Después de Petronio

¿Qué pasa con los grupos musicales después del Festival Petronio Álvarez?

Cada agosto, el Festival Petronio Álvarez convierte a Cali en el epicentro de las músicas del Pacífico. Tras los aplausos y la algarabía, los grupos que suben al escenario enfrentan un nuevo desafío: transformar la visibilidad en oportunidades reales para seguir creciendo y mantener vivas sus tradiciones.  

Por: Daniela Hurtado Montaño

Facultad de Humanidades y Artes

El Festival Petronio Álvarez, realizado cada agosto en la ciudad de Cali, reúne a decenas de grupos musicales del Pacífico colombiano que buscan visibilizar sus sonidos tradicionales frente a un público masivo. Sin embargo, una vez terminan las presentaciones y se apagan los reflectores, los artistas quedan con la pregunta de qué sucede después del concurso: si su participación se traduce en nuevas oportunidades o si todo se limita a los días de la celebración.

“El Petronio Álvarez ha sido una vitrina importante porque permitió a Remolinos de Ovejas ganar visibilidad en Cali, en Bogotá y en su propio municipio”, explica Johanny Mina, integrante de Remolinos de Ovejas. Esa visibilidad, cuenta, también motivó la creación de nuevas agrupaciones juveniles como Uramba y Juventud Ancestral. No obstante, advierte que el nivel actual del festival ha elevado las exigencias y que lo tradicional corre el riesgo de quedar rezagado frente a las escuelas de música.

El festival también es visto como un escenario de proyección internacional. En esa línea, Jhojan Andrés Olave, artista y director del Ensamble de Músicas del Norte del Cauca, sostiene que “detrás de cada agrupación que pisa una tarima del Pacífico queda la ilusión de que el Petronio Álvarez no sea solo un concurso, sino la puerta hacia nuevos horizontes. Las gestiones del festival han permitido que algunos viajen a escenarios internacionales en Brasil, Estados Unidos o África”.

Para algunos grupos, el paso por el Petronio Álvarez deja más dudas que certezas...

Para algunos grupos, el impacto del Petronio se traduce en oportunidades inmediatas. Faber Urrestre, director de la agrupación Arrullando, lo resume así: “Las llamadas empiezan a llegar, los integrantes son buscados por otras agrupaciones y las oportunidades se multiplican más allá de lo esperado”. Su visión coincide con quienes ven al festival como un trampolín que, más que un concurso, transforma la trayectoria de los artistas.

La otra cara de la moneda resulta menos alentadora. Para algunas agrupaciones, el proceso no tiene continuidad: tras el festival deben regresar a sus rutinas y buscar estrategias independientes para sostenerse hasta la siguiente edición. “En nuestro caso, son las ventas de tamales, las rifas y otras actividades comunitarias las que nos ayudan a respaldar los gastos y llegar a las zonales o al mismo festival”, explica Brenda Sevillano, artista del grupo Cantoras de Manato en Villarrica, Cauca.

A esto se suma que pocas veces se reconoce que son las mayoras quienes viajan desde lejos para visibilizar sus tradiciones, pero muchas veces el trato que reciben no corresponde al valor de lo que representan.

Testimonio de costos y valores, la gente que se queja que es caro

Para algunos grupos, el paso por el Petronio Álvarez deja más dudas que certezas. La visibilidad aumenta un poco, sobre todo en redes sociales y en la difusión del trabajo, pero el apoyo real sigue siendo limitado.

Desde otra perspectiva, Cristian Álvarez, integrante del grupo Dejando Huellas, señala que el festival les permitió obtener cierta visibilidad en medios y redes sociales, lo que facilitó un mayor reconocimiento del público. Sin embargo, como él mismo advierte, “ganamos presencia en algunos medios y el público nos ubicó más, pero proyectos como grabaciones aún no se han concretado y todo queda en veremos”.

Las experiencias de los músicos muestran que el Petronio Álvarez no significa lo mismo para todos. Mientras unos encuentran allí una vitrina que les abre puertas hacia otros escenarios, mayor difusión y nuevas oportunidades, otros sienten que todo termina con los aplausos y que después deben sostenerse por sus propios medios.  

En medio de esas visiones, también hay un esfuerzo institucional: la Secretaría de Cultura organiza videoconferencias con los directores de las agrupaciones antes y después de cada versión, para escuchar inquietudes y recoger propuestas. Aun así, persiste la percepción de que esas conversaciones no siempre se traducen en acciones concretas que fortalezcan el camino de los grupos.

El Festival Petronio Álvarez es hoy el escenario más importante para las músicas del Pacífico. Para algunos artistas se convierte en la posibilidad de abrir puertas y ganar proyección, mientras que para otros la experiencia se limita a los días del concurso. En cualquier caso, cada edición refleja el esfuerzo de quienes luchan por mantener vivas sus tradiciones y la necesidad de seguir construyendo apoyos que permitan que esa riqueza cultural perdure más allá de la tarima.

La visibilidad aumenta un poco, sobre todo en redes sociales y en la difusión del trabajo, pero el apoyo real sigue siendo limitado”.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more

Feria de Jamundí

Jamundí vibra con sus festivales e impulsa la economía con 3.265 millones de pesos recaudados

Los Festivales “D´ Parche en Jamundí” promovieron el turismo y reactivaron la economía local, con la participación de más de 20.000 personas y un notable impulso para el comercio.

Por: Valeria Bolaños y Yania Daza

Facultad de Humanidades y Artes

Jamundí celebró del 28 al 31 de agosto de 2025 el regreso de sus tradicionales ferias, que este año se presentaron bajo el nombre de festivales “D´ Parche en Jamundí”. Recaudando la suma de 3.265 millones de pesos, según los datos del canal de la Alcaldía de Jamundí. Convirtiendo este evento en un pilar fundamental para el crecimiento económico y una destacada atracción para el turismo.

El impacto económico fue creciente gracias a los festivales, durante los días de celebración en Jamundí, se evidenció una ocupación hotelera del 78%, superando las cifras de años anteriores y demostrando el gran interés de visitantes de la región. El sector de la Arborada reportó un incremento del 45% en sus ventas, mientras que, en la carrera séptima, el aumento de ventas fue del 50%, reflejando la alta concurrencia de personas en las zonas céntricas.

El evento abrió espacio para visibilizar y apoyar a los talentos locales

En Terranova, el sector comercial reportó un incremento del 55% y el sector comercial nocturno alcanzó un incremento de hasta el 65% en sus ventas, declaró el jefe de comunicaciones de la alcaldía de Jamundí, Hugo Barreto. Estos datos oficiales confirman que las estrategias de los festivales fueron un éxito rotundo para la economía local, revitalizando negocios que venían de tiempos difíciles.

El número de asistentes superó las expectativas y la aceptación ciudadana fue ampliamente positiva. Además, el evento abrió espacio para visibilizar y apoyar a los talentos locales; 700 artistas jamundeños participaron, gracias a estos festivales encontraron un espacio para mostrar sus propuestas artísticas.

Para los establecimientos como discotecas, los festivales fueron un verdadero acierto. Alejandro Castaño Ramírez, administrador de La Chula Rancho & Licores de Jamundí aseguró que se logró un alto crecimiento en las ventas, aunque asistieron algunos extranjeros, la mayor parte del público estaba conformada por personas de los alrededores de Jamundí, entre ellos Timba, Villa Rica, Villa Paz y Puerto Tejada. Esta gran respuesta de los municipios cercanos confirma el poder de convocatoria de los festivales en la región.

Más allá del comercio, los festivales “D´ Parche en Jamundí” también dejaron una huella cultural. Los asistentes del evento disfrutaron de conciertos, danzas, desfile de carrozas y muestras gastronómicas que reforzaron la identidad local.

Familias enteras participaron de las actividades, lo que permitió recuperar el sentido comunitario de una feria que llevaba ocho años sin realizarse. Estos festivales también permitieron a los Jamundeños olvidar, aunque sea por unos días, la violencia que por años ha golpeado a su municipio.

Sin embargo, no todos compartieron la misma percepción “pésimas las ventas, la gente no vino, cerraron las vías y no sé por dónde mandaron los carros” comentó Orlando Bonilla dueño del puesto de Cholados, ‘El amigo y el abuelo del hermano del oasis’ ubicado en la plazoleta de Cholados en Jamundí.

A su voz se suma la de Rolando Sánchez, dueño del Trópico del Rolo quien afirmó que las ventas estuvieron como un fin de semana cualquiera. Estas opiniones reflejan que, a pesar del impacto positivo general, algunos sectores no lograron capitalizar el movimiento económico generado por los festivales.

El regreso de esta celebración ha trascendido sus orígenes tradicionales para convertirse en un evento grande, que ayudó a la economía local y atrajo a turistas. Más que una simple celebración, estos festivales se convirtieron en un motor para el turismo, el comercio, el apoyo a la cultura y fortalecieron la identidad de este municipio del Valle del Cauca, dejando una huella significativa. Esperando que estos festivales se vuelvan una tradición anual. 

Más allá del comercio, los festivales “D´ Parche en Jamundí” también dejaron una huella cultural .

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more

Memorias vivas de nuestro litoral

El Petronio en imágenes

Por: Adriana Lucia Cabezas, Malory Sandoval y Isabella Orjuela

Facultad de Humanidades y Artes

“Recorrido por las Memorias del Litoral” es un proyecto que explora la historia, cultura y tradiciones de las comunidades costeras. A través de relatos, imágenes y experiencias, busca rescatar la memoria colectiva, mostrando cómo la vida en el litoral ha moldeado identidades, costumbres y formas de relacionarse con el mar y el entorno.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more

El Petronio en imágenes

El Petronio en imágenes

Por: Luna Palma y Nathalia Aguilar

Facultad de Humanidades y Artes

Delicias del Pacífico:   En medio del ritmo del Petronio y el aroma a caña recién molida, Delicias del Pacífico El Mocho se alza como un recordatorio del sabor y la resiliencia del Pacífico colombiano. Ella prepara con dedicación un guarapo que sabe a tradición y a casa, y con cada movimiento, mantiene viva una tradición. El propietario —conocido como “El Mocho”— comparte generosamente su historia y su caña con quienes se acercan, haciendo una sola petición: que inviten a todos a pasar por el puesto 5, justo en la entrada principal y probar un guarapo que revive el espíritu del Pacífico en cada sorbo.

Hombres peinadores:  Un hombre de Imperio Peluquería se concentra en maquillar cuidadosamente a una asistente del festival. Conocidos como Hombres Peinadores, ellos reivindican con orgullo su oficio y lo comparten con quienes se acercan a su stand. En el espacio llamado Hombres Peinadores, no solo embellecen rostros y cabelleras, también celebran la identidad del Pacífico a través del arte del peinado y la estética.

29 años celebrando la fuerza, la alegría y la cultura del Pacífico colombiano.  Pero el Pacífico no es solo Petronio.
Es música, sabor y resistencia todos los días del año. 🌊💙

Pargo rojo: Uno de los sabores más esperados por los asistentes: el pargo rojo de Dalila Prado. Dorado con paciencia y condimentado con tradición, este plato —uno de los favoritos de la cocinera tanto para preparar como para disfrutar— representa el gusto profundo del Pacífico por el mar y sus frutos.

Entre olas y gente:  Entre la marea de colores del mural y el vaivén de la gente que recorre el Petronio, la vida cotidiana se confunde con la celebración, como si las ballenas pintadas también formaran parte de la fiesta.

Memorias colgadas entre ramas:  Entre troncos, hojas y plátano, se asoman recuerdos ajenos, imágenes que cuelgan como si el Petronio también fuera un bosque de historias compartidas.

El río ondea la madera:  Las imágenes se mecen como velas improvisadas, entre el río impreso y la madera teñida, el Petronio deja que la memoria navegue con el viento.

La senda iluminada: Bajo el techo de árboles y luces cálidas, la senda del Petronio se convierte en un corredor de encuentro. Pasos que se entrelazan, miradas que se cruzan y una luz que guía hacia el corazón de la fiesta.

Las palabras como refugio: En medio del bullicio del festival, un verso de Mi Buenaventura se convierte en refugio: palabras que resuenan como un eco íntimo, recordándonos que el Petronio también es un lugar para volver a casa.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more

El latido del Norte del Cauca resonó en la USC con la agrupación Mokumba

El latido del Norte del Cauca resonó
en la USC con la agrupación Mokumba

Jóvenes artistas afrodescendientes llenaron de folclor y alegría la universidad, en una presentación que reafirmó la importancia de preservar y difundir la tradición.

Por: Lizeth Dayana Rojas Valencia y Marycarmen Oliveros Villalobos

Facultad de Humanidades y Artes

Se presentó en las instalaciones de la Universidad Santiago de Cali la agrupación Mokumba, conformada por jóvenes de entre 15 y 19 años, oriundos el Norte del Cauca, Santander de Quilichao, quienes trajeron con su música, instrumentos y vestimentas, la tradición de los ancestros afrodescendientes al contexto universitario.

“Es una alegría venir acá y demostrarle a los jóvenes, que ellos también pueden llevar la tradición a través de peinados, trenzas o accesorios, así como nosotros, llevamos la tradición en nuestros instrumentos, como en el violín”

El evento inició  con la presentación de cada uno de sus integrantes y de los instrumentos que los acompañan en cada evento y en cada escenario, llevando consigo, un legado, lleno de tradición, música y folclor.

Deyanira Bocanegra Mejía, representante de la agrupación y madre de uno de los integrantes, comenta, “es una alegría venir acá y demostrarle a los jóvenes, que ellos también pueden llevar la tradición a través de peinados, trenzas o accesorios, así como nosotros, llevamos la tradición en nuestros instrumentos, como en el violín”.

Camila Cardona expresa que no solo hacen música  “Cuando estamos en el escenario tocando una de nuestras misiones es expresar la historia, que las personas puedan bailar, disfrutar, sentir, apoyar la cultura y tradición”.

Esta presentación hace parte de la programación oficial de “Petronio en las universidades”, a través de la cual se garantiza la circulación de información de los participantes al Festival, visitando los diferentes escenarios académicos de la ciudad Santiago de Cali.

Este tipo de eventos, fomenta en los estudiantes, conocimiento sobre la cultura colombiana, en especial, la cultura del Pacífico, como lo expresa Geraldin Rueda, estudiante de derecho, “ actos culturales como este, instruyen sobre la riqueza cultural y además hace que los estudiantes, tengan momentos de felicidad y despreocupación, gracias a la música.”

 “Es un privilegio para mí estar aquí, y con esta agrupación tradicional, sabiendo, que es algo que se ha ido perdiendo con el tiempo y que nosotros estemos promoviendo el legado ancestral afrodescendientes”, manifestó Juan José Cifuentes, quien recalcó su labor de llevar la tradición a cada rincón .

Jhon David Balanta director de Mokumba y violista de la agrupación, expresó que uno de los sueños como agrupación es “recorrer muchos escenarios visibilizando la cultura del Norte del Cauca, mostrarles a los jóvenes, a todos en general, lo productivo que es para el crecimiento propio, contribuir a la formación y permanencia, estos pequeños espacios nos ayudan”.

Para Hailin Sandoval, estudiante de enfermería y asistente al concierto, “A pesar de ser jóvenes, son unos grandes artistas, que sin duda alguna lo más probable es que lleguen lejos…….me gustó también mucho que la universidad brinde estos espacios de convivencia y alegría, donde la tradición predomine”, expresó.

Y para los padres de los jóvenes artistas el hecho de que sus hijos porten un legado también resulta enriquecedor. Madeleine Mesú, madre de Nicole Dayana, integrante de la agrupación, confiesa: “siento una gran felicidad de ver a mi hija aquí y en los grandes escenarios, porque en realidad fue algo que yo quise siempre para mí y verla ahora a ella haciendo esto, llevando la tradición, es algo que me llena de orgullo”.

Mokumba, se enfrenta por segunda vez, este viernes 15 de Agosto del 2025 , a uno de los de los eventos más importante para ellos, el Festival Petronio Álvarez, donde aspiran llevarse el tan aclamado “bombo golpeador”, otorgándoles de igual manera un gran reconocimiento a nivel nacional e internacional.

Mokumba, una agrupación que busca llegar e instalarse en el corazón de todos quienes los escuchan, haciéndole honor a su nombre, “joya bonita que habita en su corazón.”

Siento una gran felicidad de ver a mi hija aquí y en los grandes escenarios, porque en realidad fue algo que yo quise siempre para mí y verla ahora a ella haciendo esto, llevando la tradición, es algo que me llena de orgullo”.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more

Arrullo en el barrio: El remate que mantiene vivo el legado del Pacífico

Arrullo en el barrio: El remate que
mantiene vivo el legado del Pacífico

Por: Valentina Velásquez y Tatiana Ramírez

Facultad de Humanidades y Artes

Del 15 al 17 de agosto de 2025, el barrio Ciudad Córdoba en Cali se alista para ser uno de los epicentros culturales más esperados del remate del Festival Petronio Álvarez. La cita será en la casa de la maestra Nidia Góngora, reconocida cantadora y líder cultural, quien abrirá nuevamente las puertas de su hogar para celebrar “Arrullo en el Barrio – Pacífico Maravilla”.

“Arrullo en el Barrio – Pacífico Maravilla”.

Durante tres noches, desde las 9:00 p.m. y hasta las 6:00 a.m., el pasaje donde vive Nidia (en la calle 42 #53-16 del barrio Ciudad Córdoba) se llenará de música en vivo, danzas, artes plásticas y la tradicional bebida viche, todo en un ambiente que mezcla lo ancestral con lo festivo.

En el Pacífico, las celebraciones no se terminan cuando cae la noche. Según explica Luis Mosquera, “cuando nace un bebé o despedimos a alguien que muere, no paramos a medianoche; la música, los arrullos y la comunidad siguen hasta el amanecer. Aquí en Ciudad Córdoba queremos mantener esa costumbre, porque el Petronio, aunque es hermoso, tiene horarios que no nos permiten vivir todo como en el territorio”.

Esta tradición, que combina espiritualidad, convivencia y resistencia cultural, es también una oportunidad para que las comunidades afrodescendientes muestren sus expresiones en un entorno más íntimo y cercano que el gran escenario del Petronio.

La casa de la maestra Nidia es ya un lugar de referencia para quienes buscan una experiencia auténtica. “Usted llega y ve colores, dibujos, murales con historia, y adentro no hay un escenario como tal, sino gente reunida, instrumentos, cantadoras y mucho viche. Ahí se mezcla la gente del Chocó, Tumaco, Pacífico Norte y Sur… es un solo corazón latiendo”, así lo cuenta Jeison Córdoba.

Incluso quienes vienen de lejos lo incluyen en su agenda. Jean Pierre Dubois, turista francesa afirma que este año su viaje no se detendrá con el Petronio: “Un amigo caleño me dijo que el verdadero final está en Ciudad Córdoba. Quiero ver esa mezcla de tradición, música y comunidad de la que tanto me han hablado, un famoso remate”.

La maestra Nidia ha dejado claro que su casa no solo se transforma en escenario durante el Petronio. Todo el año allí se imparten clases de música para niños, se desarrollan proyectos culturales y se promueve el legado ancestral del Pacífico.

En palabras de la cantora Nidia, “esto no es solo un remate, es la continuidad de algo que se vive siempre. Aquí preservamos las costumbres, enseñamos a los jóvenes y recordamos que la música no es solo entretenimiento es cultural”

Aunque Ciudad Córdoba es conocido por sus retos sociales, durante las noches de arrullo la zona contará con presencia policial, vallas de seguridad y acompañamiento de la Alcaldía de Cali. “Sabemos que este evento trae gente de todas partes y queremos que se sientan seguros. Es un espacio cultural que es importante proteger”, señaló Carlos Andrés Riascos funcionario de la Secretaría de Cultura.

El papel del viche

Ningún arrullo está completo sin viche, la bebida ancestral que, además de su valor cultural, es medicinal. “El viche es parte de nuestra fuerza. Las cantadoras lo toman para mantener la voz y también es un símbolo de unión”, añade Luis Mosquera.

Para muchos, “Arrullo en el Barrio” es más que un cierre: es un recordatorio de que la cultura no se apaga con el último show del Petronio. “Aquí uno ve la verdadera esencia: la gente cantando sin micrófono, compartiendo comida, contando historias. Eso es algo que no cabe en un escenario masivo”, concluye Luis Alberto Mosquera.

Con el sonido de los tambores, el canto de las cantadoras y el aroma del biche, Ciudad Córdoba se prepara para demostrar que el Petronio no termina en la tarima: en el arrullo, la fiesta y la tradición siguen vivas hasta el amanecer.

Programación destacada:

  • Talleres artísticos

 Viernes 15 de agosto – 11:00 a.m. y  Sábado 16 de agosto – 3:00 p.m.

  • Arrullo en el Barrio

– Noches del 15, 16 y 17 de agosto – 9:00 p.m. a 6:00 a.m.

  • Cine comunitario
  • Lunes 18 de agosto – 5:00 p.m. Lugar: Viche Positivo (Parque Alameda). Proyección de La Mamuncia & Kuayé con la participación de Alborada de Timbiquí.

El viche es parte de nuestra fuerza. Las cantadoras lo toman para mantener la voz y también es un símbolo de unión”, añade Luis Mosquera.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancó

Semillas que la guerra arrancóEn Mapiripán, la guerra silenció la infancia de Dieny y la obligó a huir; hoy, transforma ese dolor en cuidado y resistencia.En Mapiripán, Meta, los amaneceres solían oler a tierra fresca y a café caliente. Era un pueblo de paso, de ríos...

read more
La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo

La mujer que le puso puertas al abismo  En una esquina donde la noche deja cicatrices, Gloria García abre su tienda al amanecer para sostener a su familia en el corazón del barrio Sucre, la temida “olla” de Cali.A las seis de la mañana, cuando la carrera 12 con calle...

read more