“Nos quieren desalojar con nuestros animalitos”: Verónica Quiñones 

Autora: Ana Magali Montaño García.

Facultad de Humanidades y Artes.

Refugio de animales Cali. Autor: Ana Magali Montaño García.

Este es el drama que viven los cuidadores de un albergue de perros y gatos ubicados en el sector de Pance, llamado el Paraíso de la Mascota. 

Desde hace más de 10 años, al sur de Cali ha funcionado un refugio llamado el Paraíso de las Mascotas, un espacio amplio con infraestructura adecuada, rodeado de la bella naturaleza de Pance y los Farallones de Cali; un lugar cuyo principal objetivo es proteger animales en estado de abandono, como perros, gatos y caballos, entre otros.  

Con mucho amor, gran esfuerzo y dedicación, quienes dirigen este hermoso refugio -que ocupan desde el año 2013- han rescatado a más de 350 animalitos. “Nosotros los acogemos y los traemos aquí para alimentarlos y que no estén a la intemperie”, explicó Ricardo Pinzón, cuidador del refugio. 

“Nosotros los acogemos y los traemos aquí para alimentarlos y que no estén a la intemperie”: Ricardo Pinzón, cuidador. Hay más de 350 animalitos entre perros, gatos, gallinas y gallos.

En el lugar cohabitan animales de diferentes especies, que son alimentados gracias a las donaciones de personas que los aman y que hacen aportes económicos y en materiales. Otros hacen contribuciones pequeñas, como ir los domingos a darle alimento a los gatitos, “los fines de semana venimos con mi novia y les traemos comidita a los felinos que tanto queremos”, contó Camilo Rodríguez, visitante del refugio.  

Luna es la más vieja de los perros, tiene 10 años y sufre de una especie de sarna; ya casi sus ladridos no se sienten y sus pasos son tan lentos como los de una tortuga. La encontraron en el patio de una casa con una soga atada en su cuello; al parecer, su antiguo amo la maltrataba. La llevaron hasta el refugio, pero su delicado estado de salud no le da muchas esperanzas el médico veterinario Steven Patarroyo, quien explicó que “los ácaros son organismos microscópicos, parásitos externos o ectoparásitos, ya que viven en la superficie o al interior de las estructuras cutáneas. Las manifestaciones por ácaros pueden causar una considerable irritación cutánea en el animal y pueden además dar lugar a lesiones y a infecciones bacterianas secundarias, como consecuencia del rascado”. A pesar de todo, la perrita anciana no deja de mover la cola.  

Así como Luna, son muchos los perros y gatos que pronto estarán sin hogar, debido a que el espacio donde están situados fue invadido por el refugio. Esto quiere decir que no tienen derecho de uso del suelo, razón por la cual la alcaldía municipal de Cali dio la orden de desalojo. “Nos dieron una fecha para desalojar y buscar otro lado, pero no tenemos a dónde ir y son más 350 animales”, comentó con tono de preocupación Andrea Pérez, segunda cuidadora del refugio.    

Los ladridos de los perros y los llantos de los gatos producen un fuerte ruido que recorre todo el refugio y su alrededor; al mismo tiempo, cada mañana, los cantos los gallos, que a diferencia de los demás animales fueron criados en este albergue, son un despertador natural que genera buena vibra a la hora de levantarse de la cama.  

Pero esto se ha convertido en otra de las problemáticas que enfrenta el albergue, ya que cerca de él hay varias urbanizaciones, cuyos habitantes se quejan constantemente de esos ruidos, especialmente en horas de la noche, además de los malos olores que se producen y que llegan hasta los apartamentos. “A veces, el olor uno no se lo soporta, es muy incómodo y también esos perros hacen mucha bulla”, ratificó Fernando Rentería, vecino del refugio.   

Ante las quejas y la falta de documentación del terreno, los cuidadores de los animales deberán trastearse, pero no han encontrado un nuevo lugar y tampoco tienen recursos para pagar un arriendo o comprar un lote y construir el refugio. “Es difícil el tema, llevamos mucho tiempo en este lugar y siempre se han quejado, pero este año sí nos dijeron que teníamos que irnos a otra parte”, afirmó la segunda cuidadora.  

Debido a esta difícil situación, a través de redes sociales y de un portal en Internet, los cuidadores buscan donacionespara reunir el capital que les permita comprar un lote, donde puedan continuar con esta bonita labor y contribuyendo al bienestar de los animalitos. “Hemos creado una cuenta bancaria en Nequi para poder recolectar fondos suficientes que nos permita trasladarnos a un lugar donde los animales estén mejor”, comentó Verónica Quiñones, dueña del refugio.  

A pesar de las donaciones que han recibido, todavía falta mucho para completar el dinero suficiente para trasladarlo refugio. “Lo que nosotros queremos es seguir cuidando a nuestros animalitos que tanto queremos”, finalizó Quiñones. 

Desde hace más de 10 años, al sur de Cali ha funcionado un refugio llamado el Paraíso de las Mascotas.

Un espacio amplio con infraestructura adecuada, rodeado de la bella naturaleza de Pance y los Farallones de Cali; un lugar cuyo principal objetivo es proteger animales en estado de abandono, como perros, gatos y caballos, entre otros.  

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