Utópicos chequea afirmaciones de líderes políticos durante la campaña presidencial

Colombia está a menos de una semana de las elecciones presidenciales y ha vivido una etapa en la que los principales líderes políticos han contribuido al debate, no siempre con afirmaciones certeras.

Gracias a un taller dictado por el periodista Pablo Navarrete, en el que se siguió el protocolo de chequeo de discurso público creado por Colombiacheck, estudiantes de la Facultad de Comunicación y Publicidad de la USC les siguieron la pista a varias afirmaciones.

Hoy presentamos la primera:

EXPLICADOR

INCHEQUEABLE: AFIRMACIÓN DEL EXPRESIDENTE ÁLVARO URIBE VÉLEZ.

Por: Luisa Arias Panesso @luisaf1710

        Juan Camilo Pérez @Juancamilo._.16

        Mónica Ivana Salazar @iivanna99

El 24 de abril de 2022, el expresidente Álvaro Uribe Vélez publicó el siguiente tuit: 

“Política de tierras y Seguridad Alimentaria: Petro o producción con equidad. El avalúo predial rural valía $32 billones en 2002 y $197 billones en 2020”.

En esta misma publicación adjuntó un documento, titulado ‘Tierras, producción con equidad o Petro’ -escrito por él mismo-, donde presenta los factores que, según él, afectan al sector primario. Además, hace referencia a las políticas agropecuarias de otros países, como Venezuela, Cuba y Argentina, que tienen gobiernos de izquierda, para criticar las propuestas del candidato Gustavo Petro. 

De los puntos planteados dentro del documento, Utópicos le puso la lupa a la siguiente afirmación: “El cambio climático amenaza con disminuir la productividad en un 20%”. 

Luego de indagar con el equipo de prensa de Uribe, en distintos documentos y con expertos, para entender lo señalado por el expresidente, calificamos esta afirmación como ‘Inchequeable’, ya que no fue posible encontrar la fuente exacta en la que él se basó para arrojar el dato, ni el campo preciso de productividad al que se hace referencia dentro de la frase, ni el territorio exacto de Colombia al que se refiere. 

Primero contactamos a Laura Medina Ruiz, jefe de prensa de Álvaro Uribe, para preguntarle de qué fuente había obtenido el dato relacionado con la afectación del 20% en la productividad. Tras varios intentos, su respuesta fue esta: 

“No sé la fuente exacta, pero lo ha dicho hasta la Organización Internacional del Trabajo (OIT) , la Organización de las Naciones Unidas (ONU), etc.”, y agregó “no entiendo la duda que genera una afirmación que han hecho organizaciones internacionales y que además tiene toda la lógica. El cambio climático afecta la productividad y el desarrollo”.

Sobre la información en la que Uribe se habría basado para publicar su trino, los informes que Utópicos encontró en diferentes organizaciones como CEPAL, ONU Y CVC, no contienen ningún dato actualizado con la cifra del “20%” que menciona el expresidente.

Lo que sí puede hacer Utópicos es explicar de qué manera se afectan los distintos frentes de productividad de Colombia a causa del cambio climático, los procesos de transformación en los territorios y las angustias sociales que se desprenden de allí. 

Para ello, contactamos a Andrés Carmona, experto en cambio climático de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), quien explicó que “el fenómeno del cambio climático tiene una consecuencia muy fuerte, que es la variabilidad climática, y esta es la que realmente está generando los impactos en todos los sectores, ya que existe una frecuencia en términos de tiempo, temperatura, precipitación, brillo solar y humedad relativa. Son estos indicadores los que afectan al sector agrícola, debido a que se generan inundaciones y de esta forma disminuye la productividad. Así mismo, en las zonas heladeras, con el incremento de las remociones en masa, avalanchas y aumento de caudales de agua”. 

Además, Kelly Levin, Sophie Boehm y Rebecca Carter, en su resumen sobre el informe del IPCC de 2022 sobre impactos climáticos, adaptación y vulnerabilidad, publicado en WRI México, explicaron que “muchas comunidades rurales también se enfrentan a riesgos climáticos cada vez mayores, en particular los pueblos indígenas y aquellos cuyos medios de vida dependen de sectores directamente expuestos a los riesgos climáticos, como la agricultura, la pesca y el turismo”.

Es decir que estos cambios generan preocupación social. Según un estudio realizado por Jägermeyr, Müller, Ruane, AC et al, sobre el impacto climático en la agricultura mundial, los resultados sugieren respuestas de rendimiento marcadamente más pesimistas para el maíz, la soja y el arroz, en comparación con el conjunto original. La productividad media de maíz de fin de siglo cambia de +5 % a −6 % (SSP126) y de +1 % a −24 % (SSP585). Si bien las estimaciones de rendimiento futuras siguen siendo inciertas, estos resultados indican que las principales regiones del granero enfrentarán riesgos climáticos antropogénicos distintos a los sucedidos anteriormente”. 

Levin, Boehm y Carter mencionaron también que “el cambio climático pone en peligro el bienestar de las personas y del planeta. La acción tardía corre el riesgo de desencadenar impactos del cambio climático tan catastróficos que nuestro mundo se volverá irreconocible”. A lo anterior, se suma el sector terciario, que también juega un papel importante en el desarrollo del país; respecto a esto, Carmona mencionó que “el desarrollo turístico, las vertientes de alteración climática perjudican en la función del mismo, al generar huracanes, vendavales, impidiendo que los sujetos visiten lugares turísticos”. 

En conclusión, no hay un dato exacto y actualizado de lo afirmado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Sin embargo, es claro que el cambio climático afecta distintos sectores en cuanto a la productividad laboral, agrícola y turística. Además, Carmona expresó que “no me atrevería a decir lo que se afirma del 20%, pero sí es evidente que la variabilidad climática genera alteraciones que afectan las actividades productivas y no solo eso, sino también afectación en los ecosistemas”.

De lo dicho por el expresidente y exsenador Uribe, llama la atención que ponga su mirada sobre temas relacionados con conflictos medioambientales de Colombia, ya que él y el Centro Democrático, partido político que es liderado por él, anunció oficialmente que no respaldará la ratificación del Acuerdo de Escazú, según aseveró la senadora María Fernanda Cabal en un video publicado en la página oficial del partido político: “Todo eso es parte de la propaganda ambientalista, que lo que quiere es someter todo el desarrollo de nuestro país a la decisión de terceros, llámese ONG, llámese multinacionales global, llámese como se quiera”, dijo Cabal.

 

Con la metodología de chequeo de Colombiacheck.

Álvaro Uribe

“El arte no tiene lugar, no está para complacer ni para que le guste a nadie”: Luis Felipe Vélez.

“El arte no tiene lugar, no está para complacer ni para que le guste a nadie”

Autora: Sofia Gil | Keidy Salas .

Facultad de Humanidades y Artes

“El performance es una técnica de las artes que utiliza el cuerpo para dar el mensaje; interviene el espacio, independientemente si es público o privado, para manifestar, canalizar o transformar un concepto a través de una acción, específicamente a través del cuerpo”. Así explica el profesor Luis Felipe Vélez lo sucedido el pasado 21 de marzo en la Catedral Primada de Bogotá, cuando un colectivo de encapuchados pertenecientes a la Red de Artistas en Resistencia (RAR) intervino la misa con un performance en el que cuestionaban al país y su supuesta paz.
Vélez (41 años) es licenciado y magíster en Filosofía, especialista en Curaduría y Gestión de exposiciones. Es profesor desde hace quince años en estas asignaturas y tiene el portal de arte y cultura Estonoescrítica.com.

Vélez tiene un canal de YouTube en donde cuenta ‘algo de arte’.(Archivo personal)
En Colombia, ¿el performance ha sido una práctica habitual o es nueva?
El performance llega a Colombia a inicios de los años 80 con María Teresa Hincapié, y a partir de entonces comienzan a aparecer muchos, por lo que ya es una práctica habitual. Es una técnica de las artes que se utiliza tradicionalmente en las academias y en los institutos de arte.
Desde el arte, ¿es lógico y coherente el performance realizado en la catedral de Bogotá?
El mundo del arte tiene dos horizontes de realidad: el performance, dentro del horizonte de la realidad de las artes, sí tiene una importancia y una repercusión; en el horizonte de la realidad, de la fe, de la política, de la cultura, de la sociedad, rompe con lo normal, con lo establecido y, aparentemente, no tendría un fundamento. Esta acción me recuerda la de las Pussy Riot en Rusia, cuando ingresan a la catedral y comienzan a hacer música quejándose de Putin, lo que conlleva a que ellas fueran encarceladas.

Hubo un movimiento de artistas, Madonna y diferentes actores y músicos pedían que las liberaran. Entonces, en el mundo del arte esto se ha hecho ya: personas que ingresan a las catedrales más importantes de sus países para dejar una voz en contra de algo que está pasando.

¿Cree que algo falló en la ejecución de la Catedral Primada?
El performance tiene un elemento muy importante que es el registro, la producción y el montaje. Porque como es un cuerpo que está manifestándose, si no se hace claramente parece un escándalo, una bobada, una bulla o cualquier otra cosa menos una acción plástica. Por lo tanto, lo que pasó en ese momento es que faltó más producción para que las personas presentes en la Iglesia entendieran que era una acción artística. ¿Cómo hacer esto? A través de volantes, de canciones, de poesía, en YouTube, a través de divulgar que va a pasar algo ese día para que haya un precedente de que se va a hacer una acción artística y no se confundan. Hay mucha desinformación respecto de eso, pero en el fondo, a ella (‘Simona’) se la reconoce porque fue la que colocó tinta roja en las paredes de la revista Semana. Ella ya había estado en esas acciones plásticas performativas, denunciando la manera cómo los medios y las instituciones, en este caso la Iglesia, intervienen en el cuerpo o las acciones de las personas, específicamente de la mujer.
Muchos han protestado porque la intervención fue en una iglesia; sin embargo, quienes hicieron el performance dicen que el arte se puede hacer en cualquier lugar.
El arte no tiene lugar, no está para complacer ni para que le guste a nadie. El arte contemporáneo está para señalar, juzgar, criticar, reflexionar, analizar, cuestionar. Un arte acomodado, un arte dócil, un arte que se acopla a las instituciones de las personas, no es un arte útil, no es un arte que piense lo real. El arte piensa la realidad, la cuestiona, la transforma. Más allá de la apariencia de la técnica, debe plantear formas en las cuales su mensaje sea claro. Así que el arte no tiene lugar, el mensaje debe darse independientemente de este, sea en una iglesia o en el palacio de gobierno.
¿Por qué este performance se ha considerado un acto politizado e ilegal y no un acto artístico?
Lo que pasa es que estamos en elecciones y siempre va a haber mucho sabotaje de parte de la derecha, bombas que se autoimpone, de gente que hace cosas para perjudicar a los otros candidatos. Esto es algo tradicional en la historia política de Colombia; hace 60 años, cuando ocurrió el Bogotazo, se acusaba a los liberales de ser antirreligiosos porque quemaron muchas iglesias, ya que estas representaban al partido conservador. Entonces aquí hay una cosa política de fondo, la Iglesia representa algo y las acciones independientes representan otra cosa. En el marco de la política, esto va a ser muy determinante pues se va a leer desde diversas perspectivas.

¿La paz del país del sagrado corazón?
¿o del desangrado corazón?
desangrado por siglos de violencia sistemática y estructural”, un fragmento del manifiesto Paz (Tomado de: Manifiestas)
¿Considera que este acto debe ser penalizado?
No considero que deba ser penalizado porque se realizó en un lugar público. Cualquiera puede entrar ahí y manifestar públicamente su deseo, su intención, sin pegarle ni robarle a nadie; no se están quemando las sillas, no se está botando el agua bendita. Solamente se manifestó algo, no constituye una falta punible.
¿Qué es la Red de Artistas en Resistencia (RAR)?
El colectivo surge para poder generar ideas y reflexiones anti académicas; de esta manera convergen todas las técnicas, las teorías, las formas y se legalizan las acciones plásticas dentro de la academia. La RAR también busca desde este espacio de enunciación, hablar y mirar un poco más allá, planteando una contrapropuesta a las formas como la academia dice que se deben hacer las cosas; entonces se toman elementos de la academia para criticar o contraponerse frente a lo normativo o a lo institucional. Nos hablan precisamente de la forma cómo diferentes colectivos y grupos artísticos se unen en torno a una idea para pensarla, transformarla más allá de los espacios académicos y de las individualidades.
¿Colombia busca silenciar cualquier expresión artística que la cuestione?
Colombia es un país que institucional y políticamente ha silenciado diferentes formas y manifestaciones artísticas, porque necesita mantener un establecimiento a través de la imagen y el conocimiento. Si yo manipulo la conciencia de las personas a través de la imagen, resulta más sencillo inventar un discurso. Pero si la gente piensa por sí misma y sabe que ese discurso es una mentira, va a poder construir nuevos discursos que critiquen lo formal. Las artes siempre lo han hecho a través de la literatura, de la cultura; pero en Colombia ha sido muy difícil, es un país moralista, machista, católico y solapado. Aquí se esconde lo que la gente piensa, y cuando va a querer decir algo tiene miedo de cómo piensa. Por lo tanto, hay gente que se mantiene oprimida y cuando ve que otras personas se manifiestan, cambian y transforman su realidad, se molestan. El arte rompe estos ciclos históricos y su trabajo es enfrentarse a ellos.
¿Es el arte un medio para conocer nuestras diferencias y aceptarlas?
Sí, el arte posibilita entender quiénes somos y quiénes son los demás. Así como nosotros tenemos un papel, el arte nos ayuda a entender que los demás también tienen su propio papel y que podemos coexistir a través de las ideas, los pensamientos, las reflexiones, las emociones y los sentimientos. A partir de todos estos elementos nosotros aprendemos a conocernos y a entender que somos parte de algo mayor, lo que contribuye a nuestro autoconocimiento y la determinación de la identidad.
Cuando el arte es bello es aceptado, pero cuando se cuestiona es rechazado. ¿La validez del arte en esta sociedad está basada más en la estética que en la intención del autor?
Hay arte bello que también cuestiona el régimen y que es rechazado porque, en el fondo, lo que importa en el arte es el mensaje. Si el mensaje es cuestionador o crítico va a ser rechazado, no importa cómo se venda. Entonces, si la imagen está equilibrada, armoniosa, amigable, el mensaje va a llegar mucho más claramente. Una cosa no niega a la otra. Por ejemplo, hay grupos poblacionales que han sido muy educados en la imagen, creen que esta tiene valores exactos y específicos desde los cuales se debe leer. Eso es un problema de la formación y conocimiento de las artes que tenemos, porque a los colombianos no nos forman en las artes. En otros países, las escuelas públicas tienen academias de música, mientras aquí las escuelas públicas tienen dos palos de madera que se llaman clave. Una cosa es educar artísticamente en una técnica, y otra es buscar educar la estética, pues esto es educar la sensibilidad, que es un proyecto más largo.
¿Dónde comienza la libertad de expresión y dónde termina el derecho a la libertad de culto?
La libertad de expresión comienza cuando la constitución me lo permite, pues en Colombia la libertad de expresión es muy diferente a Corea del Norte, por ejemplo. Así que esa libertad de expresión comienza cuando la ley permite manifestarnos. La libertad de culto también está permitida, lo que pasa es que esa libertad de expresión está interviniendo o intercediendo plenamente con la libertad de culto. Sin embargo, esas personas intervinieron en un momento de la misa en que hay una pausa para la paz; ellos no interrumpieron al padre, ellos dejaron ejercer la libertad de culto.
Por lo tanto, pusieron su libertad de expresión permitiendo que los demás tuvieran su libertad de culto, después de que ‘terminaron’ su manifiesto, la misa continuó.

No considero que deba ser penalizado porque se realizó en un lugar público.

Cualquiera puede entrar ahí y manifestar públicamente su deseo, su intención, sin pegarle ni robarle a nadie; no se están quemando las sillas, no se está botando el agua bendita. Solamente se manifestó algo, no constituye una falta punible.

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La Holanda, retorno al paraíso

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Autor: Jaime Iván Velasco

Facultad de Humanidades y Artes

José Antonio Muñoz es una víctima sobreviviente del conflicto armado en Colombia. A sus 60 años, narra con resquemor  la historia de la masacre de la que de milagro salió vivo, y que fue ejecutada hace 16 años por paramilitares del bloque Calima, en La Holanda, vereda del municipio de Darién, Valle del Cauca.

“Trabajo duro porque amo la vida en el campo. Además, tengo tres hijos y una esposa por los cuales luchar, para que no les haga falta su comidita”

Don José es un humilde campesino de 1.60 de estatura, piel trigueña y contextura delgada. Su rostro quemado por el sol es la muestra del trabajo duro que realiza en el campo. Sus vestimentas curtidas de polvo, las botas embarradas y su inseparable gorra, que lo protege de esas tardes en que el calor ardiente quema la piel, confirman que es un tipo, como dicen sus vecinos, “de hacha y machete”.

“Trabajo duro porque amo la vida en el campo. Además, tengo tres hijos y una esposa por los cuales luchar, para que no les haga falta su comidita”, comenta mientras mira hacia el potrero donde están pastando sus vacas.

En 2000, año de desazón en Colombia por el momento álgido en que se encontraba el conflicto armado entre paramilitares y guerrilleros, en el municipio de Darién comenzaron a rondar comentarios de que escuadrones de la muerte deambulaban por el pueblo con la intención de exterminar todo lo que oliera a guerrilla.

No estaban equivocados; el 28 de diciembre la muerte tocó la puerta de la finca de don José. Su yerno, Alberto Silva fue hallado sin vida por su suegro, a la orilla del río Bravo. Dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro el pecho, dejaron huérfanos a una niña de tres años y a un bebé que venía en camino como una víctima más de una violento nación.

“Le habían quemado el pelo, le habían pegado un tiro en la frente, otro en el pecho, al parecer porque mi yerno hablaba con personas que eran señaladas de ser informantes de la guerrilla”, explica don José.

Las nubes se empiezan a despejar y el tímido sol asoma con sus primeros rayos matutinos. Un viento fresco mueve su sombrero; don José bebe un sorbo del humeante café y cuenta que a la muerte ya le perdió el respeto. Tantas veces la ha visto a la cara y la ha logrado burlar, que hasta ya ni miedo le tiene.

Horas antes de encontrar a su yerno asesinado, sufrió un accidente por fallas mecánicas en el carro en el que viajaba. Pero las fracturas en ambas manos no fueron impedimento para ir al lugar donde le habían dicho que se encontraba el cadáver del esposo de su hija.

“Estuve incapacitado 4 meses. Qué dolor, no solo en mis manos, sino de ver el corazón partido de mi hija, se estaba muriendo en vida por el dolor de la muerte de su esposo. La muerte nos estaba respirando en la nuca”, cuenta con nostalgia.

Después del trágico hecho, en el municipio ya era evidente la presencia de desconocidos, vestidos de civil y armados, ordenando qué se hacía y qué no. El rumor de limpieza social crecía entre los habitantes de la población. El miedo y la zozobra era el pan de cada día en ese otrora tranquilo y pintoresco pueblo.

El 12 de agosto de 2001, José despachó a sus hijos al colegio como de costumbre pero después de una hora volvieron a casa diciéndole a su padre que no había clases, que los maestros habían dicho que se fueran para sus casas y que no salieran porque el peligro rondaba por la vereda.

Un mal presentimiento le anunciaba la llagada de la muerte una vez más a su casa. Al medio día, una horda de paramilitares vestidos con ropas del Ejército Nacional entró a la vereda La Holanda.  De casa en casa, los crueles sujetos iban  sacando a los habitantes de sus parcelas, saqueando sus pertenencias y, con lista en mano, identificando a quienes iban a asesinar.

Mientras observaba impotente cómo eran estropeados sus vecinos, unos noventa hombres arribaron a su casa, tumbando, destruyendo todos los enseres, imponiendo el terror psicológico sobre su hogar. Lo encañonaron y cuatro hombres lo sacaron montaña arriba, mientras sus nietos y su hija quedaban retenidas en casa con varios paramilitares.

Cuando llegaron al monte, lo estrujaron y lo recostaron junto a un árbol de guayabo donde tenían a otros dos campesinos. José pensaba en sus nietos Andrés y Fernando. “No entiendo que querían esos tipos de mí, si yo no soy ni guerrillero, ni ladrón, ni nada”, relata don José.

En la lista de los paramilitares no aparecía su nombre; no obstante, le robaron 16 vacas y le ordenaron solo dirigirse al pueblo a hacer su mercado si le daba permiso el comandante del bloque paramilitar.

Durante los 15 días de esa, con el fin de encontrar guerrilleros y hacer limpieza social en la zona, asesinaron a 6 personas y robaron a cientos de familias.

Una vez más José Muñoz le hacía el quite a la muerte. Una vez más, a este campesino el Estado lo abandonó, dejándolo a merced de criminales. Una vez más, don José agarra su pala, sigue arando la tierra y arriando a sus vacas lecheras para trabajar por el futuro de sus nietos, su hija y su esposa.

A pesar de todo lo malo que le ha tocado vivir, se ve tranquilo. El sol es intimidado por las nubes y se esconde. La espesura del cielo gris se posa sobre la montaña mientras sonríe y dice con coraje: “pase lo que pase, yo de estas tierras no me voy por ni por el carajo. Dios sabe lo mucho que me gusta esta vida, por eso él me mantiene vivo y me ha librado de las garras de la muerte para seguir disfrutando de mi familia y de este paraíso”.

El 28 de diciembre la muerte tocó la puerta de la finca de don José. Su yerno, Alberto Silva fue hallado sin vida por su suegro, a la orilla del río Bravo.

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Jorge Castro visitó la USC

El docente y Director de la Licenciatura en Periodismo de la Universidad Nacional de Avellaneda, Jorge Castro, visitó la USC, para ser parte del 4to Encuentro Cátedra de Extensión Universitaria denominado: “Una visión de calidad e internacionalización a la extensión universitaria y proyección social”.


Castro, que también es director de comunicación de la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria, ULEU, explicó que “la extensión es el tercer pilar junto con la docencia y la investigación de la universidad. Hoy por hoy no se concibe una universidad sin la extensión, transferencia o vinculación”.

Durante su visita el docente Castro posó con algunos de los ejemplares del periódico.

El propósito de este encuentro al que asistieron docentes, directores de programa y personal administrativo de las diferentes facultades de las USC, fue  aprender qué es la extensión y cómo esta se puede articular con la docencia y la investigación.

Ver nota audiovisual: sobre la Cátedra de extensión USC

Además del encuentro, Castro también visitó la Unidad de medios (Unimedios) para empezar a crear una red de colaboración entre las facultades de periodismo y comunicación de esa universidad argentina y la USC.

Johana Castillo

@JohaCastillo331

TRAVESÍAS DE LA EDUCACIÓN EN EL TERRITORIO COLOMBIANO

El precandidato a la presidencia de Colombia, Sergio Fajardo, está comprometido con procesos de cultura ciudadana en el territorio nacional. Los temas que trata en sus encuentros con los jóvenes apuntan a la construcción de una sociedad más tolerante y equitativa. Independientemente de su candidatura, sus propuestas educativas lo han convertido en una de las figuras más importantes en el capítulo de la paz para Colombia.

El exgobernador de Antioquia habla apasionado sobre la evolución y formación de centros educativos en los lugares más alejados de su departamento es tu tiempo de mandatario.

“¿Hacia dónde va Colombia con Fajardo?”, fue el título del foro liderado por Fajardo en la Universidad Santiago de Cali, en el que hizo un profundo cuestionamiento a las nuevas generaciones, más como docente que como político.

Generar debate con los jóvenes es un ejercicio enriquecedor para quien observa en la educación un espacio en el que debe empezar la sensibilización para lograr entender a profundidad  la tragedia que el conflicto armado ha desatado durante 60 años en el territorio;  “cuando logramos entender que la falta de educación ha hecho que los de afuera lleguen a construir maquinarias gigantes en nuestros puertos, para llevarse nuestras riquezas y devolvernos sólo pobreza, es cuando nos damos cuenta que la educación es la clave”, reflexionó Fajardo.

Escuchando hablar a Fajardo acerca de sus planes para desenterrar a los pueblos más olvidados del territorio nacional, gracias a la ambición de unos pocos, se logra dimensionar que la educación es la ruta para el posconflicto.

La corrupción  ha  entrado en cada instancia neurálgica del Estado colombiano, esto ha impedido que la educación de calidad llegue a poblados, resguardos y selvas que tienen mil tesoros para compartirle al mundo, el país parece haberse acostumbrado a la injusticia. Con claridad, Fajardo dejó mudo al auditorio: “que roben todo lo que quieran, pero que hagan obras, cuando decimos eso es porque ya tocamos fondo como colectivo”.  La educación, en últimas, se vuelve el único mecanismo de construcción a la mano para sanar las heridas y acercanos como sociedad.   

Al referirse a planes para desenterrar a los pueblos más olvidados del territorio nacional, por la ambición de unos pocos, se logró dimensionar su postura según la cual la educación es la ruta para el posconflicto: “Tenemos una página en blanco, y entre los jóvenes y los gobernantes debemos empezar a llenar esa página para la paz”.

En su ponencia habló de lo importante de cada voto, y de cómo el pensamiento de “yo no voy a votar porque, igualmente, quede quien quede, se va a robar la plata”, es el que contribuye para así siga sucediendo. También dijo que el gobierno actual debería comenzar a invertir más en educación  y que la plata debería salir de los mismos bolsillos que financiaron la guerra, con la diferencia que ahora debe direccionarse a las universidades del país.

Sergio Fajado explica como la educación y la creación de nuevas narrativas pueden hacer el cambio en nuestro país.

Durante este espacio, enfatizo mucho a los jóvenes que llenaron la totalidad del auditorio, que los pilares para un mejor desarrollo y sostenimiento social para el futuro son: la educación, la innovación y la ciencia.

Este foro fue un tejido geográfico construido desde los ojos de un educador, para un país que necesita enlazarse con los saberes de sus pueblos ancestrales, y alcanzar la riqueza de su identidad.

Terminando la conferencia, hizo un llamado para que jóvenes y estudiantes del Valle del Cauca caminen por sus municipios y desentierren el sufrimiento y las tradiciones de tantos pedazos de tierra que le han escondido al mundo su voz y su capacidad de enseñar.

 Por: Redacción Utópicos

Edición: Pablo Manuel Navarrete

Fotos por: Manuela Gallego

RETOS PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR EL CASO DEL BUEN PASTOR

RETOS PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR EL CASO DEL BUEN PASTOR

Autor: Johana Castillo

Facultad de Humanidades y Artes

Durante dos años, el plan piloto del proyecto de investigación ‘Estrategia Educomunicativa como herramienta de intervención para los procesos de resocialización de adolescentes infractores recluidos en el Centro de Formación Juvenil Buen Pastor (Cali)’ creó un instrumento replicable para contribuir a que estos jóvenes se reintegren a la sociedad.

El trabajo colaborativo entre adolescentes y estudiantes afianzó su relación,  lográndose trabajar sobre los temas periodísticos elegidos; a su vez, poco a poco se fueron reforzando técnicas gramaticales.

Los docentes de la Facultad de Comunicación y Publicidad de la USC Olga Behar, Marisol Jordán, Liliana Marroquín y Víctor Aguirre, plantearon una estrategia para contribuir a la resocialización de adolescentes amparados por el Sistema de Responsabilidad Penal colombiano y recluidos en ese Centro de Formación.

La investigación surgió del análisis de una realidad que a menudo permanece oculta pero que genera en la población una preocupación sobre los adolescentes de la ciudad.

“Ante la poca efectividad de los programas pedagógicos constituidos por la Ley de Infancia y Adolescencia en Colombia (Ley 1098 de 2006) para resocializar a los adolescentes que cometen delitos, se plantea una alternativa de formación basada en el aprendizaje de la comunicación y producción de medios o alfabetización para el desarrollo de competencias mediáticas, la cual puede brindar a los adolescentes infractores oportunidades de superación, pensamiento positivo de emprendimiento, opciones sociales, económicas y culturales, pero principalmente llevarlos a analizar reflexivamente sus actuaciones para ser reeducados bajo un proyecto de vida que los integre a la sociedad y evitar así la reincidencia en conductas delictivas” como lo afirma el documento (Estrategia Educomunicativa…, 2016 P.6)

El equipo se hizo la siguiente pregunta: ¿Es efectiva la propuesta pedagógica de los docentes que participan en el proyecto de investigación “estrategia Educomunicativa como herramienta de intervención para los procesos de resocialización de adolescentes infractores recluidos en el Centro de Formación Juvenil Buen Pastor (Cali)”?

Las fases de la Estrategia desarrolladas fueron dividas en tres secciones que buscaban que la intervención fuera implementada entre adolescentes infractores y estudiantes de la USC:

 Fase I: Reflexión crítica, encuentro entre estudiantes y ahijados.

“En la primera visita al Buen Pastor fuimos un grupo numeroso de estudiantes.  Desde el momento en que supe de qué se trataba, no dejé de pensar cómo sería estar ahí en ese lugar, lo imaginé gris y abarrotado, con los adolescentes uniformados y rapados, y aunque ya nos habían mostrado algunas fotos del sitio en la presentación que nos hicieron, no dejé de lado mi imaginario de cárcel de película” como lo expresa una estudiante en la edición de marzo del  2014 del periódico Utópicos. (Perlaza, 2014, P.10-11)

 Durante esta primera fase, los docentes trabajaron tres aspectos importantes.

  1. Reconocimiento mutuo
  2. Generación de aceptación y confianza
  3. Roles tradicionales (estudiante=tutor y reportero; Adolescentes= fuente)

 Esta pedagogía de trabajo se convierte en un desafío para “abordar el accionar educativo desde estas cuatro dimensiones, en medio de aciertos y dificultades, se ha constituido en un reto de renovación permanente para el desarrollo de la experiencia.” (Posada, 2007, P.2)

FASE II: Intervención a través de la acción, intercambio de roles.

El trabajo colaborativo entre adolescentes y estudiantes afianzó su relación,  lográndose trabajar sobre los temas periodísticos elegidos; a su vez, poco a poco se fueron reforzando técnicas gramaticales. Los trabajos periodísticos se ven reflejados en las ediciones de los periódicos Utópicos y Re bien, este último, el boletín escrito por los adolescentes del Centro de Formación.

 Procesos de construcción colectiva (trabajo colaborativo); manejo de fuentes al interior del Buen Pastor, diferentes de adolescentes y estudiantes; conocimiento de herramientas del periodismo escrito y televisivo, el Periódico Re Bien, fueron las acciones claves que estimularon los docentes en el ejercicio pedagógico.

FASE III: Participación, producciones y graduación.

En esta etapa, los adolescentes toman el poder del proceso y empiezan a implementar lo aprendido en el Centro de Formación.

La participación de los adolescentes contribuye al ejercicio de toma del poder del proceso. Además, es clave la de los estudiantes que guían la implementación.

La preparación y realización de un show room y de la graduación de los adolescentes como ‘talleristas en comunicación de la USC’, ayudan a la reflexión sobre cada experiencia. La preparación de discursos, orden del día y guion del evento, cumple con objetivo de visibilización del proceso edu comunicativo.

La edu-comunicación incluye «todas las formas de estudiar, aprender y enseñar, a todos los niveles y en toda circunstancia, la historia, la creación, la utilización y la evaluación de los medios de comunicación como artes prácticas y técnicas, así como el lugar que ocupan los medios de comunicación en la sociedad, su repercusión social, las consecuencias de la comunicación mediatizada, la participación, la modificación que producen en el modo de percibir, el papel del trabajo creador y el acceso a los medios de comunicación». (UNESCO; 1979)

CONCLUSIÓN

Evaluado el desarrollo del proceso frente a la realidad crítica que viven los adolescentes en Cali, la propuesta pedagógica del proyecto de investigación “Estrategia Educomunicativa como herramienta de intervención para los procesos de resocialización de adolescentes infractores recluidos en el centro de formación Juvenil Buen Pastor (Cali)” tiene indicadores, desde el campo de la comunicación, que demuestran que es efectiva.

Es así como se puede proponer que la experiencia metodológica lograda sea aplicable en otros espacios y así multiplicarse para ayudar a la resocialización de adolescentes infractores en otros escenarios de Colombia.

 Biografía

Johana Castillo, Sandro Buitrago, Olga Behar, Marisol Jordán, 2017.

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