Al abrigo de la palabra: ¡un cuento de casi 30 años, ¡Unicuento!

Al abrigo de la palabra: ¡un cuento de casi 30 años, ¡Unicuento!

Por: Carlos David Murillo Carmona - cofundador de Unicuento

Universidad Santiago de Cali

Hace mucho tiempo (casi treinta años), en un lugar del mítico espacio de “El Perol”, en la Universidad del Valle, Jorge Eliecer Olaya Garcerá y Carlos David Murillo Carmona (yo) nos sentamos a conversar con otros dos cuenteros de la ciudad. Ellos tenían en mente un evento para Cali, pero su visión era clara y legítima a su manera: querían traer figuras de “afuera”, de otros lugares del país o del extranjero, para que el público caleño los viera y, desde allí, montar un festival nacional o internacional. Nosotros, en cambio, veíamos la cuentería desde otra orilla. Sabíamos que los grandes festivales de la época invitaban siempre a los mismos nombres consagrados, aunque, seamos sinceros, nunca los cuenteros fueron masivos, pero se tenía la idea de que, si invitabas a cuenteras y cuenteros de renombre, la cuenteria iba a tener más público, y por eso se invitaba a un grupo reducido, mientras que las oradoras y oradores que realmente necesitaban experiencia, darse a conocer, pulir su estilo o descubrir otros lenguajes —los cuenteras y cuenteros locales que apenas empezaban— se quedaban sin escenario.

Decidimos entonces apostar por la base, por el barro de nuestra propia tierra: convocamos a jóvenes estudiantes, cuenteras y cuenteros caleños que quisieran contar historias en los espacios universitarios que se estaban abriendo en la ciudad. Queríamos que el talento local fuera el protagonista, no el telonero.

Así nació el primer ¡UNICUENTO! el mismo que este año 2026 cumple su vigesimonovena versión. Y el tiempo nos dio la razón en una cosa: aquel otro evento concebido exclusivamente para importar talentos nunca más se volvió a hacer, porque sin raíces en el territorio nada perdura. ¡UNICUENTO! por el contrario, echó raíces profundas al priorizar inicialmente al artista de la ciudad, educar la escucha del público y solo con el paso de los años, abrir sus convocatorias a voces nacionales y eventualmente, internacionales.

Quinientos mil pesos para inundar a Cali de cuentos

El primer ¡UNICUENTO! fue una hazaña de autogestión y terquedad juvenil, nuestro presupuesto inicial fueron 500 carteles que consiguió Jorge Eliecer Olaya Garcerá con la Universidad Santiago de Cali y mis ahorros personales: saqué $500.000 pesos de la época; si hacemos la equivalencia, serían unos 6 millones actuales, que en ese momento eran una fortuna para mí, y con eso cubrimos toda la producción de ¡UNICUENTO! Con esa energía nos tomamos las universidades que tenían o querían tener, espacios de narración oral, la Universidad del Valle, la Santiago de Cali, la Libre, la Cooperativa de Colombia, el ICESI, San Buenaventura, Bellas Artes, y sumamos además varios colegios y centros culturales. Durante toda una semana, inundamos de cuento la ciudad de Cali. Con los años llegaron más presupuestos, algunos abundantes y otros escasos, pero siempre con el esfuerzo y la dedicación de las personas, luchando con la política cultural y los gobiernos que entran y salen intentando que Cali abrazara el encuentro como un patrimonio de ciudad. Pero la lucha política y cultural sigue siendo, irónicamente, cada vez más cuesta arriba.

En la época del ruido, vale gritar ¡cueeeento!

Hoy enfrentamos nuevos desafíos. Vivimos un momento donde se confunden los lenguajes y se piensa que pararse en un escenario lo puede hacer cualquiera sin preparación. Abundan los espacios donde el cuento y la comedia se funden, y eso no es negativo por sí mismo: la comedia es una columna vertebral de las artes escénicas. Lo peligroso es que se des configure el mito, el rito de la palabra y la labor de contar historias para reducirlo todo al único fin de hacer reír. Un cuentacuentos, cuentero u orador, claro está, puede y debe arrancar carcajadas, como lo hace el cine, la literatura y el teatro. El problema ocurre cuando se pierde el matiz. El arte sin matices muere, porque la belleza del color reside precisamente en las gamas y en las tonalidades. Contar historias exige sorpresa, silencio, emoción, entonación, tragedia y comedia; exige una transmisión de energía de humano a humano. Puede que la inteligencia artificial sea capaz de redactar una historia en segundos o de contarte chistes calculados algorítmicamente, pero jamás podrá reemplazar la mirada, los ojos, el gesto de la mano, la respiración cortada o esa visión entrañable de la humanidad que un cuentero entrega en el escenario.

Los cómplices del delito de contar con y para la gente

Veintinueve años de camino son el resultado de muchos afectos y complicidades. Mi agradecimiento infinito a mi compañero y socio de aquellas primeras aventuras, Jorge Eliecer Olaya Garcerá, con quien contábamos historias mucho antes de que existiera ¡UNICUENTO! Su preparación, empoderamiento académico y administrativo en la Universidad Santiago de Cali, de la mano de su compañera Claudia Patricia Domínguez Tejada, han sido fundamentales para consolidar y sostener este espacio, sin olvidar la gestión desinteresada de Wilson Londoño Corrales, actual gestor de ¡UNICUENTO! Desde la distancia de mis propias travesías, viviendo temporadas en Colombia y en España, he aportado mi amor y apoyo para que esta llama no se apague. Gracias también a los narradores orales de otras ciudades y países que nos han acompañado. Les debemos muchísimo, pero la deuda más grande y el reconocimiento más profundo es para las cuenteras y cuenteros locales. Son ellos quienes se quedan haciendo el trabajo de territorio, cultivando al público día a día, mientras que los de fuera llegan, pasan, se van y, tal vez, no vuelven.

Mi gratitud y respeto infinitos se dirigen a la persistencia de referentes fundamentales como María Cuento, Lem, Raúl, John, José, Linda, Jonathan, Mauricio, Miguel, Fraga, el “Vampy” y tantos otros nombres imprescindibles. Es justo rendirles un homenaje a quienes, como Andrés Osorio, el Filósofo o Julián, ya no caminan por estas calles; no porque la vida se les haya apagado, sino porque sus pasos hoy resuenan lejos de Cali. Los que sí están vivos en Cali y a quienes es imposible no rendir homenaje es a los espacios que han sido el oxígeno de nuestra oralidad: la tradicional Colina de San Antonio y el maravilloso espacio de narración de El Perol, en la Universidad del Valle, uno de los más antiguos y continuados del país. A los jóvenes del grupo de narración de Univalle, y en especial a sus actuales líderes, Valentina y Andrés, les ha tocado la responsabilidad inmensa de sostener este arte vivo en tiempos complejos.

Si se apaga el cuentero, se apaga la magia

Unicuento es, en esencia, un regalo que nos da la vida para encontrarnos. Tanto el que expone su historia como el que la escucha entran en un pacto imaginario que solo es posible a través de la magia de las palabras. Quisiera pronosticar que tendremos ¡UNICUENTO! por 30, 40, 50 o 60 años más, pero el futuro es incierto. Lo que verdaderamente importa es haber gozado, luchado y soñado estos 29 años. La responsabilidad de que el encuentro siga existiendo ya no debería recaer en nombres individuales, sino en la ciudad misma, y es el público quien, con su apoyo, decide si quiere más cuento, y los gobiernos optan por escuchar o no a su pueblo.

Una vez leí que el día en que las abejas desaparezcan de la Tierra, se extinguirá la vida en el planeta. Yo creo algo muy similar: el día en que las cuenteras y los cuenteros desaparezcan, gran parte de la magia de las palabras y del ser humano también se extinguirá. Si una ciudad deja de necesitar a alguien que le cuente historias, que la haga reír, llorar, reflexionar y aventurarse, simplemente se convierte en un lugar donde ningún soñador querría vivir.

Pero me niego a creer en ese final. Quiero creer que Cali sigue siendo magia, alegría, paz y amor. Y que todo eso se reflejará en las próximas generaciones, esas que seguirán sentándose en el prado, en la plaza, en un salón, mirando a los ojos de una oradora o de un cuentero, para pedirle, una vez más:

—Ve, contame un cuento.

“

Veintinueve años de camino son el resultado de muchos afectos y complicidades. Mi agradecimiento infinito a mi compañero y socio de aquellas primeras aventuras, Jorge Eliecer Olaya Garcerá, con quien contábamos historias mucho antes de que existiera ¡UNICUENTO! ”

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

El cuento de ser cuentero

El cuento de ser cuentero

Despertar el interés de los espectadores a través de las palabras nunca ha sido un trabajo sencillo, pero ¿quién más dispuesto y capacitado para ello que un cuentero? Conocer quiénes son permitirá entender lo que define y complementa a un cuentacuentos.

Por: Ana Isabel García y Valentina Sánchez Mercado

Facultad de Humanidades y Artes

El Encuentro Internacional de Cuenteros, Unicuento, organizado por la dirección de Extensión y Proyección Social de la Universidad Santiago de Cali, del 23 al 27 de septiembre del año 2025, reúne cerca de 20 artistas de diversos orígenes dentro y fuera del país, con el propósito de “homenajear la palabra a través de un grupo selecto de narradores orales” quienes con su experiencia hacen brillar el escenario con su uso de la palabra.

Más allá del evento, también es necesario conocer las voces de cada narrador, esto permite comprender que la cuentería es mucho más que entretenimiento, también significa: memoria, identidad y por supuesto, un oficio. Así lo expresa Isabel Cruz Daza originaria de Oaxaca, México, quién ha dedicado su vida a la narración escénica y considera que su labor es transmitir la herencia que le dejaron sus abuelos: “Es una gran responsabilidad, pero también un disfrute de compartir la palabra de los abuelos a todo público como un acto amoroso, en búsqueda de visibilizar mi cultura”.

La cuentería no es solo entretenimiento, es cuestionar y sembrar conciencia…

Por otro lado, Julio César Ceballos, de Pasto, ha dedicado 20 años de su vida para contar historias, manifiesta que este arte lo transformo en un estilo de vida: “Desde que descubrí la narración oral entendí que las palabras podían transportar a otros universos. Un buen cuentero es aquel que logra conectar con el público, sin importar el espacio”.

Para Raúl España, cuentero caleño con 25 años de trayectoria, el rol del interprete gira más allá del relato: “Somos guardines de la memoria, pero también transgresores que provocan debate y reflexión. La cuentería no es solo entretenimiento, es cuestionar y sembrar conciencia”.

En esa misma línea, Alejandra Del Carmen González, de Chile, afirma que narrar conlleva una gran responsabilidad emocional y adicional es un privilegio: “Los cuentos son como una chispa que puede encender el alma de quien escucha. Mi regla es clara: todas las historias deben dejar un mensaje amoroso y libre de violencia”.

Las voces de los narradores coinciden que ser un cuentero no solo depende de técnica, si no de crear esa capacidad de conexión emocional con el público. Esa inmediación se consigue no solo a través de la voz, sino también del contacto visual, gestos, las pausas y el control de las emociones que hacen que se conviertan en las herramientas idóneas para convencer y entretener.

Sin embargo, conocer la preparación de los artistas es esencial para conectar con el esfuerzo detrás de sus narraciones, así lo afirma Alejandra: “Siempre hablamos de un calentamiento previo, estiramientos, movimientos y calentamientos de voz, todo para que el instrumento, o sea el cuerpo, esté afinado”.

La mayoría de los narradores concuerdan en que al momento de contar un cuento se prepara todo el cuerpo, así lo afirma Isabel, el cuentero narra con todo lo que es.  “Yo narro con todo eso, con todo lo que soy, no solamente con la mente, con la emoción o con la acción, sino con todo mi ser”

Cada cuentero tiene su estilo y sus aspiraciones, pero todos concuerdan en que el verdadero poder de los cuentos está en las emociones que evocan en el público y en la memoria que transmiten.

La cuentería, más que un espectáculo, es un espacio donde se conserva, comparte y nutre la tradición, se siembran nuevas reflexiones y se restauran experiencias en relatos compartidos que permitirán a los espectadores comprender la profundidad de la cultura perdida y la importancia de la conexión humana al momento de comprender el mensaje.

Un cuentacuentos más que escribir se centra en comunicar a aquellos que deseen escucharle, una historia que con diversas nociones y sentimientos permitirá al artista exprimir y entregar su ser con la esperanza de que la tradición de contar cuentos continúe inspirando a las siguientes generaciones.

“

Mi regla es clara: todas las historias deben dejar un mensaje amoroso y libre de violencia”.

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Cuenteros Internacionales

Narraciones que le dan la vuelta al mundo en Unicuento 2025

Los festivales de narración logran visualizar el poder de la cuentería como una resistencia cultural y pedagógica, para transformar escenarios en territorios de memoria y justicia simbólica.

Por: Luna Cortés Duque

Facultad de Humanidades y Artes

La Dirección de Extensión y Proyección Social de la Universidad Santiago de Cali realiza, hasta el próximo sábado 27 de septiembre, el XXVII Encuentro Internacional de Cuenteros, un espacio en donde los narradores orales logran trasmitir historias vivas, directas y performativas. Ellos no leen ni recitan, ellos cuentan e improvisan.

El arte del cuentero se basa en la palabra hablada, los gestos, la voz, el manejo de ritmo y la interacción con el público. A diferencia de los escritores, los cuenteros se adaptan a sus relatos en tiempo real, atendiendo al contexto, audiencia y el momento.

Porque narrar no es imponer: es ofrecer un regalo. Y si ese regalo no puede ser recibido, lo mejor es retirarlo con respeto…

Este año, Unicuento 2025 tiene cinco invitados internacionales de provenientes de México, Chile y Argentina y cada uno tiene motivaciones diferentes para navegar en las aguas de las historias que emergen de la palabra hablada, esa misma que los lleva a participar en festivales, encuentros y redes transnacionales. Ellos narran en múltiples idiomas, logran cruzar fronteras culturales y construyen lazos entre comunidades. En América Latina, por ejemplo, se cuentan espacios como el festival Akuentaj uî en la guajira, el Caribe Cuenta en barranquilla o Unicuento en Cali.

Isabel Cruz Daza, de México, relata que ser cuentero es casi que una herencia familiar. “Lo que me impulsó a ser cuentera fue ver cómo buscar mi abuela una mujer muy sabia, oaxaqueña y sanadora, nos contaba historias y anécdotas de ella y mi abuelo Abelardo. Con su voz, con sus palabras podía transportarme a diferentes lugares y yo estaba un refugio donde me sentía querida y cobijada por ella, eso fue lo que me impulsó ir a buscar y conocer historias que yo pudiera compartir con los demás, mi abuela fue un gran ejemplo para mí”.

Por su parte, Alejandra Del Carmen, cuentera invitada de Chile, anota que para “ser narradora oral implica flexibilidad. No sigo un guion rígido, sino que construyo una especie de “esqueleto” del cuento que voy adaptando según la reacción del público. Si percibo que no están interesados, intento conectar con ellos: menciono personas del público, cambia el enfoque o ajusta el contenido según la edad. Si son niños pequeños, hablo de cosas que les gustan; si son mayores, el cuento crece con ellos”.

“La empatía-agrega- se construye a través de la escucha y la atención. Pero si, a pesar de todos mis intentos, no logro captar el interés, no pasa nada. Acepto que puede haber un fracaso en la audiencia, y eso está bien. No siempre se trata de que el público no quiera escuchar; a veces están cansados, hay ruido externo o interno, o simplemente no es el momento. Cuando eso ocurre, acorto el cuento para cerrar la función sin incomodar . Porque narrar no es imponer: es ofrecer un regalo. Y si ese regalo no puede ser recibido, lo mejor es retirarlo con respeto”.

El cuentero Guillermo Olguin Castro de México nos brinda su truco narrativo y el que más le avergüenza: “Cuando la sesión de cuentos es larga y noto que el público se aburre, recurre a actividades físicas los invita a levantarse, moverse, gritar o hacer algún gesto corporal. Esto reactiva la energía y permite que la narración fluya mejor. Nunca he sentido vergüenza al contar, porque siempre elijo cuentos con los que me siento cómodo. Lo que sí me incomodaría sería que el público no reaccionara En esos casos, intento romper la tensión con una broma o un chiste para relajar el ambiente y poder continuar”.

Adriana Norma Sesia, de Argentina, asegura que detrás de una historia hay una gran responsabilidad: “Cuando una elige una historia buena se hace cargo de todo su significado de toda su trascendencia no se puede contar aquello en lo que no se cree o lástima las ideas. Hoy elegimos qué contar desde nuestra ideología, y yo la sostengo con la voz y el cuerpo. Me atraen las historias donde quienes menos tienen se enfrentan al poder, relatos que implican una forma poética de reparación, incluso de derechos, sin convertirse en proclamas políticas”.

“La ideología –recalca- está en la elección, en el gesto, en el tono, no en el discurso explícito. Por ejemplo, el cuento de los hermanos Grimm ‘Yorinda y Yoringuel’, leído en profundidad, revela una reparación simbólica ante la desaparición de mujeres jóvenes. La comunidad, a través del cuento, encuentra una forma de justicia. Esa potencia está en la esencia del relato, no en su superficie”.

Todos estos matices le dan vida a Unicuento, un encuentro que alcanza en el año 2025 su versión, llegando al corazón del pueblo vallecaucano con cerca de 30 espectáculos en espacios al aire libre, salas concertadas, bibliotecas y Universidades, el reconocimiento de los 42.000 espectadores directos y 81.000 indirectos; que le permiten estar en la memoria del pueblo colombiano.

Prográmese con Unicuento 2025

Miércoles 24 de septiembre de 2025

9:30 a.m. Red de Bibliotecas Públicas de Cali.

Biblioteca Publica La Buitrera.

 

3:00 p.m.   Red de Bibliotecas Públicas de Cali.

Biblioteca Publica Daniel Guillard.

 

4:00 p.m.   Plazoleta de Los Sabios.

Universidad Santiago de Cali, sede Pampalinda.

Entrada Libre.

 

7:00 p.m.   Teatro Solarte

Calle 36 # 40 a -47

Barrio Antonio Nariño

 

7:00 p.m.   Teatro T- USACA.

Universidad Santiago de Cali, bloque 4, piso 4.

 

Jueves 25 de septiembre de 2025

9:00 a.m. Red de Bibliotecas Públicas de Cali.

Biblioteca Pública San Nicolas.

 

10:00 a.m. Jardín Infantil Santiaguitos.

Universidad Santiago de Cali.

 

3:00 p.m.   Red de Bibliotecas Públicas de Cali.

Biblioteca Publica Bajo Aguacatal

 

3:00 p.m.   Plazoleta de Los Sabios.

Universidad Santiago de Cali, sede Pampalinda.

Entrada Libre.

 

6:30 p.m.    Jacaranda Cali Bar, cócteles y Café

Av. Colombia #8-74

 

7:00 p.m.    Coomeva

Edificio Sede Nacional

 

7:00 p.m.   Teatro T- USACA.

Universidad Santiago de Cali, bloque 4, piso 4.

 

Viernes 26 de septiembre de 2025

9:00 a.m.   Red de Bibliotecas Públicas de Cali.

Biblioteca Publica Francisco J. Ruíz.

 

10:00 a.m. Conversatorio.

La Decima Cimarrona, como referente

etnologico para el Desarrollo de los pueblos

de la diaspora Africana.

Teatro T – USACA

bloque 4, piso 4.

Universidad Santiago de Cali, sede Pampalinda.

 

3:00 p.m.   Red de Bibliotecas Públicas de Cali

Biblioteca Publica Álvaro Mutis

.

7:00 p.m.   Teatro Solarte.

Calle 36 # 40 a -47

Barrio Antonio Nariño.

 

7:00 p.m.   Las Noches del Griot.

Teatrino de la Antigua estación del tren (Jamundí).

 

7:00 p.m.   Teatro T- USACA.

Universidad Santiago de Cali, bloque 4, piso 4.

 

Sábado 27 de septiembre de 2025

11:00 a.m. Escuela Sabatina

Función Infantil.

ÁGORA

Universidad Santiago de Cali, sede Pampalinda.

 

7:00 p.m.   Clausura

Teatro Solarte.

Calle 36 # 40 a -47

Barrio Antonio Nariño.

“

Nunca he sentido vergüenza al contar, porque siempre elijo cuentos con los que me siento cómodo” .

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

Unicuento

Encuentro cultural más antiguo de la Universidad Santiago de Cali

Por: Wilson Londoño Corrales

Facultad de Humanidades y Artes

Comienza el vigésimo séptimo Encuentro Internacional de Cuenteros ¡UNICUENTO! , certamen organizado por la Universidad Santiago de Cali y siendo el encuentro de cultura más antigua de la universidad, el cual contará con la participación de narradores orales nacionales e internacionales.

¡UNICUENTO! en su versión número 28, es parte de un fenómeno de narración oral que no solo se ha posicionado en Colombia, si no que ha brotado como si fuera una misma cepa o distintas cepas del mismo vino, de las mismas uvas en distintos lugares del mundo y también en distintas épocas. La propuesta de este artículo para ustedes es hacer un pequeño recorrido, un poco informativo de la manera de estar los cuenteros y la narración oral activa en la cultura de distintos países y tradiciones en distintas épocas y lo que eso significa en su momento actual y tiene significado en sus últimos renaceres importantes a nivel internacional.

Hacer un recorrido por los cuatro renaceres del último siglo que ha tenido la narración oral es un arte milenario y que está ubicado en el centro de la cultura desde que el ser humano es ser humano, ha sido una de las herramientas fundamentales cuando ocurre la palabra, cuando aparece la palabra, el contar historias y el explicar el mundo gracias a la palabra para nombrar lo que no era visible y tampoco era nombrable, pero existía, logró describirle al ser humano lo que era tangible pero también lo intangible.

Los cuentos en ese momento eran para todas las personas, en ese momento se vuelve a encender el “hay que salvar la memoria”…

Vámonos solo al siglo XX e inicios del siglo XXI que es donde estamos, en el año 20 tuvimos la otra pandemia, la anterior a la nuestra que es un momento importante porque al ser humano lo ataca la duda de la supervivencia, entonces ante el miedo de perder la memoria que la memoria es lo que nos ha llevado a la supervivencia el ser humano pone a renacer al narrador oral, se preocupa porque se pierde las tradiciones y al preocuparse empieza a buscar quien puede salvar las tradiciones porque los viejos se están muriendo. Los cuentos en ese momento eran para todas las personas, en ese momento se vuelve a encender el “hay que salvar la memoria” aquello tan útil que nos ha llevado a sobrevivir y que ahora que estamos amenazados nos tiene que ayudar otra vez a sobrevivir. Viene ese momento formativo, ilustrativo e instrumental para sobrevivir a través de las historias que nos hemos inventado y que nos han abierto el universo simbólico y nos han llevado a la supervivencia.

En los años 50… el fracaso al pasar las dos guerras del Progreso, nos hace necesitar de manera urgente recuperar la fe, la confianza, no solo el asunto de la memoria, corría peligro que el ser humano se diera cuenta que era difícil lograr comunicarse y aparecía la forma de abrir el mundo para todo el mundo pero la comunicación no parecía dar el salto y ahí viene otro renacer de la narración oral en la sociedad que había salido del campo y se había metido en la ciudad y se había ido metiendo más en lo. industrial, en la vida y en el anonimato, pero no había desaparecido en el tiempo.

En los años 80… cuando comenzaron los narradores orales “cuenteros” urbanos y universitarios en Colombia es el renacer del sueño por que el sueño ha muerto,  ha caído porque la cultura se ha venido abajo el mundo se ha fragmentado, el ser humano se siente roto, es hendido, los sueños están partidos y es ahí donde renace el sueño, ahí renace de nuevo la narración oral en lo urbano, no solamente como algo que guarda una información necesaria para la cultura si no como algo que se ubica en lo estético que intenta dejar su sello en esa forma indeleble, justamente por ser atemporal que es el arte.

Y ahora en los últimos años que de todas maneras han renacido de nuevo, han venido artes orales a despertar junto a la narración oral lo que está más diluido es el hilo, cuando ya la cultura nos tiene bombardeados de información, bombardeados de fuentes, bombardeados de todo lo que estamos bombardeados, el ejercicio de la oralidad intima de provocar la sensación de que mi boca le habla a tu oído, de esa cercanía de tú a tú que impone el derecho de narrar oralmente historias, lo que está intentando de recuperar la intimidad y el hilo que hace que la vida tenga una serie de sentidos.

Son antecedentes de donde nos estamos ubicando nosotros en este renacer del último siglo, del principio del siglo XXI los arneses  de donde se sostiene la narración oral son estético, artístico, espectáculo de forma convencionales y no convencionales que se inserta en distintas maneras en la sociedad y el otro es la conservación de la relación íntima a través de la educación de la formación lectora y adquisición de lenguaje de la conservación de una estructura narrativa capaz de articular el universo que en lo real está tan desarticulado.

“

Viene ese momento formativo, ilustrativo e instrumental para sobrevivir a través de las historias que nos hemos inventado y que nos ha abierto el universo simbólico y nos han llevado a la supervivencia”. 

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…

¡A escuchar cuentos!

¡A escuchar cuentos!

Por: Wilson Londoño Corrales

Universidad Santiago de Cali

Este mes no se le puede creer a nadie. Ojo, porque Cali se llenó de cuenteros y en cualquier parque, universidad, teatro, centro cultural o biblioteca te puedes estar contando un cuento ¿nunca se sentaron tus padres a leerte antes de dormir? ¿Jamás supiste nada de una pelada vestida de rojo que andaba en enredos con un lobo?

¡Esta es tu oportunidad para saldar cuentas con la vida y divertirte con la magia de un cuento bien contado!

Unicuento 2024, mes del vigésimo séptimo Encuentro internacional de Cuenteros, un encuentro organizado por la Universidad Santiago de Cali para los vallecaucanos que busca traer hasta nuestra casa lo mejor de Colombia y el mundo en esto de la narración oral escénica.

Cada momento de nuestra cotidianidad está lleno de circunstancias que parecen sacadas de algún libro de cuentos. Endúlzate el oído, muérdete los labios y sorpréndete hasta el final, desde el martes 15 al sábado 19 de octubre de 2024. Habrá 16 narradores orales invitados de México, Cuba y Colombia.

Y no tenes excusa porque durante estos escasos 5 días habrá una intensidad maratónica de por lo menos 25 funciones en distintas partes de Cali y municipios aledaños y la mayoría de ellas con entrada libre.

La inauguración es EL martes 15 a las 4 de la tarde en la Plazoleta de los Sabios de la Universidad Santiago de Cali, sede Pampalinda.

La programación la puedes encontrar en Instagram @unicuento y Facebook @unicuento-encuentrodecuenteros o solicitala al whatsApp de Unicuento 321-2418844

“

¡Esta es tu oportunidad para saldar cuentas con la vida y divertirte con la magia de un cuento bien contado!

Escucha La Radio USC

Otros recomendados…