Cuando el turismo crece,la ciudad cambia: Los efectos del auge turístico en Cali

El crecimiento del turismo y la alta demanda de hospedaje en la ciudad de Cali generan un nuevo debate: ¿está la ciudad preparada para proteger al consumidor de los efectos de la alta demanda? 

Por: Ana Isabel García Zúñiga y Valentina Sánchez Mercado

Facultad de Humanidades y Artes

 

En Cali, el crecimiento del turismo en los últimos años ha incrementado la demanda de hospedajes temporales en distintos sectores de la ciudad. Eventos de alto flujo de turistas como la Feria de Cali y el Festival Petronio Álvarez atraen cada año a miles de visitantes tanto nacionales como internacionales, lo que genera mayor movimiento en el mercado del hospedaje. 

De acuerdo con un estudio realizado en el 2024 por el Observatorio de Turismo de Cali, durante el Petronio la ciudad acogió a más de 36.000 visitantes, según datos recopilados a partir de 1.460 encuestas realizadas durante el evento. También se reveló que el 94 % de los visitantes permaneció por lo menos una noche en la ciudad, lo que beneficia a sectores como hotelería, gastronomía y comercio local. 

El crecimiento del turismo en Cali impulsa la economía, pero también abre debates sobre regulación y protección al consumidor.

El estudio, divulgado por la Secretaría de Turismo de Cali, también evidenció que el 65 % de los turistas se alojó en establecimientos pagos, dentro de los cuales el 31 % lo hizo en hoteles, el 14 % en hostales y el 12 % en alojamientos reservados a través de plataformas digitales. Estas cifras reflejan cómo los eventos culturales de la ciudad se han convertido en un pilar para la llegada de visitantes y el dinamismo del sector turístico. 

La discusión sobre regulación para estos espacios alternativos de hospedaje se fortaleció tras lo ocurrido en Medellín en enero de 2026, durante la víspera del concierto del artista urbano Bad Bunny se denunciaron cancelaciones de reservas y aumentos significativos en los precios del hospedaje en plataformas digitales. 

El fin de semana del 23 al 25 de enero de 2026, turistas y visitantes de diversas regiones del país y del exterior que se desplazaron a Medellín para el concierto del artista Bad Bunny reportaron cancelaciones masivas en sus reservas realizadas con antelación a la capital Antioqueña. Algunos alojamientos fueron ofertados nuevamente a tarifas considerablemente superiores a las iniciales pactadas, según reportes difundidos por medios nacionales.  

En Cali, anfitriones de alojamientos temporales explican que los precios dependen principalmente del comportamiento de la demanda. 

Daniela Aristizábal, propietaria de un alojamiento activo en la plataforma digital de hospedajes temporales Airbnb, señala que la plataforma utiliza un sistema conocido como tarifa dinámica, que ajusta automáticamente los precios según factores como la temporada, la disponibilidad y el movimiento del mercado. Según explica, en su caso particular no modifica de forma manual los precios, ya que arrienda el apartamento por períodos mínimos de un mes debido a normas de propiedad horizontal que limitan las estancias cortas en algunos conjuntos residenciales. 

Por otro lado, Daniela Vásquez, también propietaria de un alojamiento temporal, explica que durante eventos masivos el comportamiento del mercado sí influye directamente en las tarifas. “Cuando hay eventos masivos, sí llega a haber un aumento en el precio debido a la demanda y al movimiento del mercado”, afirma. 

Según indica, no ha percibido controles directos por parte de autoridades locales frente a los precios durante estas temporadas: “En mi experiencia, los precios se ajustan principalmente por la dinámica del mercado y la demanda del momento”, señala. 

Para Vásquez, el crecimiento de los hospedajes temporales también ha comenzado a tener consecuencias en el mercado de vivienda de la ciudad: “Algunas propiedades que antes se destinaban a arriendos de largo plazo ahora se ofrecen para estancias cortas, lo que reduce la oferta disponible para residentes permanentes”, explica. 

El crecimiento de estos hospedajes también se evidencia en las cifras del sector turístico, de acuerdo con datos divulgados por Airbnb, durante 2024 la actividad de anfitriones y huéspedes generó un impacto económico superior a 10,6 billones de pesos en Colombia. De esta cifra, cerca de 1,6 billones correspondieron a ingresos directos para anfitriones, mientras que los viajeros destinaron más de 9 billones de pesos en comercios locales, especialmente en restaurantes, entretenimiento y compras. 

Según la plataforma, más del 40 % del gasto de los huéspedes se realiza en los mismos barrios donde se ubican los alojamientos, lo que demuestra el impacto que este tipo de turismo puede tener en las economías locales. 

Las experiencias de los visitantes también manifiestan cómo perciben estos cambios en los precios. César Gabriel Cruz, turista mexicano que ha visitado Medellín y Cali, afirma haber percibido incrementos moderados en los alojamientos durante eventos, aproximadamente entre cinco y diez dólares por noche, aunque señala que esto no afectó significativamente su presupuesto de viaje. 

La percepción cambia en el caso de Israel Efrén Jiménez Bucio, también visitante extranjero, quien explica que en Medellín el aumento se percibe con mayor fuerza en sectores turísticos como El Poblado, donde el costo del alojamiento sí llegó a afectar el presupuesto que había destinado para su viaje. 

En Cali, ambos visitantes coinciden en que los incrementos de precios se reflejan de manera menos pronunciada y suelen variar dependiendo de la zona turística donde se ubique el alojamiento. 

¿Cómo funciona una plataforma de alojamiento? 

Las plataformas digitales de alojamiento temporal permiten que propietarios particulares publiquen viviendas, habitaciones o apartamentos para estancias de corta duración. 

Para registrarse como anfitrión- en Airbnb-, el usuario debe crear una cuenta, verificar su identidad y registrar la propiedad dentro de la plataforma. Allí puede publicar fotografías del espacio, establecer normas para los huéspedes y definir un precio base por noche. 

La plataforma también ofrece herramientas automáticas para ajustar las tarifas según factores como la temporada, la demanda turística y la disponibilidad de alojamientos en la zona. Este sistema es conocido como tarifa dinámica, que modifica los precios dependiendo del comportamiento del mercado. 

En Colombia, estas plataformas operan dentro del marco del Estatuto del Consumidor, lo que permite que los usuarios realicen reclamaciones ante la Superintendencia de Industria y Comercio cuando sientan que sus derechos han sido vulnerados. 

 

Los barrios frente al crecimiento del turismo 

Más allá de las cifras económicas, el aumento del turismo también ha comenzado a transformar la dinámica de algunos barrios de la ciudad, como ocurre en el barrio El Peñón, uno de los sectores con mayor movimiento turístico en Cali; los cambios son visibles para quienes habitan allí de forma permanente. 

Mateo Rivas, residente del sector, afirma que varias viviendas han sido convertidas en alojamientos temporales o establecimientos comerciales, lo que ha incrementado el tránsito vehicular, el ruido nocturno y la presión sobre los espacios residenciales: “Antes era un barrio muy tranquilo. Ahora hay más turismo y más comercio, lo que genera más movimiento y ruido en las calles”, explica. Aunque reconoce que el turismo dinamiza la economía local, considera necesario establecer ciertos límites para proteger la convivencia en zonas tradicionalmente residenciales. 

Las cifras oficiales también permiten observar cómo se comporta el sector del alojamiento en la región. Según la Encuesta Mensual de Alojamiento (EMA) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en diciembre de 2025 la ocupación hotelera en la región Pacífico —que incluye al Valle del Cauca— se ubicó alrededor del 40,8 %. 

Durante ese mismo periodo, la variación anual en las tarifas fue de 3,3 % en acomodación sencilla y 1,1 % en acomodación doble a nivel nacional, mientras que en la región Pacífico las variaciones fueron de 1,5 % y 3,8 % respectivamente. 

Estas cifras muestran que el sector hotelero formal registra incrementos moderados asociados a temporadas específicas. Sin embargo, los testimonios de anfitriones, turistas y residentes evidencian que en algunos sectores de la ciudad los cambios pueden sentirse con mayor intensidad durante eventos de alta demanda. 

Desde la mirada de algunos residentes, el turismo también representa una oportunidad para posicionar a Cali como un destino interesante de conocer. Rosa Playonero, habitante de la ciudad desde hace más de cinco décadas, destaca que en los últimos años Cali ha fortalecido su propuesta turística con espacios como el Parque del Perro, el barrio San Antonio, el Bulevar del Río y otros sectores gastronómicos que cautivan a los visitantes. “La ciudad ha progresado mucho, hay muchos lugares bonitos para conocer y los precios siguen siendo accesibles para quienes vienen a visitarnos” afirma. 

El crecimiento del turismo representa una oportunidad económica importante para Cali. Sin embargo, lo ocurrido en Medellín demuestra que cuando la demanda aumenta de forma imprevista, el mercado del alojamiento puede experimentar tensiones si no existen reglas o regulaciones claras. 

Para Cali, el reto no está en frenar el turismo, sino en anticipar cómo gestionar ese crecimiento sin afectar la estabilidad del mercado de vivienda ni la convivencia en los barrios que hoy comienzan a transformarse. 

El crecimiento del turismo en Cali representa una oportunidad importante para la economía local, especialmente para sectores como la hotelería, la gastronomía y el comercio.

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