Las consecuencias psicológicas después de un terremoto

Las consecuencias psicológicas después de un terremoto

El miedo, la ansiedad y las alteraciones del sueño pueden aparecer incluso semanas después de un desastre. Los expertos advierten sobre la importancia de reconocer estas señales y buscar ayuda profesional.

Por: Valeria Sánchez

Facultad de Humanidades y Artes

Cuando la tierra deja de moverse, la emergencia no necesariamente termina. Para quienes viven un terremoto, el peligro puede desaparecer físicamente, pero permanecer durante días, semanas o incluso años en forma de miedo, ansiedad, insomnio o recuerdos constantes.
Después de un desastre natural, las heridas no siempre son visibles. Mientras algunas personas deben enfrentar la pérdida de su vivienda, sus pertenencias, su negocio o parte de su rutina, otras deben afrontar las consecuencias emocionales de haber sentido que su vida estaba en peligro.
La psicóloga Pilar Mejía, del Hospital de Siloé, explica que entre las reacciones más frecuentes después de un terremoto están el miedo, la ansiedad, la hipervigilancia, la tristeza, la irritabilidad, las dificultades para concentrarse y las alteraciones del sueño. También pueden presentarse manifestaciones físicas como palpitaciones, tensión muscular y una sensación constante de sobresalto.
“Estas respuestas, suelen ser normales durante los primeros días. El cerebro está intentando adaptarse a una situación que percibió como una amenaza. Por eso, sentir miedo después de un terremoto no significa necesariamente que exista un trastorno psicológico”, señala Mejía.
Stephanie Moreno, psicóloga de la Red de Salud de Ladera, agrega que estas respuestas pueden incluir estados de shock, confusión y una sensación de funcionar “en automático”. También son frecuentes el llanto, los temblores, la taquicardia y la necesidad de hablar repetidamente sobre lo ocurrido. Según la especialista, estas manifestaciones hacen parte de las respuestas normales del cuerpo ante una situación de peligro.
Una de las particularidades de las experiencias traumáticas es que sus efectos no siempre aparecen inmediatamente. Durante la emergencia, el organismo puede entrar en un estado de supervivencia en el que la prioridad es protegerse, evacuar, encontrar a familiares o llegar a un lugar seguro.
Una vez desaparece el peligro inmediato, el cuerpo reduce la respuesta de emergencia y el cerebro comienza a procesar lo sucedido. Es entonces cuando pueden aparecer síntomas como ansiedad, llanto, recuerdos constantes, miedo o dificultades para dormir.
“Es una respuesta completamente esperable y no significa que la persona esté empeorando; significa que está elaborando la experiencia”, explica Mejía.
La psicóloga Moreno señala que, durante la emergencia, la adrenalina permite que la persona se concentre en protegerse y responder al peligro. Sin embargo, cuando la situación se estabiliza, el cerebro comienza a procesar lo sucedido con mayor profundidad. “Días o semanas después, cuando ya estás a salvo, el cerebro empieza a procesar lo que pasó. Ahí aparecen la ansiedad, pesadillas o el miedo”. Este procesamiento tardío puede hacer que algunas personas sientan malestar emocional incluso cuando la emergencia ya terminó.
Laura Rodríguez, psicóloga del ICBF de Yumbo, explica que algunas personas pueden sentirse tranquilas inmediatamente después del desastre porque están concentradas en resolver necesidades inmediatas, como salir del lugar, proteger a sus familiares, verificar daños o ayudar a otras personas. Por eso, que una persona inicialmente se muestre tranquila no significa necesariamente que la experiencia no la haya afectado.
El temor a que vuelva a ocurrir un terremoto también puede convertirse en una preocupación cotidiana. Un ruido fuerte, una vibración o un movimiento pueden ser suficientes para activar nuevamente la sensación de peligro, especialmente durante la noche, cuando disminuyen las distracciones y aumenta la percepción de vulnerabilidad.

“La verdad esta experiencia me cambió en todos los sentidos me ha afectado porque me tocó ver como mis papás, mis hermanos, mi hermana y yo, con mi pareja y un amigo sacábamos cosas de la casa sin ningún orden o sea sencillamente lo que más pudiéramos agarrar desesperados”…

Las pérdidas que no se pueden medir
El impacto de un terremoto tampoco se limita a los daños materiales. Perder una vivienda significa perder, además de un espacio físico, estabilidad, privacidad y una sensación de seguridad. Lo mismo ocurre con quienes pierden un negocio, sus pertenencias o la posibilidad de mantener la rutina que tenían antes del desastre.
“Es una sensación indescriptible no poder volver a casa, un espacio que habitamos por más de 10 años. Tantas historias y momentos que simplemente quedarán en la memoria. Ahora tengo mucha tristeza de no estar en mi espacio, pero al mismo tiempo siento un miedo gigante de volver ya que la experiencia fue traumática”, comentó Valentina Llanos una de las personas damnificadas por el terremoto.
Desde la psicología, estas situaciones pueden entenderse como múltiples pérdidas. La incertidumbre sobre el futuro puede generar ansiedad, tristeza, frustración e incluso culpa en quienes sobrevivieron mientras otras personas resultaron afectadas.
La psicóloga Laura Rodríguez explica que el impacto psicológico de un terremoto puede comenzar incluso después de que termina el movimiento de la tierra. Perder una vivienda, por ejemplo, no representa únicamente una pérdida económica, sino también la ausencia de un espacio asociado con recuerdos, seguridad, identidad familiar y proyectos construidos durante años. De igual manera, perder un negocio puede afectar la autonomía, la estabilidad económica y el proyecto de vida de una persona.
A estas pérdidas se suma las alteraciones de las rutinas cotidianas, que pueden generar incertidumbre, frustración e impotencia. Por ello, la recuperación emocional también depende de que las personas puedan reconstruir progresivamente condiciones básicas de seguridad, estabilidad y apoyo social.
La experiencia de Santiago Henao víctima del terremoto, muestra cómo la pérdida de una vivienda puede trascender el daño material. Sus padres vivían en uno de los edificios afectados y, después de la evacuación, la familia tuvo que sacar sus pertenencias de manera apresurada.
“La verdad esta experiencia me cambió en todos los sentidos me ha afectado porque me tocó ver como mis papás, mis hermanos, mi hermana y yo, con mi pareja y un amigo sacábamos cosas de la casa sin ningún orden o sea sencillamente lo que más pudiéramos agarrar desesperados”, recuerda.
Ahora la familia vive en la casa de sus abuelos. Aunque sus integrantes se encuentran bien, Henao asegura que permanece una sensación de incertidumbre por haber perdido el lugar donde creció. “Ya no hay como esa tranquilidad de saber que uno pues está la casa y eso sino, que estamos viviendo donde mis abuelos, y pues a pesar de qué mi familia está bien, siempre está como la zozobra de qué perdimos la casa y el lugar donde crecimos”.
Para la especialista Stephanie Moreno, perder una vivienda, un negocio o la rutina cotidiana representa un proceso de duelo que va más allá de los objetos materiales. Estas pérdidas pueden generar desarraigo, incertidumbre sobre el futuro, tristeza profunda y dificultades para tomar decisiones.
Por esta razón, la reconstrucción no debería entenderse únicamente como el levantamiento de edificios o viviendas. La recuperación emocional de las personas también forma parte del proceso.
Niños, adultos mayores y personas vulnerables
El impacto psicológico tampoco se manifiesta de la misma manera en todas las personas. Los niños, por ejemplo, pueden expresar el miedo mediante comportamientos que antes no: tenían querer dormir con sus padres, llorar con frecuencia, presentar pesadillas, sentir temor a separarse de sus cuidadores o experimentar cambios en el apetito y en el juego.
En los adolescentes pueden aparecer aislamiento, cambios de humor, problemas para dormir, pérdida de interés en actividades habituales o una preocupación excesiva por la seguridad de sus familiares.
También existe una mayor vulnerabilidad entre personas que ya tenían dificultades emocionales antes del desastre. Sin embargo, tener antecedentes de ansiedad o depresión no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar un trastorno después de vivir un terremoto.
Con los adultos mayores, según Andrés Pérez psicólogo de consulta externa de la IPS CardioPrevent el proceso es diferente, “Terapia cognitiva conductual enfocada a lo que son técnicas de reestructuración cognitiva y desensibilización sistemática, se recomienda tener una red de apoyo que gradualmente los ayude a salir y se busca brindarles algún tipo de objeto anclaje (algo que les ayude a sentir que están seguros en su aquí y su ahora), haga de cuenta una pelota antiestrés o en su defecto en casa tener un kit de primeros auxilios que le genere la seguridad de que pueda estar tranquila en cualquier situación de riesgo”.
Catalina Zambrano, estudiante de Psicología de la Universidad Santiago de Cali, señala que los adultos mayores pueden experimentar miedo, ansiedad, estrés, alteraciones del sueño y un estado constante de alerta después de un terremoto. Sin embargo, en ellos puede aparecer además una mayor sensación de vulnerabilidad, especialmente cuando el desastre implica la pérdida o destrucción de su hogar.
La psicóloga en formación explica que el acompañamiento debe adaptarse a las necesidades de cada persona y puede incluir estrategias de afrontamiento, fortalecimiento de las redes de apoyo y, cuando sea necesario, valoración de su estado cognitivo. La familia cumple un papel importante durante este proceso, especialmente cuando el adulto mayor debe enfrentarse a cambios en sus rutinas oa la pérdida de espacios que le proporcionan seguridad.
Laura Rodríguez, psicóloga del ICBF de Yumbo, explica “Que en los niños el impacto emocional no siempre se expresa verbalmente. Puede manifestarse mediante una mayor necesidad de permanecer cerca de sus padres, miedo a dormir solos, pesadillas, llanto frecuente, irritabilidad, temor a separarse de sus cuidadores o regresiones, como volver a conductas que ya habían superado. También pueden presentar dolores de cabeza o estómago, cambios en la alimentación, dificultades de concentración y juegos o dibujos relacionados repetidamente con el terremoto”.
En los adolescentes, las señales pueden incluir aislamiento, irritabilidad, alteraciones del sueño, preocupación excesiva, disminución del rendimiento académico o evitación de determinadas actividades. Frente a estas manifestaciones, el especialista recomienda que los adultos transmitan seguridad sin negar lo ocurrido. Validar el miedo y expresar acompañamiento puede ser más útil que pedirles simplemente que no tengan miedo.
Desde la perspectiva de Zambrano, el trabajo psicológico con los niños puede realizarse mediante el juego, los dibujos y otras actividades que les permiten expresar emociones que todavía no pueden explicar directamente con palabras. Además de identificar sus miedos, el objetivo es ayudarlos a recuperar progresivamente sus rutinas y la sensación de seguridad, mientras se orienta a los padres sobre las formas adecuadas de acompañarlos.
Con los adolescentes, Zambrano considera importante establecer espacios de conversación directa en los que puedan hablar sobre lo que vivieron, sus temores y los cambios que han experimentado después del terremoto. También pueden aprender estrategias para manejar la ansiedad y el estrés, siempre desde una escucha que no minimice sus emociones.
Se advierte que algunos adolescentes pueden afirmar que se encuentran bien mientras todavía procesan internamente lo ocurrido según la psicóloga en formación. Por esta razón, el acompañamiento no debería limitarse a preguntar si están bien, sino también observar posibles cambios en su comportamiento, sueño, relaciones y actividades cotidianas.
El apoyo familiar, las redes sociales, el acceso a atención psicológica y las estrategias de afrontamiento pueden convertirse en factores de protección importantes.
Las redes sociales: información y ansiedad
En una emergencia, las redes sociales pueden convertirse en una herramienta fundamental para conocer lo que está ocurriendo. Sin embargo, el consumo constante de imágenes, videos y testimonios relacionados con el desastre puede tener un efecto contrario y aumentar la ansiedad.
La exposición repetida a imágenes del terremoto puede mantener activo el sistema de alarma del cerebro y hacer que una persona reviva emocionalmente lo sucedido, incluso cuando ya se encuentra esencialmente fuera de peligro.
Por ello, la recomendación de los especialistas es mantenerse informado mediante fuentes confiables, limitar el tiempo dedicado a consumir noticias y evitar la exposición a este tipo de contenidos antes de dormir.
La exposición constante a videos, testimonios dramáticos y noticias relacionadas con el desastre puede mantener al cerebro en estado de alerta, como si el terremoto estuviera ocurriendo nuevamente, advierte la especialista Stephanie Moreno. Por ello, se recomienda establecer momentos específicos para informarse, consultar fuentes oficiales y evitar el consumo de este tipo de contenidos antes de dormir.
“Existe una diferencia entre mantenerse informado y permanecer conectado continuamente a contenido angustiante. La exposición repetida a videos de edificios moviéndose, personas afectadas, daños materiales, predicciones no verificadas o testimonios alarmantes puede aumentar la sensación de que el peligro continúa presente”, señala la psicóloga Laura Rodríguez.
Por ello, se recomienda consultar principalmente fuentes oficiales, establecer momentos específicos del día para informarse y evitar revisar constantemente el contenido relacionado con el terremoto, especialmente antes de dormir. También considera importante no compartir rumores o información sobre supuestos nuevos movimientos sísmicos sin verificar su procedencia.

Del trauma al crecimiento
Aunque un desastre puede dejar consecuencias psicológicas importantes, la experiencia traumática no necesariamente termina únicamente en sufrimiento.
Un estudio realizado por National Center for Biotechnology Information con víctimas del huracán Katrina, en Estados Unidos, encontró que cerca del 5 % de las personas evaluadas presentó una mejoría en su salud mental después de la experiencia. Algunas personas que antes del desastre presentaban altos niveles de angustia y estrés mostraron años después niveles considerablemente menores.
Este fenómeno es conocido como crecimiento postraumático.
Los científicos todavía no han podido explicar completamente por qué ocurre. Una de las posibilidades es que el desastre lleve a algunas personas a buscar por primera vez ayuda profesional, permitiendo no solo atender las consecuencias del trauma, sino también problemas emocionales que ya existían.
Otra explicación está relacionada con los cambios que una catástrofe puede provocar en la vida. La necesidad de reconstruir desde cero puede llevar a algunas personas a encontrar nuevas oportunidades laborales, educativas o afectivas.
El crecimiento postraumático también puede manifestarse en una percepción diferente de la propia vida: sentirse más fuerte, valorar más las relaciones personales, identificar nuevas oportunidades o desarrollar una mayor conexión espiritual.
Esto no significa que el trauma sea positivo ni que todas las víctimas deban encontrar algo bueno en lo ocurrido. Significa que algunas personas pueden desarrollar nuevas herramientas y perspectivas después de atravesar una experiencia extremadamente difícil.
Acontecimientos de esta magnitud también pueden contribuir a que la salud mental sea reconocida como una parte esencial de la recuperación. Las emergencias permiten visibilizar que sus consecuencias no son únicamente físicas o materiales, sino también emocionales considera la especialista Rodríguez. En ese contexto, buscar orientación psicológica no debe entenderse necesariamente como señal de una enfermedad mental, sino también como una medida preventiva para desarrollar herramientas de afrontamiento y fortalecer los recursos personales, familiares y comunitarios.

 

¿Cuándo pedir ayuda?
Sentirse triste, angustiado, ansioso o estresado después de un terremoto no debería generar culpa. Son respuestas humanas ante una situación extraordinaria.
Sin embargo, es importante identificar cuándo esas reacciones dejan de ser transitorias y comienzan a interferir significativamente con la vida cotidiana.
El insomnio intenso que permanece durante semanas, evitar salir de casa, experimentar ataques de pánico, revivir constantemente el terremoto, tener dificultades para trabajar o estudiar o sentir una profunda desesperanza son señales que requieren atención profesional.
La recomendación es no esperar a que el sufrimiento desaparezca por sí solo cuando empieza a limitar la vida diaria.
“Es importante ayuda profesional cuando, después de tres o cuatro semanas, los síntomas buscar no disminuyen o incluso aumentan. También se debe solicitar atención cuando el miedo impide retomar el trabajo, el estudio o las actividades cotidianas; aparecen ataques de pánico, insomnio persistente, recuerdos intrusivos o una pérdida marcada de la motivación”, explica Stephanie Moreno.
Laura Rodríguez señala que no se debe observar únicamente cuánto tiempo ha pasado desde el terremoto, sino también la intensidad de las reacciones y cuánto interfieren con la vida cotidiana. La persistente dificultad para dormir, las crisis de ansiedad frecuentes, la evitación de lugares o actividades, el aislamiento y el deterioro en el estudio o el trabajo son señales que requieren atención.
Según Zambrano psicóloga en formación, el miedo, la ansiedad y el estrés pueden ser respuestas esperables durante los primeros días o semanas. Sin embargo, se convierten en señales de alerta cuando empiezan a interferir con las actividades habituales, dificultan el sueño, llevan a la persona a evitar salir de casa o provocan una angustia que aumenta progresivamente. La aparición de pensamientos o conductas relacionadas con hacerse daño requiere atención profesional inmediata.
Recuperarse también es volver a vivir
Para la psicóloga Pilar Mejía “La recuperación emocional comienza con acciones sencillas pero importantes: reconocer las emociones, hablar con personas de confianza, recuperar progresivamente las rutinas, dormir adecuadamente, alimentarse bien y realizar actividad física”.
También es fundamental contar con una red de apoyo. Familiares, amigos y comunidad cumplen un papel esencial porque sentirse acompañado puede reducir la sensación de soledad y fortalecer la capacidad de afrontar la adversidad. La recuperación después de un desastre señala la especialista, no es solamente individual: también es un proceso colectivo.
Entre las primeras herramientas de intervención se encuentran los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), orientados a brindar apoyo inmediato después de una situación de emergencia. Zambrano, psicóloga en formación explica que este acompañamiento comienza escuchando a la persona, identificando cómo se siente y ayudándola a manejar sus emociones para recuperar progresivamente la sensación de seguridad.
Cuando el miedo persiste ante ruidos o vibraciones, la psicóloga Moreno recomienda validar las emociones y recordar que el estado de alerta puede ser una respuesta al peligro vivido. También sugiere técnicas de conexión con el presente, como el ejercicio de los sentidos 5-4-3-2-1, que consiste en identificar cinco cosas que se ven, cuatro que se pueden tocar, tres que se escuchan, dos que se huelen y una que se saborea. A esto se suma la respiración 4-6, que propone inhalar durante cuatro segundos y exhalar durante seis.
Moreno resalta lo importante que es retomar progresivamente el sueño, la alimentación, el movimiento ligero y las conversaciones con personas de confianza. Si el miedo comienza a impedir el funcionamiento cotidiano, se recomienda solicitar una consulta psicológica profesional.
Por otro lado, la psicóloga Laura Rodríguez recomienda practicar respiración lenta, identificar conscientemente el lugar donde se encuentra la persona y reconocer qué está ocurriendo en el momento presente. También sugiere mantener rutinas, descansar adecuadamente, realizar actividades agradables y reducir la exposición repetitiva a contenidos relacionados con el terremoto.
Rodríguez destaca que es fundamental contar con un plan familiar de emergencia y conocer las rutas seguras. Prepararse para una eventual situación de riesgo, explica, es diferente a vivir permanentemente esperando que ocurra otra emergencia.
Después de un terremoto, reconstruir una ciudad puede tomar meses o años. Reconstruir la sensación de seguridad de quienes la habitan también puede requerir tiempo.
Maicol Mosquera, voluntario rescatista cuenta que, retomar su vida después de varios días removiendo escombros en los puntos afectados de la ciudad fue complejo “Amo el deporte, pero no tenía ganas de hacer nada más que no fuera ayudar y seguir aportando desde mis posibilidades, aunque el agotamiento era inmenso, solo podía sacar fuerzas para ir a ayudar”.
Para Santiago Henao damnificado por el terremoto, el acompañamiento de las personas cercanas también se convirtió en uno de los principales recursos para afrontar la pérdida. Su pareja estuvo presente durante los momentos en que los recuerdos de su vivienda y de su perro que murió bajo los escombros provocaban tristeza, mientras que familiares y amigos lo acompañaron durante la evacuación y los días posteriores.
“Si he recibido ayuda emocional, sobre todo de mi pareja, de mi novia que ella es la que estaba ahí para escucharme para estar ahí mientras me dan como momentos en los que recuerdo a mi perrito al cual encontré debajo de los escombros sin vida, el apartamento y me coloco a llorar, ella es la que está ahí para ayudarme para recordarme que todo va a salir bien”, cuenta.
También recuerda especialmente la respuesta de un amigo que acudió inmediatamente cuando supo lo ocurrido y ayudó a sacar las pertenencias de la vivienda. Para Henao, esa experiencia le permitió reconocer la importancia del apoyo de quienes lo rodeaban.
“Realmente en la evacuación me di cuenta de la importancia de las amistades, porque yo llamé a un amigo y él apenas se dio cuenta lo que me ha pasado, él llegó y de una subió a ayudarme a bajar cosas y estuvo pendiente de mí, igualmente mi pareja y la familia de ella estaban súper pendientes, entonces me di cuenta como verdaderamente el cariño que me tenían”.
Desde su experiencia en el trabajo comunitario, Rodríguez destaca que “La recuperación después de un desastre no es únicamente individual. La familia puede contribuir al restablecimiento de las rutinas y ofrecer espacios de conversación, mientras que amigos y vecinos pueden convertirse en redes de apoyo fundamentales”. Escuchar, acompañar y evitar minimizar las emociones permite que las personas afectadas no tengan que afrontar solas las consecuencias de lo ocurrido.
Para Santiago Henao, permanecer unido a su familia y recibir el apoyo de su pareja ha sido fundamental para afrontar la incertidumbre después de la evacuación. La red cercana se convirtió en una forma de acompañamiento durante los momentos en que los recuerdos y las pérdidas volvieron a hacerse presentes.
Por eso, mirar únicamente las grietas de los edificios puede dejar fuera una parte fundamental de la emergencia: las grietas emocionales que no siempre se ven.
El desafío después de un desastre no consiste solamente en volver a levantar lo que se cayó, sino también en acompañar a quienes todavía están intentando recuperar la tranquilidad. Porque cuando la tierra deja de moverse, comienza otro proceso: aprender nuevamente a sentirse seguro.

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 La recuperación después de un desastre no es únicamente individual. La familia puede contribuir al restablecimiento de las rutinas y ofrecer espacios de conversación, mientras que amigos y vecinos pueden convertirse en redes de apoyo fundamentales”.

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Freestyle: El arte marcial que rompe el molde del taekwondo

Freestyle: El arte marcial que rompe
el molde del taekwondo

El freestyle fusiona taekwondo, música y acrobacia en una expresión artística y técnica sin combate directo.

Por: Lizeth Dayana Rojas Valencia y Marycarmen Oliveros Villalobos

Facultad de Humanidades y Artes

Cuando alguien escucha taekwondo, imagina dos atletas enfrentados en combate, intercambiando patadas rápidas para sumar puntos, esa sería la imagen tradicional y más conocida. Sin embargo, existe una modalidad que rompe este esquema: el freestyle, aquí no hay rivales directos, sino un escenario donde el atleta mezcla patadas, acrobacias y música, transformando el tatami en un verdadero espectáculo deportivo y artístico.

“Los atletas entrenan tres veces por semana poomsae y complementan con sesiones enfocadas en habilidades específicas como las patadas con giro”.

Para comprender mejor esta disciplina, es clave entender el poomsae, una de las modalidades tradicionales del taekwondo. El poomsae, es una secuencia predeterminada de movimientos y técnicas que representan una situación de combate imaginaria, donde se ponen en práctica defensa, ataque y desplazamiento.

El freestyle nace de esa base, pero introduce un cambio, por eso la Institución Nacional de Taekwondo, lo define como “la evolución creativa del poomsae. Los atletas crean secuencias propias que incluyen música, acrobacias y movimientos espectaculares. Aquí se combina el arte marcial con la expresión artística y la gimnasia, en un formato dinámico y visualmente impactante”.

En el freestyle, la creatividad es un pilar esencial. Los deportistas deben diseñar coreografías únicas, sincronizar sus movimientos con la música y lograr conexión con el público. Nirley Valdelamar Pertuz cinturón negro 1°, afirma: “la creatividad y la expresión corporal son el alma del freestyle; son más llamativas aquellas rutinas que logran concretar con el espectador que las que solo se enfocan en la técnica”.

El entrenamiento detrás de cada disciplina exige constancia, Duvan Maestra Cinturón negro 1°, explica, “Implica desarrollar una condición física completa, fuerza, flexibilidad y resistencia, perfeccionar la técnica de los movimientos como los giros, saltos, patadas y trabajar la creatividad para diseñar y ensayar una rutina que cumpla con las reglas del torneo, buscando la fluidez y dificultad en la ejecución”.

De acuerdo con la Federación Mundial de Taekwondo (WT), establece en su reglamento, la duración estándar entre 60-70 segundos, cada presentación, la puntuación total es 10 puntos, divididos, entre, las habilidades técnicas, nivel de dificultad, precisión y presentación, la actuación debe incluir técnica en 60% de piernas y 40% en brazos.

Stiven Mejía, cinturón negro 1°, explica, “es una categoría que tiene la poomsae, pero no está predeterminada. Se trata de una coreografía libre donde se califican cinco habilidades: patadas en salto, patadas múltiples, giros, combinaciones de combate, entre siete y diez técnicas, y finalmente acrobacias como mortales con pateo”.

Aunque el freestyle despierta admiración, no todos los taekwondista lo practican. Juan Felipe Martínez Mejía, cinturón azul y deportista de combate, aporta una mirada distinta,

“Son disciplinas completamente diferentes, aunque comparten técnicas. El combate está más desarrollado, incluso es olímpico, mientras que el freestyle aún no tiene ese alcance. Sin embargo, creo que aporta visibilidad y reconocimiento adicional al taekwondo porque va más allá de lo común”.

Para él, la principal diferencia radica en que el combate es impredecible y obliga a pensar estrategias en tiempo real, mientras que el freestyle sigue una rutina ya diseñada. Aun así, reconoce que ambas modalidades pueden convivir y complementarse en el crecimiento del taekwondo colombiano.

Esa mirada desde el combate se enriquece al escuchar a quienes vivieron el freestyle en carne propia. Uno de ellos es Felipe Galarza, cinturón rojo, quien entrenó en el polideportivo Los Guaduales y recuerda su paso por la modalidad,

“Es una parte donde usted muestra qué tan creativo y expresivo puede ser, sin lastimar a nadie. Además, fortalece la concentración del cuerpo y la mente”.

Para él, el freestyle exige no solo flexibilidad, fuerza y concentración, sino también una preparación meticulosa, estiramientos, memorización de movimientos, repetición constante y un uso estratégico de la música. “El ritmo de la música siempre ayuda a fortalecer la postura y a darle sentido a cada movimiento”, asegura.

Felipe reconoce que competir en esta modalidad nunca fue sencillo: “Las patadas y los puños deben ser muy exactos y en la altura precisa, de lo contrario la calificación baja. Además, siempre sientes la tensión de estar frente a otros competidores muy preparados”. Señala que entre los mayores retos que enfrentó, está la exigencia física, alcanzar la altura ideal en las patadas y la presión emocional al no lograr un movimiento correcto. Pese a ello, afirma que el freestyle le dejó enseñanzas valiosas sobre disciplina, expresión corporal y creatividad en el deporte.

Cómo todo deporte, a cada deportista le deja miles de vivencias y el freestyle no se queda atrás, Sebastián Mogrovejo, cinturón rojo, que practica desde los 8 años le ha permitido aprender acrobacias y vivir experiencias únicas, “Lo chévere es ver cómo todos te observan y logras impresionarlos con tus acrobacias. Lo más importante es darla toda y salir con la moral en alto, dejar el nombre de tu club marcado en cada campeonato”.

El freestyle no busca derrotar a un oponente, sino conquistar al público con cada giro, cada salto y cada golpe de ritmo. Es una modalidad que, más allá de la técnica, invita a expresarse, a reinventar el arte marcial y a mostrar que en el taekwondo también hay espacio para la creatividad y la emoción. En cada presentación, estos atletas no solo compiten: cuentan una historia, dejan huella y demuestran que el tatami también puede ser un escenario para el arte.


 ¿Dónde entrenar? Dirección Contacto
Escuela de Comfandi. Carrera 23 N° 26B-46 El Prado. (602)4859999

Liga Vallecaucana de Taekwondo. Coliseo el Pueblo 3187839085

Polideportivo los Guaduales. Cra. 9 Nte. #71-35

Taekwondo JANGSEUNG carrera 23 #55-29, piso 2 barrio el trebol 3026529290

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 “El ritmo de la música siempre ayuda a fortalecer la postura y a darle sentido a cada movimiento”. 

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¿Una epidemia silenciosa?

¿Una epidemia silenciosa? 

Por: María Camila Chica Londoño - Jesús David Echeverri Reyes - Sebastián Alderete Uribe

Facultad de Humanidades y Artes

Actualmente, uno de los principales efectos en la salud visual es el uso de dispositivos electrónicos. Adicionalmente, la poca importancia que se le da a las medidas preventivas en materia oftálmica ha desatado una epidemia silenciosa que puede afectar a las próximas generaciones de manera irreversible. 

“El apego tecnológico está teniendo un costo inesperado: el deterioro de  nuestra visión. A los niños les pasan tablets o dispositivos  lectrónicos para entretenerlos. El niño desde bebé empieza forzar de más para ver de cerca. Los ojos hacen algo que se llama convergencia, pero en un bebé que está todo el tiempo haciendo eso, tienden a quedarse mirando de cerca. Entonces ese niño, cuando tenga 8 años, va a tener muchos problemas visuales”

De acuerdo con el optómetra Gabriel Toro, las consecuencias de esta epidemia silenciosa van más allá de la simple necesidad de usar gafas. El deterioro de la visión puede limitar las oportunidades educativas y laborales de los jóvenes, afectar su calidad de vida y tener un impacto significativo en la sociedad en su conjunto. “El apego tecnológico está teniendo un costo inesperado: el deterioro de nuestra visión. A los niños les pasan tablets o dispositivos electrónicos para entretenerlos. El niño desde bebé empieza forzar de más para ver de cerca. Los ojos hacen algo que se llama convergencia, pero en un bebé que está todo el tiempo haciendo eso, tienden a quedarse mirando de cerca. Entonces ese niño, cuando tenga 8 años, va a tener muchos problemas visuales”, explicó.  

Por otro lado, el oftalmólogo John Zabala comentó que “en estas dos décadas que he podido estar atendiendo pacientes, el uso de las pantallas cada vez más frecuente ha tenido dos consecuencias. La primera es que los pacientes están presentando más miopía y como segunda, más ojo seco, debido al uso frecuente de las pantallas o por muchas horas, que hace que las personas disminuyan su tasa de parpadeo por minuto”. 

Es importante aclarar que el daño por las pantallas es más contúndete en las personas de 0 a 22 años, debido a que su ojo está en proceso de formación.  El doctor Zabala explicó que las personas mayores de 40 años empiezan a tener una visión deficiente para ver de cerca, cuando puede aparecer la presbicia y tienden a tener un poco más de ojo seco, a causa de cambios hormonales y otras enfermedades como la diabetes, la artritis y diferentes tipos de enfermedades. “Entonces, en los adultos realmente es la suma de múltiples factores y eso hace que su calidad visual vaya disminuyendo, comparado con una persona de 20 o 30 años” explicó. 

Desafíos en la atención visual: La prevención como escudo eficaz  

A causa de esta problemática, se han creado diferentes soluciones, que van desde la ciencia médica hasta los saberes ancestrales. 

De acuerdo con los especialistas, el bienestar visual es fundamental para mantener un estilo de vida saludable; por ello, desde edades tempranas es crucial el chequeo de la vista con un oftalmólogo y adoptar hábitos saludables, como descansar la vista si se está la mayor parte del tiempo expuesto a una pantalla.  

Sin embargo, la organización Doctoralia identificó en 2021 que el 42% de la población colombiana no acude al especialista visual, por olvido o pereza. En parte, según el optómetra Toro, esto se debe a que “muchos profesionales de la salud tratan a la gente como si solo fuera un dolor de cabeza y no sé por qué actúan así, porque realmente cuando las personas vienen a buscar ayuda, es porque algo les molesta o les duele, si no, no irían a buscar a un profesional que les ayudara”. 

Otro factor es la superficialidad en las consultas oftalmológicas o de optometría por medio de las EPS, con solo 20 minutos por paciente, debido a la cantidad de público que tienen que atender, lo que puede llevar a diagnósticos erróneos.  

Casos del día a día  

Diego Franco, trabajador del Centro de Producción Audiovisual de la Universidad Santiago de Cali, es un claro ejemplo de cómo la ciencia médica ha cambiado su manera de vivir. Relata que todo empezó a los 4 años: “mis papás empezaron a detectar que yo tenía problemas para para mirar de lejos. A veces no reconocía personas y también veían que me acercaba mucho al televisor para ver mis caricaturas”, comentó. 

Los médicos descubrieron que padece tres afecciones: astigmatismo, miopía y estrabismo; por esta razón, desde entonces usa gafas permanentes. “Al principio fue un tema muy incómodo, porque uno de niño suele jugar mucho y para mí representaba una incomodidad tener gafas”, agregó Franco. 

Otro caso es el de Valentina Peña, profesional en el área de la belleza en Cali. “A los 14 años me diagnosticaron hipermetropía y tengo que usar gafas de manera permanente, pero ya las siento como un accesorio para mi rostro, muy de vez en cuando suelo cambiarme a lentes de contacto; sin embargo, siento que con su uso prolongado me cansan más la vista y aparte de eso soy fotosensible”. 

Isabella Montoya es una estudiante universitaria que desde los 8 años tiene miopía y astigmatismo. Su tratamiento se centró en el uso de gafas. Ella comenta que desde hace dos años empezó a rotar su tratamiento con lentes de contacto y “ha sido un cambio bastante significativo, ya que es más cómodo para enfrentar el día a día”, expresó Montoya. 

Caso similar es el de Juan Camilo Guerrero, quien estudia y trabaja al mismo tiempo; él comenta que desde los 11 años empezó a tener diferentes problemas visuales. Cuatro años después tuvo la oportunidad de probar los lentes de contacto. “La comodidad de los lentes y al hecho de que a la hora de realizar actividades físicas o realizar algún deporte, no tengo esa restricción dan las gafas”, comentó Guerrero.  

Medicina ancestral para curar los problemas de visión 

La sananga es una medicina tradicional que viene de la tribu Yawanawá, una comunidad indígena que se conoce como los guardianes legales del Amazonas. La sananga es una medicina a base de plantas medicinales, especialmente la Tabernaemontana Undulata, que ayuda a curar las dolencias físicas y culturales, generando una nueva forma de percepción y enfoque del entorno.  Se administra en gotas oculares, 

Actualmente, el filósofo italiano Andrea Ferrera está ubicado en Pereira realizando a sus pacientes diferentes rituales ancestrales, entre ellos con la sananga. En diálogo con Unimedios contó cómo es el tratamiento: “Es un proceso de 15 días, aplicándolo todos los días, hacer una pausa de 7 días y repetir a los 15 días, sanándote la visión. Empiezas a sentir un espíritu dentro de ti mismo, te empiezas a dar más percepción, más intuición, en una profunda limpieza energética. Es a nivel no solo visual, porque realmente te limpia a nivel, espiritual y emocional”. 

Mitos sobre la salud visual 

A lo largo de las generaciones colombianas, han existido mitos sobre la salud visual, que se transmiten de las personas de avanzada edad a los más jóvenes en el hogar. Estos mitos los esclareció el optómetra Gabriel Toro: “Los alimentos, como las zanahorias de colores, se llaman betacarotenos. Esos son importantísimos para la retina, para que ella funcione, pero en la niñez”, es decir, mientras el ojo esté desarrollándose. 

Otro mito es que a los bebés se les debe aplicar leche materna en el iris para que los ojos no tengan cambio de color mientras se desarrolla el infante, pero el oftalmólogo aclaró que “en la leche materna hay muchos microorganismos, porque son las defensas que se le dan en la alimentación al bebé, pero esos microorganismos pueden atacar al ojo”. 

Recomendaciones para una buena visión. 

Algunas de las recomendaciones para mantener una buena salud visual son: mantener una buena distancia cuando se está expuesto a las pantallas; también, aplicar la regla 20-20-20, que consiste en que cada 20 minutos miremos algo que está a 20 metros de nosotros durante 20 segundos. Otra opción es utilizar “las gafas de descanso, ponerle filtros para protegerse de la luz con un filtro antirreflejo. Pero no necesariamente una persona que vea bien, por el hecho de estar usando una pantalla tiene que usar unas gafas”, comentó el doctor Zabala. 

Las consecuencias de esta epidemia silenciosa van más allá de la simple necesidad de usar gafas o lentes de contacto. El deterioro de la visión afecta la calidad de vida de los jóvenes y el apego tecnológico está teniendo un costo inesperado: el deterioro de la visión. La IAPB (Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera) lanzó una campaña precisamente para concientizar sobre esta epidemia silenciosa llamada “2030 in Sight”, consistente en impulsar la salud visual en todos los rincones del mundo, ya que se pronostica que, si no hay cambios, para el 2050, 1.800 millones de personas sufrirán de alguna afección visual.  

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“Al principio fue un tema muy incómodo, porque uno de niño suele jugar mucho y para mí representaba una incomodidad tener gafas”.

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El lenguaje de señas, un
lenguaje de amor
 

Por: Juliana del Pilar Velásquez Ortiz Instagram: @jv_1604

Facultad de Humanidades y Artes

Desde hace 29 años, Haiber Diego Yela Ortiz (45 años) es intérprete de lengua de señas. Aprendió este maravilloso idioma con la ayuda de personas con discapacidad auditiva. Actualmente, pertenece al área de Bienestar Universitario de la Universidad Santiago de Cali, donde enseña este lenguaje a través de actividades que involucran a niños, jóvenes y adultos. 

Cualquier persona que se dedique a esta labor estaría apropiándose de esa cultura; en este caso, ‘Tú Enseñas’ hace de ese puente; primero, para mostrarle a los oyentes que los sordos necesitan esas herramientas para crecer en las redes sociales…

¿Por qué decidió convertirse en intérprete de lengua de señas? 

Surgió como una vocación y un interés en ayudar; las manos son para hacer cosas, emitir y recibir energía. 

¿Cómo nace la idea de crear ‘Tú Enseñas’? 

A raíz de que soy persona con discapacidad física desde hace más o menos seis años y estoy en un proceso de recuperación de estar en silla de ruedas; más que todo laboralmente, desde hace dos años me muevo en las redes sociales, ahí nace ‘Tú enseñas’, que es una cuenta en Instagram.  

 

¿Qué significado tiene el moño que aparece en el logo de ‘Tú Enseñas’? 

En realidad, nunca me habían gustado los corbatines, pero si notamos cuando pensamos en un intérprete de lengua de señas, lo vemos como la persona que aparece en la parte inferior derecha del televisor, interpretando el noticiero o algunos programas. 

Lo vemos ahí sin ningún accesorio, entonces el corbatín en colores representa a todas las personas y sus emociones. 

 

¿Cuál es el propósito de ‘Tú enseñas’? 

Por un lado, visibilizar la comunidad de los sordos, porque no tienen las herramientas y el acceso tanto a las redes sociales como para que sus emprendimientos puedan tener un alcance como el de cualquier persona. Ellos necesitan que esté interpretado en lengua de señas y eso hace mucha falta.  

Entonces, ¿‘Tú Enseñas’ cumple la función de ser plataforma digital? 

Sí, desde luego, pero algo que me gustaría añadir, es que según la Ley 982 de 2005, la lengua de señas es un idioma, es decir, que es un patrimonio cultural.  

Cualquier persona que se dedique a esta labor estaría apropiándose de esa cultura; en este caso, ‘Tú Enseñas’ hace de ese puente; primero, para mostrarle a los oyentes que los sordos necesitan esas herramientas para crecer en las redes sociales; igualmente, sensibilizar porque la lengua de señas es fundamental conocerla. 

¿Cómo cree que impacta este tipo de contenido digital a una persona con discapacidad auditiva? 

Es que pongámonos en el lugar, si fuésemos sordos, nos gustaría que todo estuviera interpretado en lengua de señas. Por ejemplo, para una persona que se sube al MIO hay unas señalizaciones, es decir, unas fotos que muestran cómo comunicarse; sin embargo, si todo estuviera en pequeños vídeos o cápsulas sería genial, es un mundo, un abanico de posibilidades para ellos. 

Relate un momento memorable de su experiencia como intérprete  

Podría enumerar muchos; sin embargo, hay que vivir el presente y mi presente es estar en la Universidad Santiago de Cali, que para mí ya se convierte en algo memorable.  

Una actividad reciente fue con la escuelita sabatina, reunir a niños para que tengan esa sensibilidad, es decir, que si llegan a tener un amiguito sordo, estén capacitados. El que vean cuentos interpretados en lengua de señas y se les anime, o los mismos niños sordos, que puedan disfrutar de esas actividades, es un suceso memorable. 

¿Cuáles son las comunidades con las que realiza su labor como intérprete? 

En el ámbito digital, siempre se nos dice que se debe buscar un nicho, pero es que ‘Tú Enseñas’ no puede buscar solo un nicho, porque busca sensibilizar en todos los esquemas. Es decir, el comercio ayuda a los emprendimientos de sordos, así como la educación es fundamental y, en este caso, la USC lo tiene en cuenta, pues el hecho de que Bienestar Universitario se interese en que se socialicen los talleres de arte y cultura es un buen comienzo. 

Yo no enseño la lengua de señas. En este momento la socializo, para que estudiantes se animen a tomar un curso dictado por un sordo en el cual soy el intérprete.  

Finalmente, ¿Qué significó para usted haber participado en la Videomaratónika, como integrante del equipo Cinejemplo? 

Fue una gran oportunidad, porque la lengua de señas tiene mucho que ver con interpretar, es decir, que haber experimentado convertirme en un personaje o haberles aportado conocimiento sobre la lengua de señas y que ellos lo hayan implementado en pequeños diálogos que tuvieron en el video, llegando a ser los ganadores, me llena de orgullo. Y ver que jóvenes se siguen interesando por hacer videos con el fin de sensibilizar es algo que me motiva a seguir ejerciendo mi profesión.

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Si fuésemos sordos, nos gustaría que todo estuviera interpretado en lengua de señas”.

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Esterilización: Un acto de responsabilidad 

Esterilización: un acto de responsabilidad con las mascotas

Autoras: Gisela Arizala|Kairim Buenaventura| Juliana Suárez Osorio.

Facultad de Humanidades y Artes

En pleno 2024, sigue habiendo controversia sobre la esterilización animal, debido al desconocimiento que tienen los dueños de las mascotas sobre los beneficios producidos gracias a la castración en perros y gatos.

Edna Bermúdez, dueña una perrita llamada Luna, compartió sus reflexiones sobre la esterilización y sus beneficios para las mascotas: “este procedimiento que impide que los animales se reproduzcan, es beneficioso y clave para evitar la sobrepoblación animal y reducir los abandonos”.

La esterilización, o también conocida como castración, es un procedimiento quirúrgico que se les realiza a los animales, independientemente de su sexo, para inhabilitar o eliminar los órganos reproductivos y dejarlas sin la posibilidad de fecundar.

Los perros o gatos son los animales domésticos en los que se practica principalmente este procedimiento, ya que muchos dueños prefieren una tenencia responsable y guiada por veterinarios, y se deciden por la esterilización para cuidar su salud y sus actitudes comportamentales.

Aun así, es un hecho que no todas las mascotas de los hogares son operadas, debido a diversas causas, como el costo de la operación.

Conocimientos de expertos 

En otros casos, los dueños de mascotas no están de acuerdo con este procedimiento por tabús; así lo comenta el director de la Clínica Veterinaria Universidad Santiago de Cali, Alexis Puerta Revelo: “Es un problema cultural y también se puede presentar a nivel del machismo, porque sí se ha notado en algunos acudientes, que al uno hablarle de la esterilización no la aceptan debido al género. En perros, por ejemplo, comentan: no, él es macho y él tiene que seguir así”.

También hay quienes no aceptan estas cirugías por miedo a que sus animales sufran dolor o lesiones. Por esto, ignoran que estas cirugías, tienen efectos positivos en la salud y en el comportamiento de las mascotas. Así lo asegura la veterinaria Juliana Perea Vesga: “La esterilización disminuye enfermedades como la prostatitis en perros o machos, cáncer de mama o pus en el útero de perras hembras. En gatos, la castración hace que ellos no sientan la necesidad de escaparse por techos”.

                                                                        

Los animalistas opinan

Los activistas definen lo beneficioso que es este tipo de cirugías no solo en el ámbito de la salud, sino también para evitar enfermedades o actitudes humanas, como el

maltrato animal. “La castración reduce el número de animales abandonados y maltratados, al igual que controla la población animal, evitando que se propaguen fácilmente pestes como la rabia, que es transmisible de perros y gatos a humanos”, comenta Mary Rivera, quien se dedica al rescate de animales.

Ella forma parte de una organización del municipio de Dagua, que desarrolla jornadas de esterilización para promover el mejoramiento de la vida canina y felina. Para publicaciones utilizan las redes sociales y la inscripción es vía WhatsApp.

Además, teniendo en cuente que, muchas personas no tienen los medios para cubrir los gastos de estos procedimientos, la corporación cubre el faltante y patrocinan a los que estén en condiciones de calle de ese municipio, siempre que se encuentre un hogar de paso para su recuperación. Además, brindan la información sobre sus cuidados y la elaboración de la faja post quirúrgica con camisas recicladas, para evitar la compra del collar isabelino.

Esta entidad de rescatistas resalta que, es importante que los profesionales, antes y después de la ejecución de estos procesos, brinden las recomendaciones específicas para cada mascota, teniendo en cuenta factores como la edad, tamaño y estado del animal, lo que ayuda a los dueños a entender las necesidades individuales de sus mascotas.

¿Cuándo esterilizar a la mascota?

Actualmente hay una gran controversia en cuanto a técnicas y la edad en que se debería practicar esta cirugía; hay médicos que recomiendan hacerla a partir de los seis meses y otros dicen que después del año.

El director de la Clínica Veterinaria de la USC Alexis Puerta Revelo argumenta que “es preferible su elaboración después del año, cuando el animal haya alcanzado la madurez física y el desarrollo de la parte reproductiva. Pero si de pronto son animalitos que van a entrar a una jornada de castración y los dueños no tienen suficientes recursos, yo les recomiendo que sea lo más pronto posible, en este caso, después de los seis meses”.

Así mismo, plantea que, con respecto a las operaciones, la más conocida es la ovariohisterectomía, que se puede realizar de dos maneras; Cuando se hace la ligadura de trompas, este método no influye en sus comportamientos y en sus ciclos, la hembra sigue buscando al macho y este sigue oliendo a la hembra y buscando el cortejo. Este procedimiento se hace para evitar los embarazos.

Pero la intervención más recomendable es la extracción de ovarios, cuerno y útero, pues es más efectiva para prevenir la reproducción, el marcaje territorial, cáncer y otras conductas no deseadas que se asocian al instinto reproductivo.

                                                                                        

Juicios sobre estas operaciones

Además, es relevante destacar que las opiniones sobre este procedimiento de esterilización pueden variar entre los dueños de mascotas. Cada perspectiva puede estar influenciada por experiencias personales, valores individuales y consideraciones particulares.

Edna Bermúdez, dueña una perrita llamada Luna, compartió sus reflexiones sobre la esterilización y sus beneficios para las mascotas: “este procedimiento que impide que los animales se reproduzcan, es beneficioso y clave para evitar la sobrepoblación animal y reducir los abandonos”.

Agrega que se pueden prevenir posibles problemas de salud gracias a este tipo de intervenciones quirúrgicas. Y asegura que lo más importante es “garantizar el bienestar general de su mascota”.

La educación y la mejora del acceso a estos servicios son fundamentales para lograr un control efectivo de la población -tanto de perros como de gatos-, mejorar su bienestar y reducir significativamente el número de animales que son abandonados. La colaboración de la sociedad y las autoridades es esencial para cambiar esta realidad y construir un futuro más equitativo y compasivo para los animales.

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…En pleno 2024, sigue habiendo controversia sobre la esterilización animal, debido al desconocimiento que tienen los dueños de las mascotas sobre los beneficios producidos gracias a la castración en perros y gatos.“.

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Salud mental: Retos del mundo actual 

Salud mental: Retos del mundo actual 

Autores: Alejandro Ortega | Kelly Portocarrero | Juan Diego Marroquín.

Facultad de Humanidades y Artes

A medida que se exploran y comprenden los aspectos de la experiencia humana en sus diferentes etapas de vida, se aprecia que los inconvenientes que aquejan el bienestar emocional de un individuo no distinguen edad. La salud mental es un tema que cada día coge más fuerza.

Concientizar a las personas sobre la salud mental va más allá de hablar sobre una enfermedad; es en realidad comprender un sinnúmero de emociones, de comportamientos psicológicos y sociales con los que se pueden prevenir y manejar temas como la depresión, el estrés y la ansiedad, que impiden el desarrollo cognitivo de un menor, que lucha en silencio por la falta de comprensión o el miedo.

“La salud mental se ha deteriorado con el paso de los años y ha traído consigo la aparición elevada de trastornos mentales. Actualmente, hay dos factores principales que influyen en el aumento de estas condiciones psicológicas: la pandemia del COVID-19 y el acceso a redes sociales”, comenta Diana Restrepo, psicóloga social comunitaria de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, UNAD.

El COVID-19, detonante de problemas emocionales

La salud mental de las personas se vio afectada debido al confinamiento preventivo producto de la pandemia del COVID-19 en 2020.

La contingencia que hubo a partir de dicha epidemia fue perjudicial para todos, y si bien el factor físico se consideró el principal aspecto de esta catástrofe, al llevar a la muerte a quienes portaban la enfermedad, “la cuarentena dejó remanentes psicológicos de alta complejidad, tanto en niños como en jóvenes y adultos”, agrega Restrepo.

Entre los padecimientos más frecuentes se encuentra el trastorno de sueño y la ansiedad; es el caso de Hamilton Huertas, estudiante de la Universidad Santiago de Cali, quien relata: “Yo entrenaba en un equipo de fútbol y debido a la pandemia, todos mis proyectos se esfumaron. Mentalmente me desmotivé, por esto tuve problemas de depresión y me quedaron secuelas”.

Según la OMS, la pandemia ha incrementado entre un 25 % y un 27 % la prevalencia de la depresión y la ansiedad a escala mundial; antes de esta, casi mil millones de personas ya sufrían algún trastorno mental diagnosticable.

Los casos de este tipo son innumerables, y por esto se intensificaron muchos padecimientos ya existentes en las personas. Geraldine Herrera, también estudiante, cuenta que no pudo continuar con sus planes, porque la finalización de sus estudios coincidió con el confinamiento, y un proyecto de televisión que adelantaba tuvo que ser clausurado. “Yo tenía ansiedad y depresión. Para una persona que padece de estas afecciones, estar encerrado es un proceso muy traumático. En mi caso, me obligó a recibir atención médica especializada y el uso de fármacos, que en la actualidad me son vitales”.

                                                                                

Bienestar emocional en la niñez

Si se centra en la población infantil, es un hecho que los padres son los encargados de formar a sus hijos, pero la interacción social con sus iguales es lo que forma el carácter de los infantes, les enseña a vivir en comunidad y a actuar de forma sana con el entorno; cuando

se inhibe este proceso por situaciones como la cuarentena, esto puede provocar falta de tolerancia, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo y, en el peor de los casos, dependencia de sustancias químicas.

Y aunque para muchos, la pandemia desencadenó problemas de salud mental, no todos los casos son iguales, pues esto depende de la fortaleza mental de cada persona. Por ejemplo, Emanuel Sierra (7 años) se vio afectado cognitivamente en su aprendizaje; sin embargo, en temas de socialización en vida cotidiana no tuvo ninguna afección, a pesar de que estuvo confinado por un largo lapso sin interacción con la sociedad.

En una entrevista publicada por la BBC News Brasil, el psicólogo estadounidense Peter Gray afirmó que “en los juegos y actividades independientes, en los que hacen cosas por sí mismos, se sienten bien, orgullosos y realizados. Cuando les privamos de esto, les estamos privando tanto de la sensación inmediata de felicidad y satisfacción como de la capacidad de desarrollar rasgos de carácter, como el valor y lo que en psicología se denomina locus de control interno (la tendencia de una persona a creer que tiene el control sobre su vida y que puede resolver los problemas que se le plantean), que ayudan a los jóvenes e incluso a los adultos a afrontar los retos de la vida”.

Para la depresión no hay edad

No cabe duda de que la salud mental afecta con mayor frecuencia a niños y adolescentes. Intentos de suicidio en niños que experimentan padecimientos como la depresión y la ansiedad, es lo que se está viviendo en varias instituciones educativas del país, como en el Jardín Infantil Fijando Huellas, del municipio de Pradera, Valle, cuya directora Eliana Lemos relata que “niños a sus escasos 8 años no toleran padecimientos como la pérdida de un familiar y esto los hace expresar el deseo de terminar con su vida, llevándolos a estados de desesperación, llanto o cuadros severos de depresión”.

Cuenta que, en una ocasión, una niña que sufrió la pérdida de su abuelo “decía que se quería morir y que deseaba ser arrollada por un auto. Son casos que no teníamos que ver antes y si hacemos una recopilación se han incrementado por los comportamientos susceptibles que nos dejó la cuarentena en los niños”.

El gobierno nacional está tratando de atender esta situación, planteando manejo de emociones, actividades que incentiven al diálogo constante sobre el estado emocional y determinando la salud mental como un derecho individual, familiar y colectivo. La idea es que todo el tiempo se trabaje la salud mental de los niños, de los profesores y de la familia, ya que incluso hay padres que se encuentran deprimidos, por ejemplo, por una separación toman decisiones radicales como dejar de sus hijos, migrando hacia otros países, agrega Eliana Lemos.

                                                                            

Redes sociales, otro mal contemporáneo

El síndrome de abstinencia, el ciberbullying y la baja autoestima, son problemas actuales de los adolescentes. Los influenciadores establecen estereotipos y estándares de belleza o sociales y generan baja autoestima en quienes los ven como un referente de vida, cuando no se alcanzan dichos estándares, casos en los que el paciente puede enfrentar problemas más complejos, como la depresión.

Así mismo, la psicóloga Restrepo argumenta que “el acceso a las redes sociales constituye un factor determinante para la aparición de complicaciones psicológicas, pues son los niños y la población joven quienes conforman el mayor porcentaje de usuarios en estas plataformas”.

Las redes pueden convertirse en ambientes complejos para la vida de cualquier adolescente. Gabriela López, una modelo de 16 años, comenta que aveces su tranquilidad se ha visto afectada por estas plataformas. “La generación de ahora no las utiliza de forma adecuada, sentimos que estamos protegidos por una pantalla y no pensamos cómo puede afectar un simple comentario, incluso sin darnos cuenta, somos vulnerables a creer en estándares absurdos que afectan la autoestima”.

Gabriela relata una anécdota, cuando participó en un reinado, donde tras una equivocación, resultó ganadora. Ante estos hechos el certamen debió excusarse públicamente en redes e inmediatamente se generó una avalancha de comentarios negativos, tanto para ella como para su compañera. “Fueron días muy difíciles, cada que veía los comentarios. Ese daño se pudo haber evitado si las personas fuesen más objetivas y conscientes sobre las consecuencias de sus actos. No digo que todo sea malo, si pueden ser de mucha utilidad, pero siempre y cuando se tenga la responsabilidad que supone estar dentro de ellas”.

Concientizar a las personas sobre la salud mental va más allá de hablar sobre una enfermedad; es en realidad comprender un sinnúmero de emociones, de comportamientos psicológicos y sociales con los que se pueden prevenir y manejar temas como la depresión, el estrés y la ansiedad, que impiden el desarrollo cognitivo de un menor, que lucha en silencio por la falta de comprensión o el miedo.

Es hora de hablar honesta y abiertamente, de ofrecer apoyo y trabajar para el bien de quienes viven bajo la condena de no encontrar paz en su mente y su vida.

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…La salud mental de las personas se vio afectada debido al confinamiento preventivo producto de la pandemia del COVID-19 en 2020″.

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