En paro los estudios musicales en la instalaciones del Instituto Popular de Cultura. Indignación por parte de profesores y estudiantes por precaria información acerca del inicio de clases y otros tantos asuntos.
Del 7 al 9 de septiembre en la sede San Fernando los estudiantes de música junto con los profesores iniciaron la semana cultural en la entrada del Instituto Popular de Cultura (IPC) con el fin de hacer una protesta pacífica para recibir información clara sobre el inicio de las clases que fueron suspendidas el 18 de agosto por causa de un estudio de sismo resistencia que declara el lugar peligroso y una serie de irregularidades que se vienen presentando en la institución; a pesar de esto, no recibieron el resultado de este estudio por parte la rectora María del Pilar Meza.
María Fernanda Molina, estudiante y líder de la protesta, dice que por causa de los diferentes reclamos entre profesores y estudiantes, el 5 de agosto se elaboró un derecho de petición en el que se solicitó continuación de las clases, información sobre el estudio de sismo resistencia, diferentes posibilidades de reforzamiento de la estructura y respuesta sobre la sede que han estado prometiendo desde hace varios años.
Tras la espera de la respuesta al derecho de petición, María del Pilar, responde que para tener el resultado del estudio de sismo resistencia en físico tendría que cancelar $ 255.000 pesos; por otra parte, las demás peticiones no fueron aclaradas, lo que indignó aún más a los afectados; pese a esto el 25 de agosto volvieron a insistir con el mismo mecanismo exigiendo, de nuevo, claridad.
El tiempo acordado para la respuesta de la reiteración del derecho de petición se cumplió y el silencio fue el claro protagonista por parte de la institución, así que los protestantes tomaron otras medidas, instaurando una tutela el 3 de septiembre.
Pese a lo anterior Meza, publicó un comunicado el 11 de septiembre para informar a los estudiantes que el lunes se iniciarían las clases, pero no en sus instalaciones, sino que serían trasladados a la sede principal del Colegio Santa Librada, dejando a todos con serias dudas sobre la instalación del Instituto Popular de cultura (IPC); además de la inversión realizada para un circuito cerrado de tv, cuyo valor fue de $10.500.000 pesos y sobre la situación de una estructura que tiene serias posibilidades de un derrumbe.
Ciento veinte metros de cancha, seis líneas amarillas horizontales en los extremos del campo pavimentado, raquetas grandes de cuero, pelota de Tenis, ocho integrantes divididos de cuatro en cada orilla; pelota al aire, se inicia el juego.
Por: Sebastián Castillo y Jamir Mina @sebas_cuellar @jamirlions
Son las dos de la tarde, el sol es cada vez más intolerante, pero los ocho guerreros en cada golpe a la pelota lo hacen con una fuerza que contagia a los espectadores que se ubican en una improvisada tribuna que consta de una gradería en pavimento, “esa bola estaba afuera” “qué buen punto” son las frases más comunes entre el público. El revés, el revés de dos manos, slice, bolea, remache. Son movimientos propios de la élite del tenis, que los ocho guerreros en cancha tratan de imitar.
La Chaza es un deporte europeo, que los habitantes del departamento de Nariño adoptaron y moldearon a su estilo; en el juego se utilizan raquetas llamadas Bombos, que son hechas con cuero de chivo; el terreno de juego está limitado por dos líneas laterales denominadas cuerdas y éstas se distancian entre diez y veinte metros. En el centro se encuentra una línea divisoria llamada tranquilla, que es la encargada de separar la cancha en dos partes.
Va media hora de partido y la algarabía no cesa ni un minuto, en esta ocasión los ocho guerreros en cancha, superan los 50 años de edad en promedio, eso hace más llamativo el partido.
Esteban Gómez es uno de los veteranos más destacados. Cada fin de semana acude al Coliseo del Pueblo a encontrarse con sus compañeros de juego. “Soy pensionado y la única distracción que me queda es el deporte, por eso los sábados y domingos son días especiales para mí”. Esteban tiene unos 60 años, las canas ya empiezan a decolorar su pelo negro, su estatura es 1.68 y su torso grueso no le impiden realizar buenos movimientos en la cancha.
El juego continúa, el cansancio se empieza a evidenciar en algunos, mientras en otros el paso de los minutos trae más lucidez; el juez del juego está parado en el centro-izquierda de la cancha, utiliza un sombrero en forma de sombrilla para protegerse de los rayos del insoportable sol, a veces el juego se interrumpe por algún punto discutido, pero el respeto que se tienen hace que el juego continúe sin contratiempos.
“Para nosotros este es un espacio fundamental, pues aquí venimos con los hijos y los nietos a jugar Chaza, con esto conservamos nuestra principal tradición, que es compartir con la familia” explica Guillermo Hincapié, quien desde la tribuna mira inquietamente el partido.
Las líneas amarillas se dividen en uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis; siendo uno, la línea más retirada. Con esos números se determina de dónde es el saque de cada jugador, entre mayor edad, mayor número; o sea, los más veteranos sacan desde más cerca.
El terreno para los partidos de Chaza está ubicado en la zona verde del Coliseo del Pueblo; “estos predios son propiedad del municipio y nos fueron entregados por un comodato de cinco años. Fue un arreglo que hicimos con Coldeportes”, explica Franco Patiño, presidente de Chaza Club Cali.
El reloj marca las 3:20 de la tarde y aunque los raquetazos no dan tregua, ya los movimientos de los jugadores son más lentos, Esteban se nota un poco fatigado al igual que sus compañeros, el espacio en las graderías está totalmente colmado.
A las afueras del terreno hay un espacio gastronómico nariñense, donde los espectadores se alimentan mientras disfrutan del partido, Sopa de Mondongo y Cuy son los platos más apetecidos. “la gente viene desde temprano a pasar un domingo en familia, este día es para divertirse”, afirma Clara Morales, espectadora del juego. La Chaza se puede jugar en varias modalidades: con la mano, la tabla (raqueta en madera) y el Bombo (raqueta de cuero). Con la que más se juega en esta sede es con el Bombo. Palmira, Tuluá y Vijes son otras ciudades del Valle en donde se práctica Chaza.
“Chaza, Chaza, Chaza” gritan los compañeros de Esteban, la gente en la tribuna empieza a levantarse de sus puestos, la algarabía regresa a las tribunas, faltan diez minutos para las cuatro de la tarde y al partido solo le falta un punto para que finalice. El equipo de Esteban va adelante, cuando falta un punto, la palabra set-point (en tenis) se reemplaza por Chaza.
El ansiado punto ha llegado, los dos equipos cruzan las líneas y todo termina en un apretón de manos y un abrazo. Con su ceño sudoroso Esteban saluda a sus compañeros, la alegría ha terminado, todo vuelve a ser normal en su vida. A varios de estos ocho guerreros los espera una larga jornada de trabajo al día siguiente; a otros solo su vida cotiadana, pues la pensión se encarga de lo demás.
Para Esteban, cada domingo es una historia diferente, pero siempre termina mejor de lo que ha pensado en la semana: “casi no definimos ese partido, estuvo duro, pero gracias a Dios toso salió perfecto. El juego ha terminado”.
A principios del mes, se llevó a cabo un evento que permitió reunir fondos económicos para la continuidad del proyecto “Celebremos Unidos”, que tiene como misión mejorar la fachada de la Institución Principal Técnica Veinte de Julio y sus respectivas sedes (Cristina Serrano de Lourido y José Ignacio Rengifo).
Por: Luisa Fernanda Bonilla Valencia
El significativo avance del proyecto ha permitido adecuar y mejorar las instituciones, del recaudo se ha realizado la reestructuración de los techos, ajustes de algunos pupitres y compra de otros, adquisición de escritorios para los docentes y archivadores, compra de materiales para manualidades, entre otros.
Anualmente se realizan actividades que cuentan con la participación de estudiantes, docentes y padres de familia para mitigar las necesidades que existen en las aulas de clase y espacios de los planteles educativos.
En diversas ocasiones se manifestó ante la Secretaría de Educación el estado precario de la infraestructura de las instituciones, sin obtener una respuesta concreta.
A pesar de la situación, los alumnos y sus maestros continúan adornando el lugar con carteles y mensajes asertivos, además de obras artísticas realizadas por ellos.
Los rostros de los niños reflejan alegría por los logros obtenidos mediante este proyecto del que son partícipes.
CRISIS EN LA SALUD: ESTUDIANTES Y TRABAJADORES SE HACEN SENTIR POR EL HUV
Autor: Manuela Triviño Monar.
Facultad de Humanidades y Artes
El Hospital Universitario del Valle, atraviesa una situación que lo tiene al borde de un colapso que puede terminar en una intervención o en su liquidación. Por eso, trabajadores del Hospital y también estudiantes de la Universidad del Valle se han manifestado.
William Vallejo, estudiante de Fisioterapia de la Universidad de Valle, explica que gracias a la creación de comités se ha logrado sacar adelante todas las actividades.
La actual crisis del HUV, “es el resultado de un manejo no adecuado del sistema de salud, que se ve reflejado en el no pago de las EPS que en este momento le deben al hospital más de 100.000 millones de pesos”. Precisó Andrea Patiño, Fisioterapeuta del Hospital.
La institución no está recibiendo los insumos necesarios para la atención de pacientes por el déficit que tiene con los proveedores, por eso, se han visto en la obligación de cerrar algunos servicios como Urgencias, Unidad de Cuidados Intensivos, Unidad de Hemato Oncología y el Banco de Sangre. Situación que también ha afectado el talento humano ya que a los trabajadores directos se les adeuda el mes de agosto y los que han sido contratados por agremiación, se les debe los meses de junio, julio y agosto.
Personal médico y trabajadores del área administrativa del Hospital se hicieron sentir al comienzo del mes pasado, reclamando salarios e insumos para trabajar adecuadamente. Este Hospital es el más importante del sur occidente colombiano ya que presta servicios de nivel III y IV; y son atendidos pacientes de diferentes regímenes de salud, ya sean subsidiados, contributivos, secretarías de salud de entes territoriales o algunos tipos de aseguradoras, principalmente de víctimas de accidentes de tránsito, SOAT; si el hospital fuese cerrado no se garantizaría una atención para estos usuarios.
Además, de perjudicar a la población más vulnerable, la Universidad del Valle también se vería afectada ya que ellos aportan estudiantes al hospital en la parte asistencial, clínica y pedagógica. La Facultad de Salud de la Universidad del Valle, en protesta por la crisis del Hospital, entró en paro indefinido, los únicos que lo hicieron son los practicantes y los internos para ayudar al Hospital a suplir la ausencia de trabajadores que por la demora de los pagos han renunciado de forma masiva.
También, la Universidad ha venido y seguirá desarrollando actividades para “hacerse sentir, dar a conocer el problema, concientizar a la ciudadanía y buscar ayuda”, afirma Juan Manuel Vivas, estudiante de Atención Pre hospitalaria de la Universidad del Valle.
Otras Facultades de la Universidad del Valle y estudiantes de distintas Universidades de la ciudad se han hecho sentir a través de las redes sociales.
Cronología de acciones:
El pasado 14 de septiembre, algunos estudiantes de la Universidad del Valle se tomaron el Masivo Integrado de Occidente, MIO, con el fin de concientizar a la ciudadanía de la actual crisis.
El 17 de septiembre marcharon desde la sede Meléndez de la Universidad del Valle hacia las 9:00am y recorrieron la calle 5 hasta la carrera 10, tomaron la calle 8 y finalizaron en la Plazoleta de la Gobernación del Valle para exigir soluciones para el HUV.
El 21 de septiembre se realizó una marcha con antorchas y su finalización fue frente a de las instalaciones del Hospital.
El jueves 24 se realizó un carnaval por la vida y así seguirán llevando a cabo distintas actividades, que a través de redes sociales, como Facebook con las Fan Pages “Univalle cuenta con VOZ”, “Salvemos el H.U.V- Hospital departamental” entre otras, muestran el cronograma de actividades en pro de la reactivación.
William Vallejo, estudiante de Fisioterapia de la Universidad de Valle, explica que gracias a la creación de comités se ha logrado sacar adelante todas las actividades.
“Son cuatro comités, el primero, es el político y académico que se encarga de tener toda la información al día de la situación del Hospital; el segundo, es la logística y finanzas, se encarga de planear y prever los gastos; tercero el de comunicaciones que informa a través de las redes sociales la situación y las diferentes actividades que se van a llevar a cabo, finalmente, el comité de ética y garantías que representa a los estudiantes y vela ante la Universidad para que se garanticen sus derechos y cada una de las pesquisas planteadas en la declaración política de la asamblea de Facultad” Afirma.
“
La institución no está recibiendo los insumos necesarios para la atención de pacientes por el déficit que tiene con los proveedores.
En Utópicos exploraremos los sonidos que han deambulado por nuestra ciudad conduciendo los relatos que determinan lo que somos. Cali Sonora es un nuevo espacio para remembrar y cantar nuestra propia identidad, en un recorrido rítmico y literario desde los años 20 y...
La música constituye un pilar fundamental en la construcción de los panoramas persistentes de la urbe, su idiosincrasia. Es una fuerza generacional implacable que ha moldeado las diversas maneras de entender la ciudad y de vivirla. En Utópicos exploraremos los...
Vecinos ecológicosEs común que en los barrios colombianos se encuentre un vecino con un sentido social y ecológico desarrollado, de seguro ahora usted recordará, quizá, a ese personaje de su cuadra que por lo general nunca pasa inadvertido. Su casa suele estar llena...
Yo soy amargado, mi mamá ya me lo dijo; de hecho, todo el tiempo me lo dice. No sé por qué soy así, si por genética o porque hay niñitos en la casa pensando de qué manera dañar su santa paz o porque mi mamá siempre me sirve sin cubiertos y me toca ir por ellos; quizá...
TAÍNCHO Y SUS TRES CUBANOS “EL HOBBY DE LA FAMILIA”Édison García es su nombre. La música cubana, la salsa y las canciones del son su ritmo constante; hace 20 años vive en la ciudad de Cali en la que conformó un grupo de música junto a sus tres hijos. “Estuvimos...
Tentada por un mar de sensaciones que no tenían explicación exacta, Karin decidió escribir su testamento por si algo inesperado llegase a suceder. Exámenes de sangre aprobados, chequeo del anestesiólogo, fotos de su cuerpo y al quirófano. Al ingresar a esa habitación...
Lo que en un principio surgió sólo como la publicación en internet de fotografías que promovían una conciencia ambientalista, rápidamente tomó fuerza y es lo que ahora se ha transformado en un movimiento urbano a favor de la bicicleta, que traspasa los límites digitales y forma parte de una realidad en Cali, donde los ciclistas reclaman pacíficamente la creación de ciclorutas que cuenten con seguridad.
Diego Ayala, ambientalista y profesor de educación física, es un inconforme por la falta de vías seguras para los ciclistas. Es el líder y fundador de este proyecto urbano que lleva como nombre ‘En Bici-Arte’.
¿Qué es ‘En Bici-Arte’? Es un movimiento urbano que tiene como objetivo la promoción del uso diario de la bicicleta, generando un cambio social a partir de un trabajo de conciencia tanto del ciclista como de los demás. Realizamos ciclo paseos, comenzamos saliendo a la bicicleteada sólo el último miércoles de cada mes pero debido al gran interés de la gente ha exigido que ahora se realicen todos los miércoles.
¿Cómo surge ‘En Bici-Arte’? Comienzo a publicar fotografías de Internet en mi Facebook, reclamando al gobierno sobre la situación, sin embargo al poco tiempo me doy cuenta de que esto no daría ninguna respuesta, así que decidí dar un giro comenzar a publicar estas mismas fotos pero ahora promoviendo el ambientalismo y uso de la bicicleta como medio de transporte y es ahí cuando comencé a recibir respuestas favorables.
¿Qué promueve ‘En Bici-Arte’? Principalmente el uso diario de la bicicleta como elemento benefactor del cambio social-ambiental; hay días en los que nos dedicamos a limpiar algunas áreas de la ciudad y tenemos un activismo pacífico mediante los ciclo paseos, con un sentido cívico pacifista.
¿Cuáles son los principales objetivos como grupo urbano? Realizamos un activismo pacífico en favor de la exigencia de ciclo rutas seguras para transportarnos, buscamos que se genere un ambiente propositivo entre los integrantes del grupo, hacia un sentido de identidad, porque ‘En Bici-Arte’ lo conformamos todos y por tanto debemos pensar en un nivel distinto, proponiendo en lugar de sólo obedecer; así mismo, buscamos un reconocimiento del grupo por el gobierno y la sociedad en general.
¿Han buscado un diálogo o acuerdos con el gobierno de Cali? No hemos gestionado ningún tipo de acuerdo con el gobierno, en un principio intentamos hacerlo, pero resulta sumamente difícil establecerlo, así que hemos optado por la apropiación del espacio, hacer cilclo paseos y en ocasiones plantones para hacernos presentes, que la gente y el gobierno sepa que existimos y queremos ser escuchados, haciendo uso de nuestra libertad de expresión.
¿Qué beneficios tiene andar en bicicleta? La bicicleta tiene muchos beneficios, podemos hablar de una mejoría en la salud y el estado físico, ya que hacemos ejercicio al tiempo que disfrutamos del paseo
Valle del Cauca destaca en cultivo de algodón con semillas genéticamente modificadas, aumentando productividad y tolerancia a plagas. La siembra de algodón en 2023 se realizó de febrero-abril, con cosecha esperada en octubre-noviembre. pic.twitter.com/Ie1joNyLZ9