Sharay Posada: Cuando el baile cuenta quién eres

Sharay Posada: Cuando el baile
cuenta quién eres
 

La danza ha sido el lenguaje de Sharay Posada desde que era una niña. Hoy, después de años de disciplina, sacrificios y una profunda conexión con el arte.

Por: Valentina Sánchez M. | Ana Isabel García Z.

Facultad de Humanidades y Artes

Desde que era una niña enérgica e inquieta que aprendía a bailar viendo videos, Sharay Posada encontró una forma de contar su historia en una de las expresiones artísticas más representativas de Cali: la danza. Hoy, tras años de disciplina, sacrificios y un profundo amor por el arte, se ha convertido en la ganadora de Red Bull Dance Your Style Colombia 2026.

la bailarina caleña se prepara para representar a Cali en la Final Nacional de Red Bull Dance Your Style 2026, llevando consigo el talento, la energía y la identidad de una ciudad reconocida por bailar al ritmo de sus sueños.

La Final Nacional de Red Bull Dance Your Style 2026 reunió en Bogotá a algunos de los mejores exponentes del street dance del país, una disciplina que integra estilos urbanos como el hip-hop, el breaking, el popping y otras expresiones de la danza callejera. En una competencia donde el público fue el único jurado, Sharay Posada Ochoa se coronó como ganadora nacional, obteniendo el derecho de representar a Colombia en la Final Mundial de Red Bull Dance Your Style, que se llevará a cabo en Zúrich, Suiza. Este triunfo no solo la consolidó como una de las bailarinas urbanas más destacadas del país, sino que también convirtió su historia en motivo de orgullo para Cali, la ciudad que ha acompañado y moldeado gran parte de su camino artístico.

A sus casi 15 años de experiencia en la danza se suma una vida entera respaldada por una familia que ha acompañado cada paso de su proceso artístico. Detrás de la bailarina que hoy sube a las tarimas sin miedo y con ganas de iluminarlo todo, existe una historia marcada por la disciplina y el amor a un arte que comenzó antes de que pudiera siquiera comprenderlo.

Desde que era pequeña, Sharay parecía incapaz de quedarse quieta. Sus padres la describen como una niña curiosa que le gustaba moverse constantemente, pero que sobre todo, adoraba bailar. Su padre, Wilmar Posada Gómez, recuerda: “A ella le encantaba ver videos de baile y repetirlos, pasaba horas viéndolos”. Casi como si el arte siempre hubiese estado en las venas de Sharay y solo faltara una chispa para que se revelara. 

Su hermana mayor, también una ávida bailarina, Angélica Penagos Ochoa, quien se presenta artísticamente como Angelwhine, asegura que la conexión de Sharay con la música comenzó incluso antes de que aprendiera a caminar: “Cuando todavía era una bebé, ella ya sentía la música en su corazón”, recuerda.  

Fue gracias a esa relación temprana con el movimiento y las ganas de expresarse que Sharay encontró un lugar para dar a conocer sus habilidades, las academias de salsa de Cali. Aprendiendo a bailar salsa a la corta edad de 4 o 5 años, Sharay explica que su arte era más que un hobby: “Siempre me gustó. Siempre fue emocionante para mí entrenar, bailar y compartir esos espacios”, afirma. Asimismo, para su familia, que Sharay decidiera seguir con su carrera artística nunca fue algo nuevo; su madre, Zorly Andrea Ochoa, lo afirma: “nunca nos sorprendió que Sharay tomara la decisión de dedicarse al baile; era algo que más bien esperábamos” 

Es así que, con el paso de los años para Sharay la danza dejó de ser una actividad extracurricular para convertirse en una parte de sí misma, para ella bailar dejó de ser una palabra que indicaba solamente competencias y trofeos, y se transformó en un lenguaje que expresa lo que quiere que las personas conozcan:  “Es la manera más fácil de desahogarme, de compartir, de expresar y de disfrutar. A través del movimiento digo más claro lo que necesito transmitir que hablando o escribiendo” afirma Sharay, dejando claro que sin el baile ella no sería la persona que es hoy. 

Santiago de Cali, para Sharay como para muchos otros artistas, también se ha convertido en una parte ligada a ella misma, para Sharay su identidad y la danza son mayoritariamente caleñas: “Cali me dio espontaneidad, carisma y diversidad. Siento que transmito esa energía cuando subo al escenario”. asegura. 

Quienes conocen a Sharay coinciden en que el éxito nunca ha cambiado su esencia. De hecho, para su hermana lo que las competencias han hecho ha sido permitirle descubrir nuevas versiones de sí misma, más nunca han transformado quién es: “Las habilidades siempre estuvieron ahí. Lo que ha hecho cada competencia es ayudarla a encontrar la forma de exteriorizarlas”.  

Su hermano Jairo Penagos Ochoa mantiene la misma percepción, asegurando que Sharay siempre ha sido una niña sencilla y humilde que ha bailado toda la vida: “Saray siempre ha sido la misma. Puede estar en una competencia internacional o en una presentación local, pero sigue siendo igual de sencilla”, asegura Jairo. 

Sin embargo, detrás de cada victoria, éxito y reconocimiento existe una historia oculta que guarda todo aquel esfuerzo y sacrificios que desde fuera otros no logran ver. Tanto Sharay como su familia coinciden en que uno de los mayores sacrificios en su carrera ha sido el tiempo. Tiempo que se invertía en horas de entrenamiento, competencias, viajes, clases y jornadas agotadoras que se extendían hasta las casi diez de la noche: “Yo creo que todo artista ha sacrificado lo mismo y eso es el tiempo, ya que nosotros necesitamos estudiar todo lo que abarca nuestro arte para poder destacar en esta área” contó Sharay, resaltando también que si bien su disciplina le ha permitido mejorar hasta sentirse satisfecha consigo misma, cree que le hizo falta su entorno familiar.  

La distancia, a la hora de competir en suelos internacionales, fue otro reto que desde muy pequeña Sharay tuvo que afrontar debido a que no siempre podía estar acompañada de sus padres, “Mis papás siempre han estado apoyándome, pero creo que lo que más me dolía cuando era pequeña era que en algunas competencias ni ellos ni mis hermanos podían estar ahí” cuenta Sharay, afirmando que el problema nunca fue no querer acompañarla, sino que económicamente se les dificultaba.   

Su hermana Angelica, también cuenta como, cuando su hermana iba a estas competencias internacionales de danza urbana: “Ella viajaba solita, y cuando el grupo ganaba ella siempre lloraba y nos mandaba videos mientras la veíamos en las transmisiones”, reconociendo que, si bien su hermana era muy fuerte, debía ser difícil no tener a nadie familiar ahí para celebrar.  

Y aunque el tiempo y en ocasiones la distancia fueron algunos de los mayores retos que Sharay tuvo que enfrentar, su familia considera que el mayor obstáculo en su carrera como artista fue la pandemia, no solo ante la imposibilidad de relacionarse con otras personas, sino el enfrentarse ante la realidad de no poder asistir presencialmente a sus clases, algo que afectaba su proceso de formación. Su Padre Wilmar, lo afirma: “Tener que ver sus clases de forma virtual la frustraba, no era lo mismo”.  

No obstante, ni la distancia, las dificultades económicas o los obstáculos impuestos por la pandemia lograron apartar a Sharay de aquello que siempre ha sentido como parte de su ser. Cada complicación terminó convirtiéndose en una nueva oportunidad para fortalecer su disciplina y confirmar su amor por la danza. 

Esa misma disciplina es la que hoy la ha acompañado en cada entrenamiento. Aunque competir implica una preparación previa física, Sharay considera que gran parte de todo su proceso ocurre en la mente. Para ella, el baile no se reduce únicamente a la técnica o al deseo de ganar: “Muchas veces entramos en la mentalidad de que hay que ganar, pero se nos olvida por qué estamos aquí. Yo disfruto esto, lo hago por amor y quiero compartir esa energía”, explica. 

Su esencia, según Sharay, es una combinación de autenticidad, versatilidad y energía. A lo largo de su formación ha tenido la oportunidad de aprender diversos géneros y técnicas que han enriquecido su estilo en el baile. Sin embargo, más allá de los movimientos, considera que lo más importante es la honestidad con la que logra transmitir sus emociones al espectador. 

Dependiendo de la música, de la historia que quiera contar o simplemente de cómo se sienta ese día, Sharay utiliza el baile para expresar diferentes emociones. A veces transmite alegría; otras veces, fuerza, nostalgia o amor. Para ella no existe una única manera de bailar, porque cada presentación representa una oportunidad distinta para conectar con quienes la observan. Tal vez por eso quienes la rodean tienen dificultades para imaginarla lejos de una pista de baile. Su hermana Angélica lo resume de forma sencilla: “El baile y ella son uno solo”. 

Después de años de preparación, entrenamientos y competencias, Sharay fue elegida como representante de Cali para la Final Nacional de Red Bull Dance Your Style 2026. La noticia fue celebrada por toda su familia, que ha sido testigo del esfuerzo que ha acompañado cada etapa de su formación artística. 

Para Angélica, este logro es el resultado de la constancia que su hermana ha demostrado desde niña. Jairo comparte esa visión y asegura que el baile ha estado presente en toda la vida de Sharay. “Desde que tengo memoria, siempre la he visto bailar”, recuerda. Sus padres consideran que este reconocimiento es consecuencia de años de dedicación. Ambos coinciden en que Sharay tiene una forma especial de conectar con el público y que, cuando sube al escenario, logra captar la atención de quienes la observan. “Sharay es una niña que cuando sube al escenario lo ilumina”. 

Representar a Cali significa mucho para ella. No solo porque es la ciudad donde descubrió su pasión por la danza, sino porque siente que gran parte de su identidad artística nació allí. El carisma, la espontaneidad y la energía que caracterizan a la capital vallecaucana son elementos que, según ella misma reconoce, también están presentes en su forma de bailar. 

Hoy, mientras se prepara para asumir uno de los retos más importantes de su carrera representando a Colombia en Zurich, Suiza, Sharay sigue siendo aquella niña inquieta que encontraba cualquier excusa para moverse al ritmo de la música. Su historia demuestra que detrás de cada logro hay mucho más que una presentación o una competencia. Hay una familia que acompaña, una ciudad que inspira y una pasión que ha crecido junto a ella desde la infancia. En el caso de Sharay Posada, la danza no es solamente una disciplina artística; es la manera en la que ha aprendido a contar quién es, y es aquello precisamente lo que le permitió triunfar en la Final Nacional de Red Bull Dance Your Style 2026.

 

Desde las academias de salsa de Cali hasta una de las competencias de danza urbana más importantes del país, Sharay Posada ha convertido el baile en su forma de vida. Su clasificación a la Final Nacional de Red Bull Dance Your Style 2026 refleja años de trabajo y una identidad artística construida al ritmo de la capital vallecaucana”.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la
guerra arrancó

En Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.

Por: Nathalia Aguilar Bonilla

Facultad de Humanidades y Artes

Antes de la guerra, la infancia transcurría entre juegos simples y rutinas que hoy solo sobreviven en la memoria.

En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos anchos y gente que saludaba por su nombre, donde el tiempo se medía en cosechas, en la pesca, en la ganadería y en las idas al mercado.

Pero entre 1989 y 1991, el tiempo cambió. El sonido de los pájaros fue reemplazado por ráfagas de fusil y la calma, por el miedo. En ese escenario, una niña de nueve años, Dieny, entendió por primera vez lo que era la guerra. 

“Ese día no nos mandaron a la escuela”, recuerda. “Las balas sonaban por el patio de la casa”. Vivía con su familia en una zona donde, al frente, había selva.

Desde ahí, los enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército parecían una película que se filtraba por las paredes de zinc.

No era ficción: era su vida…

Dieny nació en el seno de una familia numerosa y humilde. Sus padres, Ofelia y Holmes, tuvieron doce hijos: seis hombres, Hugo, Abel, Holmes, Benhur, Isaac e Isaí, y seis mujeres: Dieny, Lola, Ailcie, Rocío, Samaritana y Luz Aida. La casa siempre estaba llena de voces, de risas, de olor a leña y panela, del bullicio de las tareas del campo, de niños jugando con lo que hubiera.

Eran tiempos difíciles, pero también de unión, de esas memorias que aún hoy Dieny recuerda con una mezcla de nostalgia y alegría. Su padre, conocido en el pueblo como don Holmes, era la figura de confianza para transportar mercados, insumos y encargos desde cualquier rincón de Mapiripán. Lo buscaban campesinos, comerciantes… y también los armados. Guerrilla, Ejército y paramilitares sabían de él. Todos lo necesitaban. Y eso, poco a poco, se convirtió en una sentencia. “Un amigo cercano a la guerrilla le dijo: ‘Don Holmes, tenga mucho cuidado; están reclutando muchachos y los próximos son sus hijos’. Esa advertencia fue la gota que rebasó el miedo.”

Esa advertencia fue la gota que rebasó el miedo.

El primero en salir del pueblo fue Abel, uno de los hermanos de Dieny, a quien enviaron a Palmira. Luego vendrían los demás. Hasta que ella y su madre también salieron, con lo puesto y el corazón arrugado. En 1990, salieron huyendo de la violencia. Dejaron la casa. Dejaron el ganado. Dejaron los años sembrados en tierra propia.

“Se llevaron los caballos que pudieron y la familia completa se fue para Granada”, cuenta. Granada, otro pueblo del Meta, parecía una oportunidad. Pero el desarraigo no solo es geográfico: también duele en el alma. “A mi papá le robaron los mejores caballos antes de salir. Ya en Granada, le tocó vender una yegua para pagar el arriendo. Al poco tiempo, le robaron el otro caballo. Quedó sin nada”.

 

Como muchas familias desplazadas, tuvieron que seguir huyendo.

La siguiente parada fue Palmira, en el Valle del Cauca. Allí intentaron rehacer la vida. Pero las cicatrices del desplazamiento son profundas. No se ven, pero persisten. “Mi padre era un campesino que se sentía útil en su tierra. Aquí llegó sin animales, sin trabajo, sin casa… con la esperanza hecha trizas”. Hoy, Dieny, la niña que escuchó balas desde el patio, es una mujer adulta, madre, trabajadora y resiliente. Es enfermera, una profesión que eligió por vocación, pero también por necesidad. Ha dedicado su vida a cuidar a otros, como una forma de reconstruir lo que la guerra destruyó.

“Cuando cuido a un paciente siento que estoy reparando algo. No solo en ellos, también en mí”, dice. Cada turno, cada inyección, cada palabra de aliento, son pequeños actos de sanación. Hay días en que el olor a tierra mojada, el sabor del café de olla o el sonido de una moto vieja la devuelven, sin previo aviso, a Mapiripán.

A veces es dulce el recuerdo: ver a sus hermanos montar caballo, el sabor de las arepas al rescoldo que hacía su mamá, o las tardes en el río. Pero otras veces el regreso es duro: el sonido seco de un disparo en la distancia, el miedo de perder a alguien, el frío de dormir sin saber qué pasará mañana. Años después, cuando se escucha hablar de Mapiripán, muchos lo asocian con la masacre ocurrida en 1997.

Pero pocos saben que el terror empezó mucho antes.

Que para muchas familias, el horror fue silencioso, intermitente, pero constante. Que no hubo titulares, pero sí pérdidas. El testimonio de Dieny no es solo un relato de victimización. Es una memoria viva. Una semilla que, aunque fue arrancada de su tierra, sigue queriendo florecer. Porque aunque la guerra la despojó de su casa, de sus caballos, de su infancia, no pudo arrebatarle la fuerza para seguir.

Hoy, en cada paciente que cuida, en cada historia que cuenta, en cada recuerdo que revive, hay una forma de resistencia. Y aunque ya no escuche los gallos de Mapiripan al amanecer, ni huela el café recién colado sobre la leña, dentro de ella sigue latiendo ese pedazo de tierra que la vio nacer. Porque hay raíces que ni la guerra puede arrancar.

“La guerra la obligó a irse con las manos vacías, pero no pudo quitarle las ganas seguir”.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more

Día del Trabajador Social.

El Trabajo Social, una vocación en todo sentido

Una profesión busca impactar a las familias, reconociendo que es en ellas donde se forman los ciudadanos que harán parte de la sociedad

Por: Karol Arizala

Facultad de Humanidades y Artes

El 17 de marzo se conmemora en muchos países el Día del Trabajador Social, en reconocimiento a la labor de los profesionales que trabajan por el bienestar de las personas, las familias y las comunidades, acompañándolas para promover el cumplimiento de sus derechos, la inclusión y la justicia social.

El trabajo social es una vocación orientada al bienestar social. A través de la investigación, el análisis y la intervención directa, se generan estrategias que permiten alcanzar un equilibrio entre el individuo y la sociedad, con énfasis en poblaciones en situación de vulnerabilidad, promoviendo la convivencia en la dinámica social.

Se valora que no solo se conmemore una fecha, sino que también se explique el rol del trabajador social, mostrando cómo su labor va más allá de la asistencia y se enfoca en la transformación social.

El deber del cambio social

El Trabajo Social parte de la necesidad de intervenir en distintos contextos —individual, familiar, grupal y comunitario— cuando se identifican situaciones que requieren procesos de cambio y desarrollo. En este sentido, el cambio social no solo es un objetivo, sino también un compromiso ético que reconoce la participación activa de las personas como eje fundamental. A través de este enfoque, se promueve el respeto por los derechos humanos y se fomenta la construcción de entornos más justos e incluyentes.

Los trabajadores sociales desempeñan un papel clave en la defensa de los derechos humanos, abarcando aspectos fundamentales como la libertad de expresión, la dignidad, el acceso a la salud y la protección del medio ambiente. Su labor implica no solo intervenir, sino también sensibilizar, orientar y generar conciencia sobre las problemáticas sociales que afectan a diferentes poblaciones.

Ámbitos de acción

El ejercicio profesional del Trabajo Social se desarrolla en diversos escenarios, como el sector educativo, el ámbito de la salud y los entornos comunitarios, familiares, infantiles y juveniles. En cada uno de estos espacios, su labor se orienta a fortalecer las capacidades de las personas, promoviendo su autonomía y su rol como agentes de cambio dentro de la sociedad. De esta manera, el Trabajo Social se configura como una acción transversal que impacta múltiples dimensiones de la vida social.

En el marco de esta conmemoración, se reafirma la importancia del Trabajo Social como un instrumento de transformación social. Cada avance en las condiciones de vida de las comunidades refleja el compromiso, la empatía y la capacidad de estos profesionales para comprender las realidades sociales y generar estrategias que incidan de manera significativa en el bienestar colectivo.

Como parte de esta fecha, en la Universidad Santiago de Cali se llevan a cabo varias actividades, entre ellas, un stand conmemorativo que busca visibilizar y resaltar la importancia de esta profesión. La actividad ha contado con la participación de estudiantes de Trabajo Social de diferentes semestres, quienes se unien con entusiasmo para promover el reconocimiento de su labor y fortalecer el sentido de pertenencia hacia su formación académica.

Durante la jornada, se generó un espacio cercano y participativo con la comunidad universitaria, en el que se compartió un mensaje simbólico que decía: “Hoy celebramos la vocación, el compromiso y la empatía de quienes trabajan por el bienestar y la justicia social”. Este mensaje fue entregado junto con un dulce, como un gesto de agradecimiento por la atención y como una forma de destacar la importancia de la vocación en esta profesión.

Más allá de un acto simbólico, esta iniciativa permitió reconocer especialmente a los estudiantes que han decidido formarse en el campo del trabajo social, resaltando su compromiso con la transformación de la sociedad. Asimismo, evidenció el valor de generar espacios académicos y comunitarios que fortalezcan la identidad profesional y promuevan el reconocimiento de disciplinas que, como esta, contribuyen significativamente al desarrollo social.

El enfoque en los derechos humanos y la inclusión fortalece el mensaje, ya que posiciona al trabajo social como una profesión clave en la promoción de la dignidad y la equidad.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more

‘Happy’ Lora a 40 años del nocaut legendario: “Lo hice bien, gracias a Dios”

‘Happy’ Lora a 40 años del nocaut legendario: “Lo hice bien, gracias a Dios”

40 años después de noquear a Zaragoza, con sombrero vueltiao y “María Varilla”, Happy Lora entrena, guía jóvenes, cuida su familia, ignora críticas y vive feliz en su tierra.

Autora: Marycarmen Oliveros V.

Facultad de Humanidades y Artes

Hoy, al escuchar apenas el primer soplo de gaita, el boxeador Miguel ‘Happy’ Lora revive con nostalgia y orgullo aquel momento en el que el destino lo esperaba en el cuadrilátero. “No cambiaría nada —dice con firmeza—. Lo hice bien. Si no hubiese sido así, no habría ganado el título. Gracias a Dios, le gané el Campeonato Mundial a Zaragoza de México, lo derribé tres veces… y lo hice muy bien”.

“Lora me encomendó una misión insólita: conseguir el porro ‘María Varilla’ y llevarlo en un casete para que sonara justo en el instante de su salida al combate, encontrar esa melodía fue una odisea. Pero lo hice porque aquella entrada debía ser tan grande como el sueño que lo acompañaba

Hoy 40 años después de aquella pelea, Lora sigue su vida cerca del ring, aconsejando a nuevas promesas, ayudando en pequeños entrenamientos y cuidando como siempre a su familia.

A Miguel le gusta estar siempre activo y tener la mente ocupada y por eso tiene un pequeño gimnasio en su casa, en donde todas las mañanas entrena, luego de correr por las calles de Montería y recordar por qué se quedó ahí. Lora mira la edad como un simple número y que la mejor medicina para el paso del tiempo es hacer aquello que más nos gusta.

El 9 de agosto de 1985, “Happy Lora”, se consolidaba como el mejor boxeador peso gallo en el mundo. Desde pequeño Miguel sabía lo que quería, hacer historia, pero jamás imagino que no únicamente hizo historia, sino que también llevó un poco de él al mundo.

Desde su entrada Miguel quería dejar en claro de dónde venía, “cuando tenía 15 años yo siempre les decía a mis amigos, que el día que yo fuera a pelear por un título mundial, subiría con el sombrero vueltiao y pondría a sonar el porro ‘María varilla’ – considerado el himno de los cordobeses -para dar a conocer a Montería, que Montería no lo conoce nadie”. Y lo cumplió

Para el actual empresario, su esposa, sus tres hijos, sus dos nietas y el resto de su familia han sido siempre pilares fundamentales en su vida; son la fuerza que lo sostiene y aquello por lo que estaría dispuesto a luchar hasta el final.

“Yo siempre les hablo a mis hijos, a mis nietos y a mi familia de disciplina y el respeto hacia los demás, servirle al prójimo, darle buenos ejemplos”, agrega Miguel. Lora, siempre ha tenido claro que un pilar fundamental para él es su familia y que, sin ella, no tendría la misma fuerza que tiene.

Para Héctor Lora, su hermano, Miguel era mucho más: “Fue mi papá, fue mi padre porque nuestro padre nos abandonó cuando yo tenía 3 meses y él tenía por ahí como 12 años y tomó las riendas de la casa, de mi madre y de mis otros hermanos y fue mi papá, hoy en día es un gran hermano”.

Pero su familia sanguínea, no es la única que a Lora le ha dado fuerza, sino también la familia que construyó durante su carrera, como los periodistas deportivos que, desde su primera pelea, confiaron en él y no dudaron del gran talento del monteriano.

Eugenio Baena, periodista deportivo de Cartagena, quien falleció el 8 de agosto de este año, siempre estuvo para Miguel, desde sus inicios, sus derrotas y triunfos más grandes en la vida. Su amistad, se convirtió en compadrería, cuando la hija de Baena nació (Cecilia ‘La chechi’ Baena- patinadora colombiana) y fue el padre de la pequeña quien le pidió que bautizara a la pequeña, convirtiendo a Lora y Baena en grandes compadres.

Este gran dúo, fue inseparable durante muchos años, juntos asistían a homenajes, reuniones o competencias, una amistad, hermandad que duraría para toda la vida. Lamentablemente a esta amistad el destino le tenía otros planes.

Miguel y Eugenio se encontrarían en un homenaje donde se iba a conmemorar a Miguel, por los 40 años del título mundial de boxeo. El homenaje se llevaría a cabo en Barranquilla, donde los amigos habían pactado encontrarse en el lugar, “Tú eres mi representante, cuadra todo para estar ahí”, fue lo último que el periodista le dijo al boxeador. Pero una complicación repentina le impediría llegar.

La triste noticia se tenía que dar y ninguno de los asistentes tenía el valor para darla, fue uno de sus allegados quien tuvo que dar tan lamentable noticia. “No joda, no me digas eso” respondía Lora en medio del llanto. La vida le había arrebatado a su fiel amigo y compañero, justamente un día tan importante para el boxeador.

Otro round fuerte que le tocó enfrentar a Miguel en la vida, fueron las duras críticas recibidas en redes sociales, durante el año 2023, pues el boxeador se unió a la campaña política de Natalia López Fuentes, candidata a la alcaldía de Montería.

Cometarios como, “Happy es un bulto de sal”, “Lástima que Happy nos muestre su ignorancia así”, “Él solo aparece cuando le pagan” entre muchos más. Pero esto a Happy Lora, no lo hizo ceder ni caer ante comentarios mal intencionados; con su característico moviendo de cintura logro esquivarlos, como aquellos golpes en Miami.

Muchos creen que el boxeador por haber ganado hace 40 años, su público abarca únicamente a personas de 40 o más años, pero Daniel Franco, un joven boxeador, lo ve como una inspiración para él, “hace ver que sí es posible lograr las cosas, aunque se surja de lo más bajo”.

Héctor Sarriga, entrenador de boxeo de la liga del Valle y exboxeador, con más de 60 años en el mundo de boxeo, ve a Miguel como alguien que le dejó mucho al boxeo colombiano, “él es un buen ejemplo porque ha sido una persona muy sana, es uno de los mejores boxeadores que ha tenido Colombia, él no es como Pambelé, ese sí no fue sano, fue descarriado por el trago, muy vagabundo, cosa que Lora no fue.”

“Happy no vive alejado del boxeo como otros boxeadores, que nunca más vuelven a boxeo ni a asomarse por el gimnasio ni nada, él no, él se asoma por los ring y aconseja a los muchachos y todo, sin duda, es un muy buen elemento”, agrega el entrenador Sarriga.

Miguel ha vivido en Miami, Bogotá y Cartagena, pero en todos esos lugares, siempre le ha faltado algo. Para él, Montería, es su lugar seguro, donde se siente libre y agradecido. Víctor Villalobos, habitante de Montería y fan del boxeador agrega, “a Happy se le puede ver caminando por la vía primera bien a gusto, yo me lo he encontrado tantas veces y siempre se le ha visto feliz, le gente se le acerca y le pide fotos y él feliz con el público”.

En Montería el Coliseo Happy Lora se erige como el símbolo más contundente del reconocimiento a un ídolo que trascendió el cuadrilátero. Más que una estructura deportiva, representa la gratitud de una ciudad hacia el hombre que llevó su nombre a los más altos podios del boxeo mundial y que, con disciplina y humildad, convirtió a Montería en sinónimo de grandeza. Este escenario honra no solo los puños que conquistaron el título mundial en 1985, sino la trayectoria íntegra de un deportista que defendió su título y en sus 37 peleas ganadas de las 40 que peleó nunca se desligó de su tierra ni de su gente.

El homenaje que da vida al coliseo reafirma el compromiso de la capital cordobesa con su historia y sus héroes. Allí, donde hoy se forman nuevas generaciones de atletas, late el mismo espíritu de lucha que impulsó a Lora a derribar fronteras y a defender con orgullo el nombre de Montería. Cada espacio del recinto, cada golpe en los entrenamientos recuerda que Miguel “Happy” Lora no solo fue campeón del mundo, sino el reflejo más auténtico de la constancia y la identidad Cordobesa.

hace ver que sí es posible lograr las cosas, aunque se surja de lo más bajo”

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more

La vida en una memoria

La vida en una memoria

Autores: Nathalia Aguilar, Alejandro Jiménez y Jeremy Castillo

Facultad de Humanidades y Artes

El ambiente era fresco aquella tarde de septiembre. Afuera de la casa, un guayacán florecía y dejaba caer sus pétalos rosados, cubriendo la entrada como un manto suave. La escena parecía anunciar que, dentro, también brotarían recuerdos.

Al entrar, lo primero que llamó la atención fue un sofá. Sobre él reposaba un cuadro donde se veía a Kazumi y a su madre sonrientes, con un diploma en el centro. A simple vista parecía una fotografía familiar, pero en realidad era una creación hecha con inteligencia artificial. La madre, con naturalidad, confesó: “Esa foto me la hizo mi hija”. Aquella revelación no generaba incredulidad, sino una reflexión inevitable: la imagen inventada lograba representar con ternura un instante que la vida nunca permitió. 

Kazumi había sido un joven de múltiples pasiones: guitarra, canto, danza, karate, pintura. Un espíritu inquieto, impredecible, siempre en movimiento. Entre todas sus facetas, la fotografía se convirtió en su favorita, en la herramienta para atrapar el mundo a su manera.

Cuando la madre quiso compartir los recuerdos digitales, no entregó la memoria en manos ajenas: la conectó ella misma a su portátil y comenzó a abrir carpetas. El detalle más revelador fue el orden. Cada archivo estaba dispuesto cronológicamente: desde el nacimiento de Kazumi hasta las últimas imágenes que lo retrataban. Era un archivo vivo, una línea de tiempo tejida con disciplina y amor, una forma de asegurarse de que nada quedara en el olvido.

Los videos empezaron a correr uno tras otro. En ellos aparecía Kazumi riendo, bailando, jugando. El más conmovedor mostraba a su hermana enseñándole a bailar samba en la sala. Él seguía los pasos con torpeza y chispa, mientras las carcajadas llenaban el espacio. Esa escena sintetizaba lo que todos decían de él: alegría, espontaneidad, energía.

La madre no lloraba al verlos. Su mirada estaba acompañada más por la serenidad que por la tristeza. Reía con cada recuerdo y sus comentarios iluminaban las imágenes: “Siempre estaba haciéndonos reír”, decía entre sonrisas. Era evidente que lo recordaba con paz, con la tranquilidad de quien guarda más gratitud que dolor.

En una habitación, sobre dos tablas convertidas en estantes, descansaba la colección de carritos de Kazumi. Estaban alineados en perfecta hilera, junto a un muñeco tejido que lo representaba. Pequeños objetos que prolongaban su presencia, como testigos silenciosos de lo que fue.

La visita dejaba una impresión clara: Kazumi vivió intensamente, siempre explorando y entregándose a lo que hacía. Nunca esperaba el momento perfecto, siempre se lanzaba a experimentar con entusiasmo. Cuando se preguntó cómo definirlo en una sola palabra, su madre respondió sin titubeos: “amor”. Su hermana, con la misma convicción, dijo: “impredecible”. En esas dos voces se resume lo que él significó para quienes lo conocieron: una mezcla de ternura infinita y energía inagotable que, aún hoy, permanece viva en cada recuerdo.

La madre no lloraba al verlos. Su mirada estaba acompañada más por la serenidad que por la tristeza” .

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more

El Petronio en imágenes

El Petronio en imágenes

Por: Luna Palma y Nathalia Aguilar

Facultad de Humanidades y Artes

Delicias del Pacífico:   En medio del ritmo del Petronio y el aroma a caña recién molida, Delicias del Pacífico El Mocho se alza como un recordatorio del sabor y la resiliencia del Pacífico colombiano. Ella prepara con dedicación un guarapo que sabe a tradición y a casa, y con cada movimiento, mantiene viva una tradición. El propietario —conocido como “El Mocho”— comparte generosamente su historia y su caña con quienes se acercan, haciendo una sola petición: que inviten a todos a pasar por el puesto 5, justo en la entrada principal y probar un guarapo que revive el espíritu del Pacífico en cada sorbo.

Hombres peinadores:  Un hombre de Imperio Peluquería se concentra en maquillar cuidadosamente a una asistente del festival. Conocidos como Hombres Peinadores, ellos reivindican con orgullo su oficio y lo comparten con quienes se acercan a su stand. En el espacio llamado Hombres Peinadores, no solo embellecen rostros y cabelleras, también celebran la identidad del Pacífico a través del arte del peinado y la estética.

29 años celebrando la fuerza, la alegría y la cultura del Pacífico colombiano.  Pero el Pacífico no es solo Petronio.
Es música, sabor y resistencia todos los días del año. 🌊💙

Pargo rojo: Uno de los sabores más esperados por los asistentes: el pargo rojo de Dalila Prado. Dorado con paciencia y condimentado con tradición, este plato —uno de los favoritos de la cocinera tanto para preparar como para disfrutar— representa el gusto profundo del Pacífico por el mar y sus frutos.

Entre olas y gente:  Entre la marea de colores del mural y el vaivén de la gente que recorre el Petronio, la vida cotidiana se confunde con la celebración, como si las ballenas pintadas también formaran parte de la fiesta.

Memorias colgadas entre ramas:  Entre troncos, hojas y plátano, se asoman recuerdos ajenos, imágenes que cuelgan como si el Petronio también fuera un bosque de historias compartidas.

El río ondea la madera:  Las imágenes se mecen como velas improvisadas, entre el río impreso y la madera teñida, el Petronio deja que la memoria navegue con el viento.

La senda iluminada: Bajo el techo de árboles y luces cálidas, la senda del Petronio se convierte en un corredor de encuentro. Pasos que se entrelazan, miradas que se cruzan y una luz que guía hacia el corazón de la fiesta.

Las palabras como refugio: En medio del bullicio del festival, un verso de Mi Buenaventura se convierte en refugio: palabras que resuenan como un eco íntimo, recordándonos que el Petronio también es un lugar para volver a casa.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo 

Yo recomiendo: El racismo y yo La literatura tiene el poder de visibilizar realidades que muchas veces permanecen en silencio. El racismo y yo es una obra que invita a reflexionar sobre las huellas que deja la discriminación  Este texto, escrito por Edna Liliana...

read more
Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  

Yo Recomiendo: BAJO LA MISMA ESTRELLA  Algunas historias tienen el poder de hacernos reír, llorar y reflexionar al mismo tiempo.Bajo la misma estrella es una novela escrita por John Green que cuenta la historia de Hazel Grace y Augustus, dos adolescentes que se...

read more
Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  

Yo recomiendo: El Principito  ¿Qué pasaría si un niño pudiera enseñarnos más sobre la vida que muchos adultos? Esa es la magia de El PrincipitoRecomiendo El Principito porque es un libro que te hace ver la vida de otra manera. A través de una historia simple, nos...

read more
Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito 

Yo recomiendo: Una Vida Con Propósito ¿Alguna vez te has preguntado si tu vida tiene un propósito más allá de la rutina diaria? Esa es la pregunta que plantea Una Vida con PropósitoEste libro, no es de esos que uno termina y deja guardados en una repisa. Es una...

read more