“Yo soy bonita, así esté en una silla de ruedas”: Vicky y su Charcot

“Yo soy bonita, así esté en una silla de ruedas”: Vicky y su Charcot

Autores: Tatiana Sánchez | Sofia Vinasco.

Facultad de Humanidades y Artes

Cuando se cree en una misma, los límites desaparecen, eso enseña Vicky Monroy (24 años), quien padece de una enfermedad llamada Charcot-Marie-Tooth, que le fue  diagnosticada a sus 2 años de edad. Esto no le impidió ser lo que es hoy en día y demostrar que para soñar no hay impedimentos; es estudiante de publicidad de la Universidad Santiago de Cali, nadadora profesional, modelo de inclusión y creadora de contenido. 

Me generaba muchas frustraciones ver a chicas de mi edad haciendo cosas que quizás yo no podía, un caso específico, es que yo no puedo usar tacones, porque me puedo caer y tampoco me ponía vestidos, por inseguridad; además, tengo cicatrices de mis cirugías, lo que ocasionaba que mi autoestima decayera.

¿Qué la hizo llegar a Cali? 

Soy de Bogotá, pero hace 6 años mi madre vive en Cali y al terminar el colegio me vine con ella, empecé a estudiar inglés y 3 años después me devolví a Bogotá a estudiar sociología en la universidad Santo Tomás, donde hice dos semestres. Pero algunos factores me hicieron retirar, como que no cuenta con la infraestructura para que yo me pudiera mover libremente, además estaba viviendo sola y la parte económica influye mucho también, por eso decidí devolverme a Cali. Estudio gracias a una beca de una fundación y averigüé si podría utilizar la beca para seguir estudiando algo diferente, es cuando me enteré de la USC. 

¿Por qué decidió empezar a subir contenido?  

Al principio mi canal era deportivo, se llamaba actividad física para todos, mi objetivo era motivar a personas con discapacidad a ejercitarse, ya que en Internet hay muy poca información acerca de esto, empecé a grabar mis ejercicios, pero no era tan fácil, pues los permisos para grabar en los gimnasios eran difíciles de conseguir, así que decidí empezar a hablar de mí, titulando al canal Vicky y su charcot, donde empiezo a hablar de mi vida con discapacidad, mis inicios en el modelaje, en el deporte y cómo vivo, creo que ha sido una experiencia muy chévere porque puedo llegar a más personas que quizás vivan lo mismo. 

¿Cómo se inició en el mundo de la natación, cuando vivía en Bogotá? 

De forma terapéutica, ya que mi enfermedad no tiene cura, pero sí se puede tratar con terapia física y procedimientos quirúrgicos; mi tía conoció a un entrenador que estaba trabajando con discapacitados, entonces le habló de mí y empecé a entrenar con él, nunca me imaginé ser deportista. Meses después me convocaron para la Liga de Bogotá. All año, pasé a ser selección Colombia. Fue un proceso muy rápido y bonito, y lo que soy hoy me lo dio el deporte, esa independencia y esa capacidad de ver qué puedo hacer todo lo que me proponga. 

¿Cómo se convirtió en modelo de inclusión? 

Me generaba muchas frustraciones ver a chicas de mi edad haciendo cosas que quizás yo no podía, un caso específico, es que yo no puedo usar tacones, porque me puedo caer y tampoco me ponía vestidos, por inseguridad; además, tengo cicatrices de mis cirugías, lo que ocasionaba que mi autoestima decayera. Siempre me gustó el modelaje, pero nunca había visto una modelo con discapacidad, eso hacía que pensara que no podía hacerlo, hasta que un día dije: si no hay nadie, yo voy a ser la primera; entonces, empecé a investigar, descubriendo que sí había modelos con discapacidad, pero en su mayoría estaban en otros países. Luego encontré un diseñador que me brindaba la oportunidad de modelar, con mucho esfuerzo me di cuenta de que la belleza es subjetiva y de que todos realmente somos bellos, yo soy bonita, así esté en una silla de ruedas y me acepto como soy.   

¿Qué anécdotas ha vivido dentro y fuera del ambiente universitario? 

Algo muy chistoso que pasa en la Santiago es que cada vez que llueve se va la luz y a veces tenía clase en un tercer o segundo piso y no podía usar el ascensor, entonces me daba mucha impotencia no poder subir, de hecho una vez perdí clase y luego el profesor bajó a explicarme lo que habían hecho; en el aspecto positivo, la posibilidad de movilizarse con mucha facilidad es algo muy chévere, puedo ser súper independiente, si quiero ir al baño, a la cafetería o a la piscina, la universidad me lo permite, no tengo esa limitación que tenía antes en la otra universidad. 

¿Cúal es la imagen que desea proyectar a personas que tengan alguna discapacidad? 

Cada persona tiene su drama diferente y ninguno es menor al otro, la imagen que deseo proyectar es que no está mal sentirse triste o diferente, pero que todos tenemos derecho a salir adelante, y el hecho de que otra persona vea mis videos y se sienta motivada a lograr sus sueños es muy gratificante. Quiero que vean que no hay que enfocarse solo en lo malo, porque si yo lo hubiera hecho, no sería lo que soy hoy. 

 

 …mi enfermedad no tiene cura, pero sí se puede tratar con terapia física y procedimientos quirúrgicos.

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BMX

Un entretenimiento poco convencional y no inscrito en los deportes olímpicos, el BMX en la modalidad DirtJump, que consiste en la realización de acrobacias en el aire, cautiva a los habitantes del Barrio El Ingenio.
Casi todos los días, decenas de deportistas de diferentes sitios de la ciudad llegan hasta el Parque El Ingenio, ubicado en la carrera 80 con calle 16 para practicar esta disciplina que en los últimos años ha tomado fuerza en el país.


Por: Yurleny Ramírez Benavides – @enigma2leny
Cristian Javier Robles Molina – @croblesmolina91
Natalia Jiménez B – @MalariaX

Este parque del sur de Santiago de Cali es reconocido por la gran cantidad de personas que van desde tempranas horas del día a realizar variadas actividades deportivas; el fútbol es la más frecuente, pero también hay caminata, patinaje y ciclismo convencional, entre otras.

En un sitio específico del parque se practica esta variedad del BMX. Aunque a tempranas horas es un lugar diferente, vacío y sin gracia, más parecido a un colegio desocupado, más tarde cobra vida –como el claustro cuando llegan sus estudiantes-; al ser visitado por espontáneos que ignoran o pasan por alto el desafío constante a la gravedad en esas rampas de tierra, al que se enfrentan los practicantes.

Es una tierra de extraños, de impropios, de curiosos que se arriesgan en las rampas, es la tierra de los no bikers. Al pasar el día se convierte en la tierra de unos pocos, que aún continúan siendo extraños, extraños arriesgados, extraños de bicicletas pequeñas, coloridas y exótica;, en horas de la tarde, es la tierra de los sí bikers.

Ahora es un lugar de arriesgados, lugar de intrépidos, es el Parque del Ingenio, pero no el de todos, es el parque de los que saltan, el parque de los admirados por unos y envidiados por otros, es el parque del Ingenio, el parque de los bikers del sur de Cali.

Cuando llegan sus “estudiantes”, este “colegio” empieza a tomar vida, es un colegio de jornadas extrañas, pocos usuales, las “clases” son de jueves a domingo, generalmente, horarios que empiezan desde las dos de la tarde hasta las horas de la noche cuando son días de semana. Los sábados y domingos es en jornada continua.

Las bicicletas pequeñas, coloridas y exóticas, empiezan a ser el común denominador de los objetos que empiezan a contribuir en el ambiente de los extraños arriesgados, bicis en el suelo amontonadas con la intención de brindar un poco de seguridad para sus “novias” con ruedas, las incondicionales, las que no se prestan.

Los primeros esbozos de las proezas que desafían la gravedad se asoman tímidamente, perezosos, fríos y lentos, las coyunturas están frías. Todavía no son los veloces, no son los arriesgados, no son los intrépidos, ahora sólo están calentando.

Las acrobacias empiezan a ser rápidas, intrépidas, impresionantes, ahora es un espectáculo gratuito, ahora sí son los veloces. Las pequeñas y coloridas bicicletas empiezan a estar en el aire, a caer, a ser el placer de sus corredores, ellas empiezan a hablar en un lenguaje que sólo los bikers entienden, sus sonidos característicos, tales como los pequeños piñones, las gruesas llantas infladas a su máxima presión.

Los giros de los marcos, de la dirección, de la bicicleta completa ayudada por sus intrépidos corredores, se van convirtiendo en aplausos, en un simple, pero importante “buena esa” o un aún más significativo golpe con los puños.

La noche aparece sin causar mayor impacto en los corredores, noche que espanta al público que admirado sólo atina a decir “eso manes son muy arriesgados, me gustaría hacer eso, pero me da miedo”.
Los intrépidos se comienzan a cansar, las pequeñas bicis, vuelven a estar nuevamente una sobre la otra, con el correr de la noche los saltos y acrobacias empiezan a desaparecer, el idioma de las bicis es hablado sólo por unas pocas, ya se están callando. Ahora empieza el lenguaje humano, conversaciones que por más que sean en español, todavía sólo los bikers entienden.

El ingenio, el parque de los sí bikers vuelve de nuevo a ser la tierra de extraños, impropios y curiosos, vuelve a ser el colegio sin estudiantes, vuelve ser el Parque El Ingenio, el parque de todos, el parque de los no bikers.

EL ROLLER DERBY, UNA ALTERNATIVA FEMENINA

En un principio, los deportes fueron creados por hombres para hombres, pero con el paso de los años y los derechos de igualdad, las mujeres se vieron cada vez más involucradas en los juegos y ejercicios que eran exclusivamente masculinos, tales como Rugby, fútbol, baloncesto y artes marciales entre otros.


Por: Kelly Johana Callejas López (@kellycallejas)

Ana Julieth Saavedra Sánchez (@anajsaavedra)

Sin embargo y en contra de las características que movieron a los deportes mencionados anteriormente, nació el Roller Derby, un deporte salido de lo convencional, donde no hay presencia de balones, aros, raquetas, arcos o de cualquier otro instrumento deportivo fuera del par de patines de cada jugadora. Aquí se le da prioridad a la planificación de estrategias, al contacto físico y a la velocidad durante los partidos que duran una hora.

Tiene su origen en EE.UU y fue creado por mujeres para mujeres; en él se rompen los esquemas del machismo y se la aprecia fuerte y activa sin dejar atrás su rol femenino.
Aunque en Colombia no es un deporte patrocinado y no tiene apoyo económico y gubernamental, como el que sí se brinda en países como España, Chile o Estados Unidos, existen diversos equipos que se enfocan en enseñar y mejorar las técnicas para aplicarlas en las competencias nacionales e internacionales.

Uno de estos equipos es “Radiactivas Roller Derby”, formado en 2012 en Cali; sus integrantes fueron pioneras en esta ciudad. El conjunto se integró producto de una fusión entre “Rolling Rouge” y algunas ex-jugadoras del equipo Bloody Runners. Ha ganado múltiples reconocimientos a nivel nacional.

Para competir, las jugadoras deben llevar siempre equipo de protección. Las integrantes de Radiactivas y su entrenador siempre cumplen con esas normas.

 VIDEO: Entrenamiento de ellas

Escalando dificultades

Los colombianos enfrentan a diario diversas dificultades para subsistir y salir adelante todos los días, las oportunidades no son las mismas para todos y la injusticia y desigualdad social están por todas partes.


Por: Cristian Rodríguez Santos

@cristian930206 

Cristian Pasquel

@crispasquel

Las personas que sobreviven a pesar de las adversidades en este país son un ejemplo, y precisamente un ejemplo de perseverancia e insistencia es Flor De Luna Pazán, escaladora profesional y selección Colombia de esta disciplina deportiva.

¿Por qué Flor es un ejemplo?, hay que partir del hecho de que el deporte de la escalada no es muy popular en nuestro país, por lo tanto, los que practican esta disciplina deportiva no reciben mucho apoyo de los entes gubernamentales, por esta razón, los escaladores tienen que hacer sin fin de sacrificios para llegar a competir en un ámbito internacional, precisamente, este fue el caso de Flor De Luna.

Esta joven deportista de 21 años nació en Cali, desde hace 10 practica este deporte y desde hace 5 compite por el Valle del Cauca. En 2013 se hizo una competencia para escoger a las personas que integrarían la selección Colombia de dicho deporte en 2014, como resultado de estas pruebas, Flor De Luna quedó entre las mejores, dándole el derecho de representar al país en competencias internacionales.

Ahí empezó el esfuerzo de Flor. Para otra clase de deportes, los pertenecientes a la selección Colombia no tienen que colocar dinero para ir a representar al país en eventos internacionales, en el caso de la escalada no es así. En Septiembre de este año se realizaron los mundiales de escalada en Munich, Alemania y Gijón, España, razón por la cual esta joven tuvo que superar diversas dificultades económicas para poder asistir.

Lo primero que tuvo que hacer fue dejar a un lado, por un tiempo, el semestre en de la universidad, ya que debía aplazar muchas materias, y al de ver que ninguna empresa la quería apoyar, pues sencillamente, tuvo que recurrir al dinero del semestre para comprar los tiquetes de avión.

Después eso, tuvo que reunir los fondos necesarios para no pasar necesidades durante su instancia en Europa, para ello realizó diversas actividades, como hacer postres y salir a venderlos por las calles de Cali, vender de todo tipo de rifas, y por último, llegó a realizar múltiples fiestas en su propia casa.

Pasando por todo tipo de dificultades esta joven luchadora de nombre encantador, pudo asistir a los dos eventos mundialistas en España y Alemania, aunque no logró figurar en los puestos de privilegio, esta participación y el sacrificio de esta bella deportista, contribuyen para que en el país siga creciendo la escalada como disciplina deportiva. Flor De Luna Pazán sigue entrenando día tras día para superarse a sí misma y para en un futuro, no muy lejano, volver a representar con honores a Colombia en una disciplina deportiva en la que todavía falta mucho por aprender.

Enlaces:

 https://www.youtube.com/watch?v=_MALqq4km20&feature=youtu.be selección Colombia de escalada
 https://www.youtube.com/watch?v=LBi22AKvsK0 Record mundial de escalada en velocidad
 https://www.youtube.com/watch?v=ACz3L_Hgzxc campeonato del mundo de escalada.

Chaza: El ´Tenis pastuso´

Ciento veinte metros de cancha, seis líneas amarillas horizontales en los extremos del campo pavimentado, raquetas grandes de cuero, pelota de Tenis, ocho integrantes divididos de cuatro en cada orilla; pelota al aire, se inicia el juego.


Por: Sebastián Castillo y Jamir Mina
@sebas_cuellar
@jamirlions

Son las dos de la tarde, el sol es cada vez más intolerante, pero los ocho guerreros en cada golpe a la pelota lo hacen con una fuerza que contagia a los espectadores que se ubican en una improvisada tribuna que consta de una gradería en pavimento, “esa bola estaba afuera” “qué buen punto” son las frases más comunes entre el público. El revés, el revés de dos manos, slice, bolea, remache. Son movimientos propios de la élite del tenis, que los ocho guerreros en cancha tratan de imitar.

La Chaza es un deporte europeo, que los habitantes del departamento de Nariño adoptaron y moldearon a su estilo; en el juego se utilizan raquetas llamadas Bombos, que son hechas con cuero de chivo; el terreno de juego está limitado por dos líneas laterales denominadas cuerdas y éstas se distancian entre diez y veinte metros. En el centro se encuentra una línea divisoria llamada tranquilla, que es la encargada de separar la cancha en dos partes.

Va media hora de partido y la algarabía no cesa ni un minuto, en esta ocasión los ocho guerreros en cancha, superan los 50 años de edad en promedio, eso hace más llamativo el partido.

Esteban Gómez es uno de los veteranos más destacados. Cada fin de semana acude al Coliseo del Pueblo a encontrarse con sus compañeros de juego. “Soy pensionado y la única distracción que me queda es el deporte, por eso los sábados y domingos son días especiales para mí”. Esteban tiene unos 60 años, las canas ya empiezan a decolorar su pelo negro, su estatura es 1.68 y su torso grueso no le impiden realizar buenos movimientos en la cancha.

El juego continúa, el cansancio se empieza a evidenciar en algunos, mientras en otros el paso de los minutos trae más lucidez; el juez del juego está parado en el centro-izquierda de la cancha, utiliza un sombrero en forma de sombrilla para protegerse de los rayos del insoportable sol, a veces el juego se interrumpe por algún punto discutido, pero el respeto que se tienen hace que el juego continúe sin contratiempos.

“Para nosotros este es un espacio fundamental, pues aquí venimos con los hijos y los nietos a jugar Chaza, con esto conservamos nuestra principal tradición, que es compartir con la familia” explica Guillermo Hincapié, quien desde la tribuna mira inquietamente el partido.

Las líneas amarillas se dividen en uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis; siendo uno, la línea más retirada. Con esos números se determina de dónde es el saque de cada jugador, entre mayor edad, mayor número; o sea, los más veteranos sacan desde más cerca.

El terreno para los partidos de Chaza está ubicado en la zona verde del Coliseo del Pueblo; “estos predios son propiedad del municipio y nos fueron entregados por un comodato de cinco años. Fue un arreglo que hicimos con Coldeportes”, explica Franco Patiño, presidente de Chaza Club Cali.

El reloj marca las 3:20 de la tarde y aunque los raquetazos no dan tregua, ya los movimientos de los jugadores son más lentos, Esteban se nota un poco fatigado al igual que sus compañeros, el espacio en las graderías está totalmente colmado.

A las afueras del terreno hay un espacio gastronómico nariñense, donde los espectadores se alimentan mientras disfrutan del partido, Sopa de Mondongo y Cuy son los platos más apetecidos. “la gente viene desde temprano a pasar un domingo en familia, este día es para divertirse”, afirma Clara Morales, espectadora del juego.
La Chaza se puede jugar en varias modalidades: con la mano, la tabla (raqueta en madera) y el Bombo (raqueta de cuero). Con la que más se juega en esta sede es con el Bombo. Palmira, Tuluá y Vijes son otras ciudades del Valle en donde se práctica Chaza.

“Chaza, Chaza, Chaza” gritan los compañeros de Esteban, la gente en la tribuna empieza a levantarse de sus puestos, la algarabía regresa a las tribunas, faltan diez minutos para las cuatro de la tarde y al partido solo le falta un punto para que finalice. El equipo de Esteban va adelante, cuando falta un punto, la palabra set-point (en tenis) se reemplaza por Chaza.

El ansiado punto ha llegado, los dos equipos cruzan las líneas y todo termina en un apretón de manos y un abrazo. Con su ceño sudoroso Esteban saluda a sus compañeros, la alegría ha terminado, todo vuelve a ser normal en su vida. A varios de estos ocho guerreros los espera una larga jornada de trabajo al día siguiente; a otros solo su vida cotiadana, pues la pensión se encarga de lo demás.

Para Esteban, cada domingo es una historia diferente, pero siempre termina mejor de lo que ha pensado en la semana: “casi no definimos ese partido, estuvo duro, pero gracias a Dios toso salió perfecto. El juego ha terminado”.