Pasos de amor Buenaventura: María Janeth Hincapié

Autor: María José López | Yaritza Palacios | Jhoan Rentería.

Facultad Humanidades y Artes

Maria Janeth Hincapié, fundadora del albergue Pasos de Amor Buenaventura.

María Janeth Hincapié encontró su verdadera pasión en brindar una segunda oportunidad a los perros en situación de calle en Buenaventura, muchos de ellos abandonados y maltratados. Fundadora del albergue “Pasos de Amor Buenaventura”, comparte un poco acerca de la fundación, sus desafíos y logros en esta misión de amor y compasión. Además, hace un llamado a la adopción responsable, la esterilización de los animales y la colaboración de todos en la protección de estos seres vulnerables  

Por último, un mensaje para la comunidad, por favor, adoptar con responsabilidad para toda la vida. Hacer esterilizar los animalitos que tengan en sus casas para que no vengan tantos seres a sufrir. Porque ese es el único medio que hay para evitar la sobrepoblación. Y, por favor, no abandonen, porque abandonar es matar.

Háblenos de Usted

Me considero una mujer de servicio, lo cual se refleja en mi participación en voluntariados como las damas rosadas, las damas grises y Unicáncer, con 36 años de experiencia laboral, divididos en 18 años en entidades financieras y 18 años en la Sociedad Portuaria. Sin embargo, estoy convencida de que nací para hacer el bien a los más vulnerables. Tras mi jubilación, decidí dedicar mi tiempo a rescatar, rehabilitar y brindar una segunda oportunidad con calidad de vida a esos seres maravillosos, que son abandonados en la calle como si fueran basura.

¿Cómo surgió la idea de construir este albergue?

Al ver en sus ojos la necesidad de ayuda. Ellos pueden expresar sus necesidades y sentimientos, pero a menudo son ignorados y comprendí que debía hacer algo por ellos, así que, en 2015 se creó el albergue Pasos de Amor Buenaventura. 

Esta idea se desarrolló en Zacarías Dagua, corregimiento de Buenaventura, un lugar donde el maltrato y el abandono de animales son lamentables y comunes. Yo fui la impulsora de este proyecto. Dios puso en mi corazón la vocación de ayudar a estos animales. Aunque ha implicado mucho esfuerzo y sacrificio, sigo comprometida a ayudarlos. Mi objetivo es concientizar a la comunidad sobre la importancia de respetar a estos seres vivos y sintientes.

En una palabra, ¿Cómo define a este albergue? 

Amor. Porque donde hay amor, hay todo. Cuando uno ama, tolera. Cuando uno ama, persevera. Cuando uno ama, perdona. Cuando uno ama, se logra todo.

¿Cuántos animales en esta condición has ayudado hasta el momento?

Han pasado por el albergue muchos animales en situación de calle. Actualmente albergamos a 60, que es la capacidad de nuestro refugio. Algunos han sido adoptados y otros, lamentablemente, han fallecido. 

¿Qué desafíos enfrentó a inicio y cómo los ha superado?

Realmente fueron muchos desafíos; yo sí quería los animales desde pequeña, pero nunca me imaginé que la responsabilidad fuera tan grande, tiene uno que dejar de tener vida propia, vida familiar; eso es un desafío muy grande, y dedicarse al 100% a los animalitos. He tratado en casi 9 años de superar esos desafíos, pero cada día surgen y surgen más. 

¿Cómo se financia el funcionamiento del albergue?

La financiación proviene, en primer lugar, de la ayuda divina. Además, cuento con el apoyo de algunas personas de buen corazón, aunque en su mayoría es una ayuda mínima, yo misma soy la impulsora de este proyecto y, en gran medida, me toca cargar con la mayor parte de los gastos por cuenta propia, incluso endeudándome para asegurarme de que estos animales reciban el cuidado necesario.

¿Cómo son las instalaciones?

Ellos tienen un espacio grande donde pueden correr, tienen cabaña, piscina, casa, un bohío, caniles y sobre todo reciben muy buena atención y mucho amor. 

¿Cuáles son los retos para sacarlos adelante?

El reto más importante es que psicológicamente ellos puedan volver a confiar en las personas, que vean que no todas somos iguales. El reto físico es que mejoren su estado, porque todos los animalitos que están allí tienen una historia demasiado triste, porque no han sido animalitos que uno rescate en buen estado.

¿Qué tan difícil ha sido encontrarles un lugar permanente? 

Los buenos adoptantes son muy pocos, pero sí los hay. Yo creo que aquí en Buenaventura tenemos que empezar a sensibilizar y a enseñarle a la gente de que ellos merecen respeto, que son seres vivos, que son seres sintientes, que tienen conciencia del dolor, hambre, frío, angustia, que merecen todo lo mejor del mundo porque ellos nos enseñan cada día a ser mejores seres humanos. 

¿Cómo se maneja el tema veterinario?

La fundación no tiene servicio médico. Al contrario, estamos urgidos de que haya convenios con buenos veterinarios de otras ciudades porque en Buenaventura no contamos con ese servicio como debe ser. Y que haya convenios por parte de la Alcaldía Distrital de Buenaventura, todos los albergues lo necesitamos en este momento. 

¿Cómo puede la comunidad contribuir con la fundación? 

De muchas maneras. Puede ser en insumos. Todos los días necesitamos alimento concentrado, arroz, avena, presas; personas que estén pendientes de ellos. Y también personas que puedan hacer labor social en el albergue, personas que quieran apadrinar. Si cada uno de mis perros tuviera un padrino, sería maravilloso: ‘bueno, yo lo quiero adoptar, pero no tengo espacio en mi casa o en mi apartamento para llevármelo’. Adopte uno sin llevarlo a casa. Cuando quieran, van, lo ven, lo sacan, lo pasean. Están pendientes de sus vacunas, de desparasitarlo, si se enferma, llevarlo al veterinario. 

En fin, están pendientes como que estuvieran en la casa de cada uno. Esa es una de las maneras en que se puede apoyar. Y, sobre todo, invito a todas las personas para que se vinculen a esta hermosa causa, que es muy hermosa, pero es muy desgastante para una sola persona. Se necesita muchísima, muchísima ayuda, mucho apoyo. 

Por último, un mensaje para la comunidad, por favor, adoptar con responsabilidad para toda la vida. Hacer esterilizar los animalitos que tengan en sus casas para que no vengan tantos seres a sufrir. Porque ese es el único medio que hay para evitar la sobrepoblación. Y, por favor, no abandonen, porque abandonar es matar. En los albergues estamos llenos de animalitos. ¿Por qué? Porque mientras que nosotros rescatamos, la gente abandona. El apoyo debe ser para todos los animales de Buenaventura.

Todos los días necesitamos alimento concentrado, arroz, avena, presas; personas que estén pendientes de ellos. Y también personas que puedan hacer labor social en el albergue, personas que quieran apadrinar. 

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